S.M. El Rey preside la Pascua militar
La Pascua Militar un referente de la España constitucional
LA Pascua Militar de profunda tradición en el Ejército español, se remonta al reinado de Carlos III, cuando, el 6 de enero de 1782, se recuperó la localidad menorquina de Mahón, ¡Gibraltar todavía sin devolver!, que se hallaba en poder de los ingleses. Como expresión de júbilo, “el mejor Alcalde de Madrid” ordenó a los comandantes militares que, en la fiesta de la Epifanía de Niño Jesús -Reyes Magos Melchor, Gaspar y Baltasar- , reuniesen a las guarniciones y notificasen en su nombre a oficiales, suboficiales y tropa de los ejércitos su real felicitación pascual.
En la Plaza de la Armería, el Jefe del Estado, S.M. El Rey Felipe VI con uniforme de Capitán General será solemnemente recibido por el Presidente del Gobierno y el general jefe del Estado Mayor de la Defensa. Pasará marcial revista a la Guardia Real tras la interpretación del Himno Nacional, y se escucharán las salvas de 21 cañonazos – de carga hueca- por ser el Jefe del Estado mando Supremo de las Fuerzas Armadas – artículo 62 h) de la Constitución española de 1978- .
S.M. Felipe VI en el Salón del Trono, pronunciará un panegírico en el que expresará de corazón, su felicitación y su más profundo reconocimiento y gratitud al conjunto de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil, por su ejemplar y permanente entrega al servicio de España y un emotivo recuerdo a los compañeros que el pasado año entregaron sus vidas en el cumplimiento del deber, con nuestro sincero reconocimiento a todos y cada uno de ellos y la expresión de nuestro mayor afecto, solidaridad y apoyo a sus familias.
El Jefe del Estado podrá traer a la memoria académica de la cúpula militar y a los mandos del benemérito Cuerpo de la Guardia Civil, que tanto honor y gloria han dado y están dando a la Patria, que ESPAÑA es un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político. Dentro de este imperativo legal, las Fuerzas Armadas tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.
Como epílogo a este sucinto artículo, ante las tribulaciones institucionales que están aconteciendo en el Reino de España, recapitulo con carácter historiográfico determinadas secuencias pronunciadas durante una Pascua Militar en el periodo de la Transición Política por el capitán general ad honorem del Ejército de Tierra Manuel Gutiérrez Mellado:
«Se dice señor, que vuestra majestad ha formulado en conversaciones privadas, un admirable y humilde deseo: «El de ser un buen rey». Con todo respeto y llenos de emoción os aseguramos señor, con nuestra palabra de soldados, que lo estáis consiguiendo plenamente, que os admiramos y que estamos orgullosos de vos». Nosotros también humildemente, os decimos: «Señor, no queremos ser más que buenos soldados».
«Señor, las Fuerzas Armadas a las órdenes del Gobierno de la nación, por encima de opciones temporales y siempre bajo el mando de vos, nuestro Comandante supremo, siguen atenta y apasionadamente el desarrollo de esta nueva etapa histórica, difícil, pero esperanzadora que está viviendo nuestra patria. El pueblo español está demostrando su grandeza, su decisión de vivir en paz, por muchas que sean las dificultades a vencer, y a pesar de que unas minorías fanatizadas intenten evitarlo, incluso llegando al empleo de la violencia»
«Tremendamente doloridos, pero sin tener alguna duda respecto a nuestro deber de mantenernos firmes en la línea tajante marcada en su día por la Junta de Jefes de Estado Mayor, convencidos de que la defensa de nuestra propia convivencia, “que es la de España entera, no lo olvidemos”, depende de nuestro temple sereno, que nos permitirá ser capaces, en cada momento, de rechazar adecuadamente todas las presiones emocionales. Este es el verdadero camino y no el de algunos hechos inadmisibles. Aquello es ejército, lo contrario sería otra cosa, pero no ejército.
Por su importancia y resonancia que tuvo, es bueno recordarla: «Yo no voy a hablarles más que de un solo problema y es que aunque en la Pascua Militar dije: “Que España es una y no vamos a dejar que nos la rompan”, hay determinados señores que no quieren o no pueden enterarse».
Paz y Bien, Paz y Gloria
Rafael Leopoldo Aguilera Martínez
