Sánchez dice que la campaña será “más España”
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha explicado este lunes que el ‘leit motiv’ de su campaña para las próximas elecciones generales será “más España” y ha respondido a las acusaciones de radicalización que le hace el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ironizando con que no tiene “pinta” de “bolchevique”.
En una entrevisa en Telecinco, Sánchez también ha defendido la presencia de la enseña nacional en el acto de su proclamación como candidato a la Presidencia del Gobierno. “Es la bandera que me representa”, ha dicho, asegurando que se siente “muy reconocido” con los valores que representa y “nada incómodo”.
El líder de los socialistas ha recalcado que el PSOE es “la centralidad” y ha afirmado que el PP de Mariano Rajoy es un “proyecto político acabado”. De hecho, ha apuntado que le gustaría entenderse con esta formación, “un gran partido necesario en España”, pero ha insistido que no puede hacerlo con “el PP de Rajoy”, sí con uno “renovado, regenerado”.
LOS CAMBIOS EN EL PP, “IRRELEVANTES”
En este sentido, ha criticado los cambios que hizo la semana pasada el presidente del Gobierno en su partido, porque cree que son “irrelevantes” y no van a afectar al “día a día” de los ciudadanos, que lo que necesitan es “un cambio de valores y de proyectos”, que “no puede venir de la mano del PP”.
Además, ha respondido a las acusaciones del jefe del Ejecutivo, que defiende que el PSOE se está radicalizando, pactando con partidos “extremistas”. “Como si me hubiese vuelto un bolchevique… A mis 43 años de edad no tengo pinta de eso”, ha ironizado Sánchez, que ha subrayado que lo que quiere es “que España prospere y cambiar las políticas del país”.
Sánchez ha asegurado que se ve en La Moncloa porque España “necesita un cambio y tiene que liderarlo el PSOE” y ha explicado que, si llega al Gobierno, lo primero que haría sería aprobar un nuevo Estatuto de los trabajadores.
Además, ha asegurado que los socialistas no van a subir los impuestos a la clase media trabajadora, pero sí a los que ahora “escapan” con amnistías fiscales como la aprobada por el Gobierno.
Sánchez admite que no le ha “gustado” la primera semana de Carmena en el Ayuntamiento de Madrid.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha admitido este lunes que a los socialistas no les ha “gustado esta primera semana de Manuela Carmena al frente del Ayuntamiento de Madrid”, aunque ha insistido en que la decisión era apoyar a la candidata del PP, Esperanza Aguirre, o “darle un voto de confianza” a la exjuez, como hicieron.
Sánchez ha recalcado que el PSOE firmó con Ahora Madrid un pacto de investidura, no un programa de gobierno, y ha dicho que esperan que lo cumpla. “Vamos a estar en una oposición leal, pero muy exigente”, ha dicho.
Así, ha reconocido que “es verdad” que a los socialistas no les han gustado los primeros días de Carmena en el Ayuntamiento y ha explicado que no se ha sentido “identificado con un concejal de cultura que escribe esos tuits” que publicó Guillermo Zapata y tampoco se siente identificado con la portavoz municipal, Rita Maestre.
Preguntado acerca de si impulsarán una moción de censura después de las elecciones generales, Sánchez ha recalcado que “no tiene por qué haberla” y ha asegurado que los socialistas quieren “gobiernos estables”.
Sánchez ha rechazado el planteamiento de que, después de los pactos postelectorales y como consecuencia de ellos, el PSOE puede acabar engullido por Podemos y ha defendido que lo ve al contrario, que es el partido de Pablo Iglesias el que ahora “tiene que escoger si sigue el PP gobernando en Castilla La Mancha en Extremadura en Valencia o es el PSOE”.
Además, ha defendido los acuerdos alcanzados por el PSOE con partidos diferentes en todo el país porque “hay que comprender que España es un país diverso” y, por tanto, es bueno entenderse con todos, incluyendo los partidos nacionalistas.
Así, ha explicado que le gustaría entenderse con el PP, aunque con el de Mariano Rajoy no puede hacerlo, ha dicho que sí con “uno renovado, regenerado”.
Pedro Sánchez prepara un equipo con independientes para elaborar un programa de gobierno para 10 años.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha anunciado este lunes que en las próximas semanas pondrá en marcha un equipo de asesores, con la presencia de “muchos independientes”, para elaborar el programa electoral con el que se presentará a las próximas elecciones generales, y que quiere que sea un “programa de gobierno para diez años”
Sánchez ha explicado que este equipo tendrá “expertos en economía, empleo, justicia” y personas también “referentes en el mundo de la ética y de la universidad”, que van a “ayudar” al PSOE “en la elaboración” de ese programa “ambicioso, valiente, constructivo, que necesita España para los próximos no cuatro años, sino diez años”.
Será, ha dicho, un equipo con gente “de fuera y de dentro del partido”, como ha ocurrido “a nivel municipal y autonómico”, como con la candidatura de Ángel Gabilondo en la Comunidad de Madrid. Según ha explicado, en los próximos días y semanas se verá que “va a haber muchos, muchos independientes que han decidido dar el paso” y acompañar al PSOE en esa “aventura de transformar España y ponerla en la senda de la prosperidad”.
HACE FALTA UN GOBIERNO “EJEMPLAR”
Además, Sánchez ha respondido a las palabras del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, que le acusó de no respetar la voluntad democrática de los ciudadanos con los pactos postelectorales. A su juicio, esto es “gravísimo”, porque España “necesita un Gobierno y un presidente del Gobierno ejemplar” que “construya su alternativa en base a propuestas positivas”.
Por eso, ha vuelto a defender “la revolución del respeto” por la que abogó este domingo en el discurso tras su proclamación, para dejar atrás “la descalificación, el insulto y el miedo” en el que ve “instalado” a Rajoy.
Sánchez también ha explicado por qué quiso hacer este discurso acompañado por una gran bandera de España proyectada a su espalda tras ser proclamado. “Es la bandera con la que mi generación ha crecido en la democracia, por la que lucharon mis padres y la generación de mis padres, la que la generación de mis abuelos no pudo ver durante la dictadura”, ha dicho.
Sánchez ha explicado que esta bandera une a los españoles en valores como la libertad, la igualdad y la justicia social y ha explicado que lo que quería transmitir es que el PSOE la siente “como propia, sin exclusiones”.
“Es tan nuestra como del resto”, ha recalcado, insistiendo en que si el cambio que proponen los socialistas es el que una, lo primero que quieren hacer es “reivindicar esa bandera”.
También en Cataluña, Sánchez ha apostado por hacer un discurso de una España “que demuestre que es capaz de reformarse para seguir defendiendo los valores que abrazan la mayoría de los catalanes”, la solidaridad y un futuro mejor, puesto que, según ha dicho, Cataluña es una de las sociedades “más divididas por la desigualdad” y eso está relacionado con los recortes que el Gobierno catalán ha aplicado a la sanidad, la educación y las políticas de empleo.
Sánchez ha acusado tanto al presidente catalán, Artur Mas, como al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de haber estado “más en los cálculos electorales” que en resolver los problemas, “sin entender la ruina colectiva a la que han llevado esos cálculos”.
A MAS: UNA VOTACIÓN NO PUEDE ROMPER SIGLOS DE HISTORIA
Además, ha avisado a Artur Mas de que “se equivoca si cree con una votación va a romper siglos de historia en común y de biografía mestiza” entre Cataluña y el resto de España.
Por último, preguntado por las negociaciones entre Grecia y las instituciones europeas, ha apostado por encontrar “una solución justa y que sea rápida”, teniendo en cuenta que la UE “es un proyecto de solidaridad, no sólo una moneda común”.
A su modo de ver, la UE “tiene que proteger a los griegos” después de ocho años en los que el país ha sufrido fuertes pérdidas de riqueza, pero también el primer ministro griego, Alexis Tsipras, “tiene que proteger” a sus conciudadanos y adoptar medidas de modernización, entre otros, de su sistema fiscal y hacer frente al fraude. La fuga de depósitos, ha avisado, demuestra que los griegos no confían en su gobierno.
