Cónclave.- Segunda fumata negra en el Vaticano
El humo de la segunda fumata del Cónclave para elegir al sucesor de Benedicto XVI ha salido negro a las 11.38 horas de este miércoles, lo que indica que ningún cardenal ha conseguido ser elegido por mayoría de 77 votos, tras la segunda y tercera votación realizadas por los 115 purpurados electores del Colegio Cardenalicio, que habían vuelto a la Capilla Sixtina a las 9.30 horas de este miércoles.
Tras ocho minutos de fumata negra, que indica la necesidad de celebrar más escrutinios, los purpurados tienen previsto regresar hacia las 12.30 horas a la Casa de Santa Marta, para volver, hacia a las 16.00 horas, de nuevo a la Capilla Sixtina y, a las 17.50 horas, está previsto que concluyan las votaciones de la tarde. A las 19.15 horas, rezarán las vísperas.
Si el nuevo Pontífice es elegido en alguna de las dos votaciones de esta tarde, la fumata blanca se espera en torno a las 17.30 y las 18.00 horas. Si vuelve a ser fallida, podrá verse el humo negro en torno a las 19.00 horas.
Si ningún cardenal consigue los dos tercios en las votaciones durante tres días consecutivos, el proceso de elección se suspenderá por un día para realizar una pausa de oración y de libre coloquio entre los cardenales electores.
Si tras cuatro series de escrutinios no se obtuviera resultado positivo, entonces, podrá procederse a la votación entre los dos cardenales más votados en el último escrutinio, pero no por mayoría sino que de nuevo se deberán alcanzar “al menos” dos tercios.
Finalmente, cuando sea elegido el nuevo Papa, el cardenal decano le pedirá su consentimiento y le preguntará cómo quiere ser llamado y el Maestro de Celebraciones Litúrgicas Pontificias levantará acta. Los fieles presentes en la Plaza de San Pedro podrán ver la fumata blanca.
Posteriormente, el nuevo Papa va a la ‘habitación de las lágrimas’ para vestirse y vuelve a la Capilla Sixtina para una pequeña ceremonia con una oración y un pasaje del Evangelio. En ese momento, todos los cardenales demuestran su obediencia al nuevo Pontífice y después cantan el Te Deum. Por primera vez, el nuevo Pontífice irá a la Capilla Paulina a rezar unos minutos. Poco después, el cardenal protodiácono, Jean Luis Taurán, pronunciará –si no es él el elegido– el ‘Habemus Papam’. Posteriormente, el nuevo Pontífice imparte la Bendición Urbi et Orbi como en Pascua y Navidad.
La sotana que vestirá al nuevo Papa está lista en tres tamaños diferentes.
La sotana que vestirá el sucesor de Benedicto XVI, realizada por la sastrería Gammarelli de Roma, ya está lista en tres tamaños diferentes y que se muestran en la vitrina de la compañía desde el pasado lunes.
Así, se han realizado tres sotanas de tres diferentes medidas, pequeña, mediana, grande, y una faja blanca con flecos dorados y un par de zapatos rojos de cuero. “Son tres trajes de lana blanca y una capa de terciopelo rojo que el Santo Padre, recién elegido, se pondrá cuando salga al balcón para bendecir a la multitud”, explica Lorenzo Gammarelli, responsable de la sastrería.
El comercio Giammarelli ha vestido a decenas de cardenales y papas desde 1798. El papa Pío XII fue una excepción, ya que usó su sastre familiar. Se encuentra en el centro de Roma, a dos pasos del Panteón y muy cerca de la Plaza Santa Minerva en Vía Santa Chiara, 34.
De este modo, la sastería entregó, antes de que comenzará el Cónclave, tres trajes de tres tallas diferentes “para que sirvan en el caso de que el Sumo Pontífice sea muy alto o muy bajo, muy corpulento o muy delgado”, según comenta la modista, Teresa Palombini.
En el momento en el que un candidato consiga al menos 77 votos por parte de los 115 cardenales electores, la elección se considerará positiva, después el Cardenal Re le pedirá su aceptación al cargo como Romano Pontífice y le preguntará qué nombre elegirá en la Capilla Sixtina. Posteriormente, el nuevo Pontífice irá a la ‘habitación de las lágrimas’ a un lado del altar de la Sixtina para cambiar sus vestiduras blancas.
Por su parte, el Papa emérito Benedicto XVI seguirá vistiendo una sotana blanca y usará los zapatos marrones hechos en León, Guanajuato, que le regalaron en su viaje a México.
Las fumatas negras son normales y no indican división, según el Vaticano.
El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, y los portavoces en inglés y español, Thomas Rosica y Jose María Gil Tamayo, respectivamente, han indicado que se esperaban las fumatas negras que han salido este martes y miércoles y que esto no es indicativo de divisiones entre los cardenales electores que están reunidos en la Capilla Sixtina sino que forma parte del proceso normal del cónclave ya que sólo han tenido lugar tres escrutinios y en el siglo pasado, sólo la elección de Pio XII fue positiva tras el tercer escrutinio.
“Más o menos, es lo que esperábamos”, ha apuntado Lombardi en el briefing que se está celebrando esta mañana en el centro de prensa instalado en el Aula Pablo VI, al tiempo que ha explicado que el humo negro indica que aún ningún cardenal ha conseguido los dos tercios de los votos, es decir, la mayoría cualificada.
Lombardi ha señalado que estos meses desde que Benedicto XVI anunciara su renuncia hasta hoy se encuentran “en la fase decisiva” y ha asegurado que se está viviendo en la Plaza de San Pedro, que se transforma estos días en “la Plaza del mundo”, donde se congregan tanto los ciudadanos romanos como peregrinos de todo el mundo para mirar la chimenea de la Capilla Sixtina esperando a que salga la fumata. De hecho, ha precisado que se ha congregado “muchísima gente, más gente de la que esperaba” lo cual indica a su juicio “la intensidad del momento”.
El padre Lombardi ha recordado que las fumatas se realizan gracias a un dispositivo electrónico de la estufa moderna, que se introduce y permite que el humo dure unos siete minutos. Este aparato se utiliza además de la estufa tradicional, donde se queman las papeletas de las votaciones desde 2005.
Así, para conseguir el color negro de la ‘fumata’, la composición química de los fumógenos es perclorato de potasio, antraceno y azufre y para la blanca se usa clorato de potasio, lactosa y colofonia. La colofonia, llamada también “pez de Castilla”, es una resina natural de color ámbar obtenida de las coníferas. Antes, para producir el color negro se usaba el nerohumo o la brea, y para el blanco, paja mojada.
Las chimeneas de la estufa y del aparato auxiliar se unen en un único conducto que desde el interior de la Capilla Sixtina desemboca cerca de la cumbrera de la cobertura del edificio. Para mejorar el tiro, las chimeneas se calientan con una resistencia eléctrica. Además tienen un ventilador de reserva.
Jean-Louis Tauran, el cardenal que anunciará el ‘Habemus Papam’ en caso de no ser elegido.
Jean-Louis Tauran, francés de 67 años, es el cardenal que, en caso de no ser elegido nuevo Pontífice, será el encargado de anunciar el famoso ‘Habemus Papam’ desde el balcón de la Basílica de San Pedro ya que es el llamado ‘protodiácono’, es decir, el cardenal más antiguo del Colegio Cardenalicio y, por tanto, el responsable de anunciar al nuevo romano Pontífice, tal y como así lo decidió Benedicto XVI en 2011.
En caso de ser elegido Papa, le sucedería previsiblemente el siguiente por antigüedad del Colegio Cardenalicio para anunciar el ‘Habemus Papam’. Ésta es una expresión latina que significa ‘tenemos Papa’ y que se pronuncia desde el balcón central de la Basílica de San Pedro en el Vaticano, una vez se ha producido la ‘fumata blanca’. Después del anuncio, el nuevo Pontífice pronuncia su primer discurso e imparte su primera bendición ‘Urbi et Orbi’.
Nacido en Burdeos (Francia), Tauran habla castellano, inglés e italiano y es miembro del cuerpo diplomático del Vaticano desde 1975. De hecho, preside el Pontificio Consejo para el diálogo interreligioso y, gracias entre otros puntos a su dilatada experiencia internacional, es el principal encargado de las relaciones con el mundo musulmán.
Según sus propias palabras en noviembre de 2012, durante la inauguración del Centro para el Diálogo Interreligioso e Intercultural ‘Rey Abdullah bin Abdulaziz’, “la Santa Sede está particularmente interesada en el destino de las comunidades cristianas en aquellos países donde la libertad no está garantizada adecuadamente”.
VISITA ESPAÑA EN 2002
En 2002 efectuó una de sus últimas visitas a España, a la LXXVIII Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, y fue ahí donde recordó su primer viaje a la Península en 1960, en coche con sus padres desde Burdeos.
Además de condenar vivamente la violencia y el terrorismo, el cardenal se preocupó por otras realidades “asimismo inquietantes”, como la crisis demográfica que, en su opinión, exigía un “firme y permanente apoyo” a la familia fundada en el matrimonio.
Fue ahí donde criticó duramente que la sociedad actual quiera “privatizar” cada vez más a las iglesias y transformar la libertad de religión a una “tolerancia aséptica”. “Se argumenta que cada uno es libre de hacer lo que quiera y, por consiguiente, puede adherirse a una fe, profesar determinadas convicciones religiosas, pero lo importante es que esto no se vea públicamente”, señalaba.
A su juicio, el “equívoco de fondo” de la actual sociedad, y que no puede ser aceptada por los creyentes, es reducir la libertad religiosa al ámbito exclusivo de la conciencia personal, es decir, que la fe pertenezca a los asuntos privados de las personas y se considere a la Iglesia como cualquier ONG.
LICENCIADO EN FILOSOFÍA Y TEOLOGÍA
Una vez licenciado por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en Filosofía y Teología, entre 1964 y 1965 cumplió con la obligación del servicio militar, a título de la cooperación cultural francesa, enseñando en un colegio católico en Líbano.
Ordenado sacerdote el 20 de septiembre de 1969, Tauran ejerció el ministerio sacerdotal como pastor parroquial en Burdeos hasta 1973, fecha en la que ‘fue llamado a Roma’ para estudiar en la Pontificia Accademia Ecclesiastica, donde se forma el personal diplomático de la Santa Sede, y en la Pontificia Universidad Gregoriana, obteniendo la licenciatura en Derecho Canónico.
De esta forma, entró en el servicio diplomático de la Santa Sede en marzo de 1975 y fue asignado a la Nunciatura Apostólica en la República Dominicana, en la cual colaboró hasta 1979 cuando fue transferido a la Nunciatura Apostólica en Líbano. Allí permaneció hasta julio de 1983, cuando fue llamado a trabajar en el Consejo de los Asuntos Públicos de la Iglesia.
De 1984 a 1988 siguió trabajando en la ahora Conferencia para la Seguridad y la Cooperación en Europa, participando mientras tanto en 1984 en la Conferencia de Estocolmo sobre el Desarme; en 1985 en el Foro Cultural de Budapest; y en 1986, en la Conferencia de Seguimiento de Viena, que se inauguró ese año.
En 1988 fue nombrado subsecretario del Consejo para los Asuntos Públicos de la Iglesia y el 1 de diciembre de 1990 fue elegido arzobispo titular de Telepte, así como secretario del citado Consejo que, meses más tarde, tomó el nombre de ‘Sección para las Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado’.
OBISPO Y CARDENAL POR JUAN PABLO II
Recibió la ordenación episcopal el 6 de enero de 1991 en la Basílica Vaticana por el Santo Padre Juan Pablo II. Durante los 13 años que estuvo al frente de la Sección para las Relaciones con los Estados este cardenal francés ordenó numerosas misiones en el extranjero y guió a la Delegación de la Santa Sede en numerosas conferencias internacionales.
El Papa Juan Pablo II fue el que también le concedió la birreta roja en el Consistorio del 21 de octubre de 2003. El 24 de noviembre de ese mismo año fue elegido archivista y bibliotecario de la Santa Iglesia Romana, mientras que, ya Benedicto XVI en 2007 lo nombró presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso.
Es miembro del Consejo de la Sección de la Secretaría de Estado; de las congregaciones para la Doctrina de la Fe, para las Iglesias Orientales, para los Obispos; de los Pontificios Consejos para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, de la Cultura, del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, de la Pontificia Comisión para los Estados de la Ciudad del Vaticano; de la Comisión Cardenalicia de vigilancia del Instituto para las Obras de Religión (IOR), y del Consejo especial para el Líbano de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos.
