Sospechas
El gran Gila contaba que cuando Sherlock Holmes investigaba un asesinato y se cruzaba con un sospechoso por el pasillo, empezaba a canturrear “alguien ha matado a alguien”, hasta que el presunto criminal, preso de los nervios, acababa derrumbándose y se entregaba a Scotland Yard. Eso he recordado tras la última comparecencia de prensa del secretario provincial del PSOE, José Luis Sánchez Teruel, en la que se dedicó a lanzar insinuaciones sobre “lo nervioso” que debía estar el presidente provincial del PP, Gabriel Amat, porque “se está investigando a amigos suyos” y que “a lo mejor” algún asunto feo “le podría” salpicar. Es decir, que el señor Sánchez Teruel convoca a la prensa para decir que tiene conjeturas, que presume indicios de potenciales delitos y que supone el estado emocional de terceros. A ver si alguien explica al señor Sánchez Teruel que sus recelos no son noticia, ni son relevantes, ni interesan un pimiento a nadie. No se puede hacer perder el tiempo a los atareados reporteros para hacerles partícipes de sus impresiones personales sobre cuestiones graves, aportando sospechas en lugar de pruebas. Y a ver si esas mismas personas le explican que, si ya queda mal compareciendo para comunicar elucubraciones, todavía queda peor si, teniendo conocimiento cierto de lo que insinúa, no explica cómo ha tenido acceso a dicha información y las razones por las cuales, en lugar de convocar pintorescas ruedas de prensa, no está poniendo denuncias en los juzgados para que quien la haya hecho la pague. Yo también sospecho que esto que digo no le va a gustar, pero por lo menos no incordio a la prensa.

-José Fernández-
