Susana Díaz defiende la salida de Andalucía a los mercados y dejar una “tutela” del Gobierno que ha costado 1.800 millones
La presidenta de la Junta, Susana Díaz, ha defendido este miércoles la salida de Andalucía a los mercados financieros y dejar esa “tutela” del Gobierno central que ha costado a la comunidad 1.800 millones de euros en intereses del Fondo de Liquidez Autonómica.
En una entrevista con Telecinco, Díaz se ha pronunciado así ante el hecho de que la Consejería de Hacienda y Administración Pública haya remitido una carta al Ministerio de Hacienda y Función Pública con la que ha formalizado la petición de salir a los mercados con el objetivo de captar 1.000 millones de euros.
Para Susana Díaz, sin duda, el hecho de que Andalucía de nuevo salga a los mercados financieros es una buena noticia y obedece al hecho de que ha cumplido con el déficit y con la estabilidad mientras que tiene un plazo de pago a proveedores o un nivel de deuda que están por debajo de la media.
Ha agregado que Andalucía está ya en una situación económica en la que quiere salir de esa “tutela” del Gobierno central que ha costado 1.800 millones por intereses del FLA.
La presidenta ha señalado que Andalucía ha pasado por una crisis económica muy dura, pero “manteniendo derechos” y cumpliendo con un objetivo de déficit que no comparte, con un nivel de deuda y con un plazo de pago a proveedores por debajo de la media y con una “estabilidad que es evidente”.
“Eso nos permite salir a financiarnos a intereses más baratos y salir de una tutela que la derecha ha utilizado para invadir competencias autonómicos”, ha recalcado la presidenta.
Susana Díaz secundará el paro “simbólico” de la huelga feminista porque existe una “desigualdad evidente”
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha indicado este miércoles que va a secundar el “paro simbólico” convocado por sindicatos en el marco de la huelga feminista planteada para el próximo 8 de marzo, y ello ante lo que considera “una realidad” como es la “desigualdad evidente” que se da “tanto respecto al salario como de posibilidades de reconocimiento profesional” entre mujeres y hombres.
Así lo ha anunciado la presidenta andaluza en el transcurso de una entrevista en Telecinco, en la que ha apuntado que “por supuesto” que va a “apoyar” ese acto reivindicativo, porque, aunque “al ser un cargo electo no tengo ese derecho a la huelga”, “los sindicatos están hablando de un paro de dos horas”, un paro “simbólico” que ella va a secundar, según ha anunciado.
La también secretaria general del PSOE-A ha manifestado que hay “muchas medidas que hemos de poner sobre la mesa” en esta materia de la igualdad, y que “este país tiene que hacer mucho más de lo que está haciendo”, así como ha defendido que “el compromiso de la mujer es militar en esa igualdad”.
Al hilo del intercambio dialéctico que este pasado martes mantuvieron en el Congreso la portavoz de Unidos Podemos en la Cámara Baja, Irene Montero, y la diputada del PP Celia Villalobos, al hilo del debate sobre la tramitación de la Ley de Igualdad Retributiva presentada por la formación morada, Susana Díaz ha reprochado a Podemos que “no quisieron votar a un presidente socialista” cuando el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se sometió a un debate de investidura en 2016.
Además, ha indicado que Celia Villalobos podía tener en cuenta al hablar sobre esta materia que hay “compañeras” suyas en el PP que “están diciendo que no hay que apoyar la igualdad ni luchar contra la brecha salarial”.
En todo caso, Susana Díaz ha considerado que debates en los términos como el que se produjo entre Irene Montero y Celia Villalobos son ejemplos de aquellos que, cuando los miran los ciudadanos, se preguntan qué les “aportan”.
Tras valorar que, “afortunadamente, en la lucha por la igualdad nos acompañan también muchos hombres en este país”, Díaz ha defendido la “necesidad evidente” de que esa sea una lucha “colectiva”, porque, según ha insistido, “hoy en España no hay igualdad, no la hay en el ámbito laboral”, y se está “a años luz de la igualdad real”. Ha lamentado, finalmente, que “en lugar de unirnos” sobre ese aspecto, “lo utilizamos como arma electoral”. “Creo que eso es malo”, ha concluido.
