Telediarios aptos para menores
La Oficina de la Defensora del Espectador, Oyente e Internauta de RTVE, uno de esos absurdos organismos pagados con el dinero saqueado a los contribuyentes que el gobierno de Rajoy mantiene abierto, acaba de proponer, en un ejemplo de buenismo tontorrón, telediarios “aptos para menores”.
Al parecer, la ocurrencia partió de la queja de un papá sobreprotector, abrumado porque, estando su pequeño sentado delante de la caja tonta, tuvo que escuchar cómo un entrenador deportivo decía “palabras malsonantes”, o sea, palabrotas. Además, otros dos progenitores, sin duda de esos que no protestan contra la LOGSE, comen comida eco y matriculan a sus hijos en la Waldorf junto a los niños de los políticamente correctísimos Bardem, se horrorizaban porque su niño se enteró que en la nueva peli de “La matanza de Texas” el mítico numerito de la motosierra puede verse en 3-D.
Sea como fuere, la histeria de tres papás fue inmediatamente recogida en un informe por la burócrata de RTVE. El papel, ya se sabe, lo aguanta todo. La sociedad española, cada vez más descivilizada, también. Y es que si la señora defensora osa emitir un informe recomendando pamplinas como “telediarios aptos para menores” es porque piensa que es lo que “la sociedad”, ese argumento utilizado para diluir la responsabilidad individual, está demandando. Razón no le falta. Ejemplos sobran.
Si el prohibicionismo la emprendiera, “por nuestro bien”, contra los noticieros, deberían vetar la presencia de cualesquiera políticos, que ya se sabe que a los peques hay que enseñarles con el ejemplo y nuestra clase política deja mucho que desear. Alfonso Guerra será proscrito por faltón. A Montoro, qué miedo da, le pondrán dos rombos. Y Sánchez Gordillo no podrá publicitar sus atracos, que para eso otra de las obsesiones de los políticamente correctos es la alimentación sana, aunque la ortorexia, consecuencia de la estupidez progre, empiece a fastidiar las ideas nacional-socialistas del nuevo hombre perfecto.
Al final los telediarios los presentarán Epi y Blas y en ellos nos contarán lo que han hecho los papás de Jaimito. Lo que sea con tal de mantener a los chicos y a sus infantilizados papás fuera de la realidad.
-Almudena Negro-
