Un 28-F reivindicativo
La cercanía del 28 de febrero sirve cada año de excusa para que diversos sectores de la sociedad hagan de Andalucía la diana de sus ataques. De un lado se sitúan aquellos a quienes molesta que los andaluces nos hayamos hecho dueños de nuestro propio destino y preferirían que Madrid siguiera dictándonos cada uno de nuestros pasos. De otro lado, están quienes reclaman una Almería independiente de Andalucía, argumentando que formar parte de la comunidad autónoma andaluza tendría para nuestra provincia, según ellos, más perjuicios que ventajas.
A unos y a otros les convendría reflexionar sobre lo que nuestra provincia ha conseguido en las tres últimas décadas, gracias precisamente a la autonomía que conseguimos los andaluces hace ahora 34 años.
Quienes no creyeron en el referéndum andaluz son los mismos que hoy están promoviendo el mayor recorte ideológico y social que se recuerda en toda la historia de la España democrática. Afortunadamente, el Gobierno andaluz está actuando como un muro de contención de esa ola de recortes, en la medida de sus posibilidades.
En la comunidad andaluza estamos demostrando que otra política es posible y que lo primero no pueden ser los mercados: deben ser las personas. En la coyuntura actual de crisis, el Gobierno andaluz tiene como prioridad absoluta la creación de empleo, pero sin perder de vista la protección social. Por eso seguimos apostando por la educación pública, por una sanidad universal, gratuita y de calidad, y por la defensa de los mayores, los dependientes y los discapacitados.
En Andalucía, gracias a las decisiones que ha tomado el Gobierno autonómico, tenemos la cartera de servicios sanitarios más amplia de toda España. Somos la segunda comunidad autónoma con menos lista de espera. Aquí, nuestros pensionistas no adelantan el coste de los medicamentos y, frente a la falta de humanidad del Gobierno de España, en Andalucía sí seguimos dando atención sanitaria a los inmigrantes, con independencia de su situación legal.
En materia de educación, seguimos luchando por mejorar y hemos conseguido que nuestra plantilla docente sea la que más crece de toda España: este año hemos tenido 850 profesores más. Pero, además de ocuparnos de la calidad educativa, hemos mantenido el apoyo a las familias en un momento en el que lo necesitan especialmente. En Andalucía hemos mantenido la gratuidad de los libros de texto, cuando 15 comunidades autónomas la han eliminado. Tenemos el sistema de becas autonómico más potente del país. Mantenemos la Beca 6.000 y la Beca Segunda Oportunidad, le damos una alternativa al alumnado que el PP deja fuera del sistema con la Beca Adriano, destinamos 5 millones de euros a las Becas Talentia e invertimos en las Becas Erasmus 15 millones de euros, prácticamente la misma cantidad que reserva el Gobierno central para todo el país.
Frente a los recortes del Gobierno de Rajoy, Andalucía ha reforzado su compromiso con quienes más lo necesitan. Luchamos contra la pobreza con el Plan contra la Exclusión Social. Todos los niños andaluces tienen garantizadas tres comidas al día con el Plan de Solidaridad Alimentaria. Hemos creado un Programa de Ayuda a la Contratación para dar trabajo a los parados de larga duración, al que se han adherido el 99,6% de los ayuntamientos. El Programa Andaluz de Defensa de la Vivienda ha evitado 3.261 desahucios en su primer año de funcionamiento. Y, mientras el Gobierno central castiga a los pensionistas, aquí hemos aumentado un 2% el complemento autonómico para los 107.0000 andaluces que cobran pensiones no contributivas y asistenciales.
Mientras tanto, hemos seguido progresando en el terreno económico. Desde 1995, Andalucía ha incrementado su tejido industrial en un 73%. Hoy somos la segunda comunidad autónoma en emprendimiento, la tercera en inversión en I+D+i y apostamos por sectores como el agroalimentario, el turismo y la construcción sostenible.
Por todos estos motivos, el 28 de febrero debe ser un día en el que los almerienses reivindiquemos nuestra pertenencia a Andalucía, frente a aquellos que quieran dejarnos solos, olvidando lo que hemos conseguido, o aquellos que pretendan vender nuestro futuro a Rajoy, desde el resentimiento por no haber gobernado nunca esta tierra. El 28-F debe ser una jornada para reivindicarnos como andaluces y para reivindicar nuestro derecho a escribir nuestro propio camino.
-Juan Carlos Pérez Navas-
Senador PSOE Almería
