Un centenar de pacientes del Complejo Hospitalario Torrecárdenas se benefician del uso de la radiofrecuencia para tratar el dolor crónico
El Complejo Hospitalario Torrecárdenas incorporó en enero de 2012 a su cartera de servicios el tratamiento del dolor mediante el empleo de la radiofrecuencia. Desde entonces, cerca de un centenar de pacientes se han beneficiado de esta nueva técnica, indicada para aquellos casos de dolor neuropático rebelde, especialmente cuando se trata de pacientes en los que ya no resulta efectiva la medicación convencional basada en analgésicos y antidepresivos.
La técnica de radiofrecuencia se sitúa en un paso intermedio entre el tratamiento con fármacos y bloqueos con anestesia local –que es la primera elección de los facultativos- y la neuroestimulación u otras técnicas intervencionistas situadas en el último escalón a las que se recurre cuando el dolor es muy intenso y prolongado. El nuevo procedimiento permite reducir el dolor al menos a la mitad en alrededor del 70% de las personas tratadas. Entre las principales indicaciones figura la neuralgia del trigémino –patología que puede provocar intensos dolores faciales-, dolores de columna, hombro, algunos tipos de cefaleas e incluso el latigazo cervical.
El anestesista y coordinador de Bloque Quirúrgico del Complejo Hospitalario Torrecárdenas, José Santiago, explica que se trata de una técnica mínimamente invasiva “que consiste en transmitir al paciente una corriente, a través de dos electrodos, que provoca calor en la zona a tratar para conseguir llegar hasta el nervio que lleva la información dolorosa”. Santiago añade que “lo importante es que este tipo de terapia mejora de forma significativa la calidad de vida de los pacientes, en comparación con otros tratamientos”.
Plan Andaluz de Atención a las Personas con Dolor
La Consejería de Salud y Bienestar Social cuenta con el Plan Andaluz de Atención a las Personas con Dolor, que garantiza su abordaje integral, de forma equitativa y uniforme. En este plan se establecen distintas estrategias para el tratamiento y la prevención del dolor, con el objetivo de mejorar la calidad de vida del paciente.
Entre las medidas contempladas en el plan se incluye la evaluación sistemática del dolor por parte de los profesionales sanitarios, de forma que se convierta en una constante vital más, junto a la temperatura, el pulso, la presión arterial y la frecuencia respiratoria. El 11% de la población sufre dolor crónico a lo largo de una media de nueve años. De ellos, el 22% necesita entre 5 y 10 años para alcanzar un control adecuado de este dolor, según los datos del estudio ‘Pain in Europe’ en su muestra española.
