Tres pilotos del sur completan la exigente Wacky Race Oct25: una aventura al estilo Dakar con final en Madrid
Manuel Vallejo Salvador, natural de Fiñana (Almería) y miembro del Sector Trail de Almería, junto a los granadinos Jaime Quiles Hidalgo y Joaquín Haro Rubiño, ambos de Torrenueva Costa (Granada), han completado con éxito la Wacky Race Oct25, una de las pruebas más duras y técnicas del panorama nacional de navegación off-road.
Los tres pilotos demostraron un alto nivel de resistencia, orientación y estrategia en una aventura sin asistencia externa, que puso a prueba tanto su preparación física como su capacidad de gestión sobre el terreno.
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Una carrera de 1.400 kilómetros dividida en dos etapas hasta el corazón del desierto almeriense
La edición de este año comenzó y finalizó en el Búnker Moto Área de Brunete (Madrid), recorriendo más de 1.400 kilómetros en dos intensas jornadas. La carrera está dividida en dos etapas, con descanso nocturno en pleno Desierto de Tabernas, en uno de sus emblemáticos poblados del oeste almeriense. Los pilotos tuvieron que preparar sus motos para la siguiente etapa y montar y desmontar su lugar de descanso al aire libre, demostrando su autonomía, resistencia y capacidad para afrontar cualquier reto en plena naturaleza. Inspirada en el espíritu del rally Dakar, la prueba exige a los pilotos gestionar por completo la navegación, el esfuerzo físico y la táctica, sin contar con apoyo mecánico ni logístico.


El primer día resultó especialmente exigente. La tensión inicial, los nervios y las difíciles condiciones del terreno provocaron numerosas caídas. Entre ellas, Manuel Vallejo sufrió una fuerte caída al chocar con una piedra a gran velocidad, saliendo disparado de la moto, pero logró reincorporarse y continuar la prueba, demostrando su experiencia, valentía y resistencia física. “El recorrido estaba muy roto, con zonas que exigían tomar decisiones rápidas sobre el terreno”, explican los pilotos. “Fue un día muy técnico, donde la concentración y la capacidad de reacción marcaron la diferencia”.


Durante la competición, los participantes enfrentaron tramos de alta dificultad, rutas de navegación compleja y un desgaste físico considerable. La ausencia de asistencia externa reforzó el espíritu de compañerismo, ya que los pilotos debían ayudarse mutuamente para solventar averías o incidentes en plena ruta.
La llegada a Madrid tras la ida y vuelta supuso un final épico y simbólico, representando el espíritu de aventura y superación que caracteriza este tipo de competiciones.



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Más que una carrera: valoración y responsabilidad del motociclismo
“La Wacky Race Oct25 muestra que el mundo del motociclismo off-road es un deporte de gran exigencia física y mental, que requiere preparación, responsabilidad y compañerismo”, reflexiona Manuel Vallejo. “Las motos no son solo vehículos de competición, sino herramientas para explorar, aprender y superar retos en entornos naturales”.
Además, la prueba subraya la importancia de los motoristas responsables, siempre disponibles para actuar con seguridad y colaboración, tanto en la competición como en actividades en el campo. “Los motoristas somos guardianes del respeto al medio y del compañerismo; nuestra práctica responsable del off-road contribuye a un disfrute sostenible de los entornos naturales y demuestra que el motociclismo merece ser valorado como deporte de alto rendimiento”, añade Vallejo.


