Una treintena de participantes de ‘Verdiblanca’ viaja a Cazorla a hacer Ecoturismo
“Me gusta viajar, y además vamos a hacer excursiones, ¡y aprenderemos a fabricar pan!”, exclama Iván a punto de subirse al autobús rumbo al Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Él es uno de la treintena de participantes –21 personas con discapacidad, cinco acompañantes, tres voluntarios y una monitora— de las Jornadas de Ecoturismo que ha programado la Asociación de Personas con Discapacidad ‘Verdiblanca’ entre el 19 y el 24 de septiembre. La madre de Iván, Leonor, destaca la importancia de que su hijo salga y haga cosas diferentes, y agradece el respiro que supone para las familias este tipo de iniciativas. A su lado, Reme, una de las voluntarias, vive la experiencia con una mezcla de ilusión y nerviosismo: “Es la primera vez que voy a un viaje largo, va a ser bonito”. “Vamos a conocer gente”, resalta Sonia, usuaria, mientras que su madre, Conchi, que acude como acompañante, se muestra igual de entusiasmada que su hija: “Para mí también son unas vacaciones”.
Es el ambiente que se respira en el grupo minutos antes de arrancar las jornadas organizadas por Verdiblanca, que pivotan sobre tres conceptos: vacaciones, naturaleza, ocio activo. Seis días de estancia y actividad física en el complejo turístico Huerta del Cañamares, en plena Sierra de Cazorla.
Los participantes realizarán excursiones y aprenderán a elaborar pan y conservas vegetales (como mermeladas o tomate), jabones con aceite de oliva y aceites esenciales, o a realizar manualidades con elementos del entorno, por ejemplo, flautas de caña. Habrá, asimismo, animación adaptada, salón de baile, piscina y cine de verano.
Tras muchos años desarrollando su programa de vacaciones, Verdiblanca ha querido dar un paso más y convertirlas en unas jornadas ecoturísticas, que han sido posibles gracias a un convenio de colaboración firmado con la Diputación Provincial de Almería. ¿Objetivos? Contribuir a la integración y normalización de las personas con discapacidad, desarrollar un programa de actividades recreativas-culturales y medioambientales, y conseguir ser mejor ciudadano, participando en los procesos formativos y de concienciación de respeto por el medio ambiente.
Esta actividad de ocio, programada por el Área Social de la entidad, se ajustan a los objetivos de integración, normalización y ocupación del tiempo libre de las personas con discapacidad que recogen los fines de Verdiblanca, según pone de relieve su presidente, José Gómez Amate; quien añade que contribuye a reforzar la participación social y el encuentro e intercambio de experiencias.
