Abu Simbel y los “templos divinos” completan V Jornadas de Egiptología, organizadas por Amigos de la Alcazaba y el Museo de Almería
La iniciativa se consolida como un éxito indiscutible después de llenar el salón de actos en dos ocasiones y contar con los mejores expertos
Las V Jornadas de Egiptología organizadas por la asociación Amigos de la Alcazaba y el Museo de Almería repitieron lleno absoluto en la segunda doble sesión de conferencias de la edición de este año. Inmaculada Vivas Sainz, profesora de arte de la UNED-Madrid y miembro del proyecto ‘El Valle de las Momias Reales’ de Luxor, y Esther Pons Mellado, conservadora del Departamento de Egipto del Museo Arqueológico Nacional y codirectora la misión española de Oxirrinco en Egipto, recogieron con brillantez el testigo de Antonio Pérez Largacha, profesor la Universidad Internacional de la Rioja y divulgador a través de sus múltiples publicaciones, y Myriam Seco Álvarez, profesora de la Universidad de Sevilla y directora de Proyecto del Templo de Millones de Años de Tutmosis III en Luxor, refrendando así el excelente nivel de una iniciativa que despierta el interés del público de manera incontestable.
‘Templos divinos en el paisaje sagrado de Tebas’ fue el título de la conferencia de Inmaculada Vivas, que los definió como “las moradas de los dioses y el lugar donde deben realizarse los rituales de culto diarios y las procesiones anuales. Un lugar que recrea la creación del mundo y donde el lugar más íntimo es el santuario donde vive el dios”. Centró su exposición en el complejo de Karnak, que fue construido durante dos mil años con las aportaciones continuas de los faraones, y que estaba dedicado a la triada tebana –Amón, Mut y Khonsu.
También abordó otros templos tan extraordinarios como el de Luxor, “reconocible por su impresionante portada, con estatuas de Ramsés II, sus obeliscos (uno de ellos en la Plaza de la Concordia de París) y pilonos, todo a escala gigantesca, como la gran columnata, el patio de Amenhotep III, hasta llegar al santuario, en que Alejandro Magno también dejó su huella, por esa intención de subrayar su conexión con la divinidad”, explicó Inmaculada Vivas.
Del mismo modo, la conferencia permitió contemplar muchas de las escenas recreadas en las paredes de los templos, como el de la Bella Fiesta del Valle, que servían para visitar también a los difuntos en lo que podría ser “un antecedente del Día de los Muertos, y en el aparecen escenas de banquetes funerarios en los que los invitados debían beber en exceso para transgredir los límites entre lo terrenal y lo divino, incluso con algunas representaciones de uno de los participantes vomitando”.
También se hizo referencia a la existencia de grafitis en las zonas más exteriores, una suerte de rúbrica para dejar testimonio de haber participado o recordar a un difunto, “pero hay que tener en cuenta que en esos tiempos tan solo entre un 3 o un 10% de la población sabía leer y escribir”.

Abu Simbel, el templo salvado de las aguas
La cuarta de las conferencias de estas V Jornadas de Egiptología corrió a cargo de Esther Pons, que centró su análisis con el título de ‘Abu Simbel. El templo de Ramsés II salvado de las aguas’.
Abu Simbel es uno de los complejos arqueológicos más impresionantes del antiguo Egipto, declarado una de las 7 maravillas de la Antigüedad y Patrimonio de la Humanidad. Está formado por dos templos excavados en la roca a pocos kilómetros de la actual frontera con Sudán. Ramsés II dedicó el templo principal a los dioses Amón, Ra-Horajti y Ptah, además del propio Ramsés II, divinizado y asimilado al Sol. Su fachada destaca por cuatro gigantescas estatuas sedentes del faraón, de unos 20 metros de altura. El segundo templo está dedicado a la reina Nefertari, asimilada a Hathor, la diosa de la belleza.
Ramsés decidió su construcción para conmemorar su “extraordinaria” victoria en Qadesh frente a los hititas y para demostrar su poder frente a sus vecinos del sur –los Nubios-, consagrar a los dioses y honrar a su ‘esposa real’ Nefetari. Está excavado íntegramente en la roca y tardó 20 años en finalizarlo.
Redescubierto hace 200 años, Abu Simbel se hizo mundialmente famoso en el siglo XX por una extraordinaria operación de rescate. Con la construcción de la Presa Alta de Asuán en los años 60, el aumento de las aguas del lago Nasser amenazaba con inundar los templos egipcios para siempre. Bajo la coordinación de la UNESCO, se llevó a cabo una campaña internacional sin precedentes ya que Egipto pidió ayuda internacional que contó con la respuesta de 52 países, 48 de ellos con profesionales trabajando durante seis años.
Entre ellos estaba España, que creó el ‘Comité para el salvamento de Nubia’, dirigido por Martín Almagro o la misión arqueológica en Heracleópolis Magna desde 1966.
Amigos de la Alcazaba, referente de la Egiptología en Almería
Amigos de la Alcazaba está considerada como una entidad destacada en la difusión y apoyo de la Egiptología española. En colaboración con el Museo de Almería ha organizado las exposiciones ‘Tebas. Los tesoros de una ciudad milenaria a las puertas del desierto’ (2016) e “Investigación Arqueológica Española en Egipto” (2021), exposición pionera en España por mostrar por primera vez de manera conjunta los trabajos de las 11 misiones españolas en Egipto. De enorme éxito de convocatoria son sus conferencias, sus Jornadas de Egiptología y los extraordinarios viajes a Egipto. Todo ello coordinado por Francisco Verdegay.
