Atisbo impositivo
El esfuerzo fiscal acometido en el último quinquenio es exiguo. Los pasivos de la zona euro son ímprobos y nefastos para la salud estatal y global.
Bajo este panorama desolador, el FMI ha emitido un informe en el que se aborda un nuevo impuesto sobre el capital, que afectaría a aquellas familias cuyos activos sean superiores a las deudas contraídas. Lo que propone este organismo es, lisa y llanamente, expropiar el 10% de la riqueza familiar, para amortizar deuda pública, lo cual, tiene precedentes, con matices, en países como Italia y Checoslovaquia.
Desde mi modesta perspectiva, catalogo esta sugerencia de perniciosa e irrisoria por los motivos que siguen;
En primer término, la fuga de capitales podría ser infinita si el mercado percibe que dicha invención se constituye como usual y reiterada en el horizonte temporal.
En segundo lugar, se haría partícipe un problema ético o moral, al valorar los activos (reales y financieros), así pues, podríamos emplear, para el cálculo de la riqueza, el coste histórico (precio de adquisición menos amortizaciones y deterioros), el valor catastral, el valor razonable o de mercado… Dependiendo del criterio imputado, el montante a pagar sería más o menos copioso, ¿tiene potestad la administración para adoptar estas decisiones?
Por último, este informe me transmite insuficientes conocimientos contables, todos sabemos que actualmente hay empresas con grandes infraestructuras (activo no corriente) que no disponen de liquidez para hacer frente a las obligaciones de pago corrientes, es decir, la estructura fija (inmuebles) se caracteriza por ser una rúbrica muy ilíquida, si queremos hacerla líquida (dinero), tendremos que aplicar descuentos importantes para hacerla más atractiva, además, es muy complicado fraccionarla. En este sentido, encontraríamos unidades familiares con un patrimonio considerable compuesto, verbigracia, por locales comerciales, terrenos, o edificios difícilmente enajenables.
Por resumirlo en unas palabras; constreñir la libertad y propiedad privada para sufragar erradas decisiones de índole política.
-José Cristian Callejón Villalobos-
-Estudiante de 4º de Finanzas y Contabilidad-
