Bueno, bonito y barato
Cuando el trabajo por cuenta ajena escasea y las necesidades de recursos se mueven en dirección inversa, es decir, se disparan como consecuencia de diversas variables, como pueden ser el consumo de la prestación por desempleo o la propia inercia en el precio de los productos más usuales, que normalmente se mueven al alza, hemos de recurrir al autoempleo como única alternativa para mantener un nivel de vida adecuado.
Cuando la idea de negocio se halla fraguada y estamos en la última fase antes de iniciar la actividad empresarial, necesitamos estimar los flujos de tesorería, para determinar la viabilidad del negocio y así poder acometer la inversión, en caso de estimarse oportuno.
En este sentido, es fundamental, cuando hablemos de costes, desglosarlos en fijos y variables. Es indispensable tener un pleno conocimiento de la estructura de costes para estipular un precio adecuado, lo cual podría revertir, incluso, en una ventaja competitiva, al hacer promociones cuando parte de nuestra estructura productiva se halle ociosa, ya que el coste fijo unitario disminuye a medida que incrementamos la producción.
Me parece interesante rescatar el caso particular de General Motors, una empresa pujante y dinámica en su sector. Esta compañía, líder durante cierto tiempo como digo, se vio sumida en un proceso concursal en el año 2009, como consecuencia, entre otras cosas, de su estructura de costes. Ésta, estaba compuesta por una gran proporción de costes fijos, lo cual encareció mucho el coste unitario de fabricación cuando la demanda se desplomó como consecuencia de la crisis internacional y el aumento de la competencia, absorbiendo así el margen de beneficios.
En definitiva, no debemos olvidar que no todos los costes se comportan del mismo modo, solo así seremos competitivos y tendremos capacidad para eludir inminentes quiebras cuando la demanda se deprima. Una estructura óptima será aquella formada por costes fijos en etapas de expansión y variables en recesión, por tanto, es fundamental que la empresa sea capaz de reestructurarlos con la máxima celeridad.
Por esta razón la reforma laboral ha sido tan importante y necesaria. Flexibilizar el mercado laboral implica trasladar los costes de sueldos y salarios, de fijos a variables.
“Un coste no es fijo o variable por su naturaleza, lo es por su comportamiento” Manuel C. Rodríguez Rodríguez.
-José Cristian Callejón Villalobos-
-Estudiante de 4º de Finanzas y Contabilidad-
@josecallejon91

