Caso particular de la provincia de Almería
En las facultades de Economía y Empresa es frecuente asistir a una sonora evidencia protagonista del análisis en el ámbito teórico, sin embargo, en ciertas ocasiones, no se materializa en la práctica, ensamblando un profundo cisma. Veamos el caso particular de la provincia de Almería.
Si observamos las explotaciones agrícolas y hablamos con aquellas personas que las capitanean, es fácil refrendar lo que sigue. Existe una perfecta aversión a la deuda, al pasivo exigible. En cualquier otro ámbito, el empresario trataría de financiar el capital invertido no corriente, con deudas a largo plazo, de modo que, los flujos generados por dicho activo, puedan sufragar los pagos equidistantes ocasionados por la deuda. Lejos de esto, se olvida que, normalmente, las deudas son más baratas que el capital propio, por la diferencia existente entre el riesgo asumido por el propietario y el prestamista.
Podemos calcular la rentabilidad del propietario (ROE) despejando la siguiente igualdad;
ROE=ROIC + (RAc/RP)*(ROIC-ROD)
En este sentido, siempre y cuando el ROIC (rentabilidad de la empresa entendida como un ente independiente) sea mayor que el ROD (interés exigido por el banco), el empresario podrá medrar con la participación de recursos ajenos.
En un escenario donde la rentabilidad de la empresa es del 20% y el coste de la deuda asciende al 10%, nos encontramos con que si…
La ratio de endeudamiento (RAc/RP) es igual a 0 (no hay préstamos) > ROE= 20% + 0* (20% – 0%) = 20%
La ratio de endeudamiento es igual a 1 > ROE= 20% + 1 * (20%-10%) = 30%
La ratio de endeudamiento es igual a 3 > ROE= 20% + 3 * (20% – 10%) = 50%
Es evidente que el efecto multiplicador puede incrementar considerablemente la rentabilidad de la empresa, no obstante, a medida que aumentan los compromisos de pago, el riesgo se incrementa, de hecho, solo han sobrevivido al colapso de crédito aquellas empresas menos endeudadas. Tampoco debemos olvidar que si la tendencia se invierte (desplome de la rentabilidad de la empresa o ROIC), podemos incurrir en problemas de magnitudes serias.
La causa que impulsa esta divergencia con respecto a la teoría, es, para mi gusto, la responsabilidad ilimitada que ostenta la figura del autónomo (agricultor por antonomasia), mientras que, en otros sectores predominan las sociedades capitalistas (limitadas y anónimas) y, con ellas, la responsabilidad limitada del inversor, es decir, el patrimonio personal del empresario no peligra aunque la inversión sea desacertada.
-José Cristian Callejón Villalobos-
-Estudiante de 4º de Finanzas y Contabilidad-
@josecallejon91

