CSIF denuncia la escasez e ineficacia del Plan de Alta Frecuentación de Torrecárdenas
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF Almería, denuncia la extrema escasez, y por tanto ineficacia, del Plan de Alta Frecuentación de Torrecárdenas, un programa de la Administración que no es suficiente y cuya puesta en marcha está tergiversada de cara a la opinión pública.
Según el sindicato, el protocolo del plan se activa por dos motivos que se rigen en función de las alertas de urgencias. Por un lado, cuando el aumento de frecuentación del número de pacientes se incrementa en un 10 o un 25 por ciento, o bien, cuando el número de pacientes pendientes de ingreso supera entre el 10 o el 25 por ciento.
Sin embargo, CSIF señala que dicho plan sólo activa la apertura de la ‘observación B’ de Torrecárdenas, con un enfermero y un técnico en cuidados auxiliar de enfermería, lo que supone un aumento de 9 camas más varias camillas en la zona de urgencias. Así, este incremento de espacio, que sólo se dota con un enfermero y un auxiliar, no refuerza la atención a la ‘zona de observación A’ o urgencias, que cuenta con 23 camas, y que ayer funcionó con 13 camillas más, al igual que ocurrió en la zona de sillones, que cuenta con 19 puntos de atención a pacientes y ayer trabajó con 28.
Todo esto se resume, a juicio del presidente del sector Sanidad de CSIF, Antonio Moreno, en que ayer las Urgencias de Torrecárdenas funcionaron con 52 por ciento más de usuarios del aforo máximo permitido, “no podemos pasar por alto que el mismo personal que atiende a un máximo de 42 pacientes, está trabajando para 64”. “Pero no contentos con esto, algunos de los pacientes permanecen hasta 4 días ingresados en la zona de observación, o incluso dos días en la zona de sillones. Es inconcebible que la Administración permita que se produzca esta saturación que, además, vulnera la seguridad de los pacientes y merma la capacidad de reacción por falta de espacio de los profesionales, con la única justificación de no querer contratar más personal”, apunta Moreno. De hecho, según ha podido saber CSIF, a día de hoy, 20 de febrero, aún hay 40 pacientes pendientes de camas para ser ingresados.
Por todo ello, desde CSIF solicitan, con la máxima urgencia, establecer un ratio de trabajador por pacientes en todas las categorías profesionales en las urgencias de Torrecárdenas. Y el sindicato exige el establecimiento de consultas de cardiología, respiratorio, medicina interna, con personal específico para atender las patologías propias de esta época y derivarlos de la atención de urgencias para no demorar su atención y el posible ingreso hospitalario.
También instan a la Junta a que habilite, por el mejor funcionamiento de las instalaciones, una zona de ingreso en las propias urgencias, con el correspondiente aumento de personal, en el cual se preste tratamientos intensivos y donde se permita dar el alta al médico de urgencias, en cualquier momento del día.
Otra de las propuestas del sindicato se centra en el desarrollo de ingresos domiciliarios, donde se incorporen médicos y enfermeros con cartera de servicios para evitar así ingresos innecesarios y tiempos de espera demasiado largos para visitar al especialista de consulta externa.
Por último, CSIF también reclama que la Dirección del Hospital negocie con el personal médico la posibilidad agilizar las altas las tardes y los fines de semana, lo que también implica un aumento de personal, y un alivio en la ocupación, a veces innecesaria de camas.
Con todo, el sindicato considera hipócrita que la Administración presuma del Plan de Alta Frecuentación, cuando lo que necesita el Hospital de Torrecárdenas es una mejor gestión y un aumento de trabajadores que puedan desempeñar su trabajo y descongestionar el servicio de urgencias, que se presenta como uno de los peores de Andalucía. Todos estos puntos llevan a que CSIF junto al resto de sindicatos de la Junta de Personal del Hospital lleven a cabo una concentración a las puertas de Torrecárdenas para denunciar la saturación del servicio de urgencias, y esperan la presencia tanto del delegado de Salud, Alfredo Valdivia, como de la Gerencia del propio Hospital.
