Dejen de adoctrinar en la mentira a nuestros niños
De nuevo se acerca el 28 de febrero. Ya vuelve Canal Sur a decirnos que nos debemos sentir andaluces, orgullosos de nuestra tierra, de nuestras costumbres típicamente andaluzas; orgullo y costumbres que, por otra parte, no existen. Pero para ellos eso no es problema: si no las hay, ¿qué mejor solución que inventárselas? Total, para transmitir ese orgullo inventado tienen una televisión pública… y unas escuelas llenas de alumnos listos para adoctrinar.
En su afán de imponernos el orgullo de ser andaluces, la Junta ha publicado una resolución en la que obliga a todos los colegios, por ley, a que celebren el Día de Andalucía. Qué mejor manera de que nos sintamos andaluces que imponérnoslo desde que somos pequeños.
En la resolución se habla de “promover el conocimiento y la reflexión en torno a la realidad andaluza […] y profundizar en el conocimiento de los principios cívicos y democráticos”. ¿Qué reflexión puede realizar un niño de 7 años? No realizarán ningún tipo de reflexión, sino que aceptarán esas ideas de una Andalucía milenaria sin cuestionárselas. ¿Qué tiene de democrático meterle una idea en la cabeza a alguien que no tiene uso de razón? El único objetivo de esta campaña andalucista de la Junta es conseguir que, cuando los niños crezcan, crean en esa nación andaluza, nación que no vemos por ninguna parte.
La Junta también obliga a que se realicen actividades “sobre la cultura, la historia, la geografía, tradiciones y símbolos que caracterizan a nuestra Comunidad Autónoma”. Pero no, no les dirán la verdad sobre Blas Infante ni sobre el rechazo de Andalucía Oriental a pertenecer a Andalucía durante la II República. Ni siquiera les explicarán qué razones hubo para meter a Almería en Andalucía, saltándose los resultados del referéndum que precisamente celebran el 28 de febrero, o sobre aquel polémico recuento de votos en Jaén.
Como viene ocurriendo desde hace más de 30 años, a nuestros niños se les volverá a hablar de la idealizada Andalucía. De nuevo estudiarán una bandera que no les representa y cantarán un himno que ni siquiera saben lo que significa. Y, de nuevo, delante de nuestras propias narices.
Francisco García Caro
Presidente de la Plataforma por Andalucía Oriental
