El campus 2026 de Unicaja Costa de Almería y AVG finaliza confirmándose como una ‘experiencia total’
Balance muy positivo de las cuatro semanas de formación y diversión para jóvenes amantes del vóley, con un incremento de inscripciones del 30% respecto a la edición pasada y hasta cinco clases magistrales
Los nombres propios de referentes han sido un añadido importantísimo a la propuesta global del Campus de Tecnificación de Unicaja Costa de Almería y AVG, sin duda. Han colaborado ofreciendo clases magistrales protagonistas de primer nivel, como el MVP de la pasada Copa del Rey, el almeriense Rubén Lorente, tres entrenadores también de la tierra, como Israel Rodríguez, Charly Carreño y Pablo Cabrera, y el jugador español más grande de todos los tiempos, Rafa Pascual. Sin embargo, lo más valioso que ha dejado son amistades y valores, incluso por encima de un gran aprendizaje técnico.
Desde la entidad ahorradora lo valora José Maqueda, responsable del área deportiva: “Ha supuesto un nuevo paso adelante en nuestro compromiso con la formación, la deportiva y la humana, de los jóvenes jugadores”. Ha sido una completa satisfacción que “la respuesta ha sido extraordinaria, alcanzando la participación más numerosa de nuestra historia, con aproximadamente un 30% más que el año pasado”, un dato que “refleja esa confianza que las familias depositan en Unicaja Costa de Almería y el enorme prestigio que el campus ha ido consolidando con el paso de los años”.
Y sí, desde luego que “uno de los grandes valores añadidos” de esta edición de 2026 ha sido “la amplia presencia de entrenadores y de jugadores de referencia del voleibol nacional compartiendo su experiencia y sus conocimientos a través de clases magistrales”. Está muy claro que “contar con profesionales como Rubén Lorente, Pablo Cabrera, Carlos Carreño, Israel Rodríguez y Rafa Pascual ha permitido que todos los participantes vivan experiencias únicas”. Para Maqueda, “han aprendido de unos referentes que representan la excelencia, el esfuerzo y los valores de nuestro deporte”.
Compartida con Áxel Mondi, coordinador de la actividad, han hecho ambos la reflexión de que “estas sesiones no solo han enriquecido el aprendizaje técnico y táctico, sino que han servido también como una fuente de inspiración para todos los asistentes”. Y es que, “más allá de la mejora del rendimiento deportivo, el campus ha vuelto a demostrar que el voleibol es una herramienta de integración y crecimiento personal”. Mondi ha puesto el ejemplo de la colaboración con ‘A toda vela’, que “refuerza el compromiso con la inclusión, favoreciendo un espacio donde la convivencia, el respeto y la diversidad se convierten en protagonistas”.
Y es que “compartir actividades y experiencias con sus usuarios ha sido, sin duda, uno de los momentos más enriquecedores también de esta edición, recordándonos que el deporte tiene la capacidad de derribar barreras y generar oportunidades para todos”. Para Maqueda “el reto de gestionar un número récord de participantes exigía además mantener intacta la calidad de la enseñanza, y ese ha sido uno de los mayores éxitos del cuerpo técnico”. Se ha debido “a la planificación, la implicación de los entrenadores y una metodología flexible”, elementos con los que hemos sido capaces de adaptar el trabajo”.
De este modo, ha subrayado que este se ha hecho en función “a las características, el nivel y las necesidades de aprendizaje de cada deportista”. Como trasfondo, “el objetivo no era únicamente entrenar a más jugadores, sino hacerlo mejor”, y eso se ha planteado con una estrategia clara: “Ofreciendo una atención personalizada que permitiera a cada participante progresar a su propio ritmo y disfrutar de una experiencia formativa de máximo nivel”. Está presente en la valoración: “El éxito no se mide únicamente por el número de inscritos, sino por la satisfacción de los participantes, el aprendizaje adquirido y el ambiente generado”.
Este ha sido “el mejor durante cada jornada”. En ese sentido, “esta edición ha superado las expectativas”, insistiéndose en el mensaje de que “reafirma el compromiso del Club Voleibol Almería con un modelo de formación basado en la excelencia deportiva, en la educación en valores y en la atención personalizada”. La entidad ahorradora, en ese sentido, se toma esta propuesta no como un apéndice o un añadido, sino como algo transversal. Es por ello que “finalizamos julio con la convicción de que seguimos construyendo un proyecto sólido, inclusivo y de calidad, en el que el voleibol es el vehículo para transmitir valores”.
Si cabe enumerarlos, Maqueda cita varios como “compromiso, compañerismo, superación y respeto”. Es mucho más que una idea, es una línea estratégica, compartida por toda la junta directiva y ejecutada por todos los estamentos: “Ese seguirá siendo el camino del Club Voleibol Almería, crecer sin renunciar a la excelencia, poniendo siempre a las personas en el centro de nuestro proyecto”. De carácter muy abierto, sumándose a los canteranos y las canteranas de Unicaja Costa de Almería y de AVG ha habido una nutrida participación de chicos y chicas de otros clubes, convirtiendo el campus en un punto de encuentro del vóley provincial. Áxel Mondi, rotundo, finaliza con que “ha sido un total éxito”.
