EL CONFIDENCIAL.- El Gobierno prepara la ‘toma’ de la cúpula de la Fiscalía en Cataluña
Asalto a la Fiscalía. O casi. Cuatro meses después de las elecciones, se avecinan cambios importantes dentro de la estructura de la Fiscalía de Barcelona. La actual fiscal jefe del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), Teresa Compte, cumple cinco años como máxima jefa de los fiscales de la comunidad y será una de las caras que cambie, según ha podido saber El Confidencial de fuentes solventes. También se cumplen cinco años para la renovación de la Fiscalía provincial, por lo que, según estas fuentes, “se aprovechará para poner en los lugares clave a personas de confianza, más próximas al nuevo Fiscal General del Estado”.
El pasado 28 de febrero, el BOE publicó la convocatoria de más de una treintena de plazas a ocupar en Cataluña, aunque entre ellas no estaba la de la fiscalía más importante. No obstante, será la primera que se renueve. Para sustituir a Teresa Compte se barajan varios nombres, aunque hay uno que tiene la mayoría de los números para ser el elegido: el actual fiscal provincial de Barcelona, Martín Rodríguez Sol, actual número 2 del ministerio fiscal en la comunidad.
Rodríguez Sol está considerado un fiscal del ala conservadora. Proveniente de una familia muy vinculada a la judicatura (su padre y sus abuelos habían ejercido de jueces o de fiscales), se apunta a sus excelentes relaciones con la nueva cúpula de la Fiscalía de Madrid y su cercanía al Opus Dei. “Se da por hecho que será el próximo fiscal jefe”, señala una fuente de la judicatura a El Confidencial.
La cuestión, pues, es quién sustituirá en la Fiscalía de Barcelona a Rodríguez Sol. Y en este terreno se barajan varios nombres. Uno de ellos es el del fiscal anticorrupción, Jesús Sánchez Ulled. El otro es el de Pedro Ariche, experto en delitos económicos y uno de los dos portavoces que tiene la Fiscalía.
Sánchez Ulled, según algunas fuentes, podría abandonar Anticorrupción para convertirse en el número dos. “De esta manera, se mantendría el equilibrio que siempre ha habido en el Ministerio. Ulled pertenece a la Unión Progresista de Fiscales (UPF) y haría de contrapeso al conservadurismo que pudiera representar Rodríguez Sol. Además, personalmente saldría ganando, ya que tendría mando sobre todos los asuntos que pasan por la Fiscalía de Barcelona y no sólo los que iban a parar a Anticorrupción”, explica otra de las fuentes consultadas. Pedro Ariche, por su parte, es vocal de la conservadora Asociación de Fiscales.
Sin embargo, en algunos círculos asoma también otro nombre: Salvador Viada, fiscal del Tribunal Supremo, con una larga trayectoria en la Fiscalía. Viada fue uno de los fiscales del Tribunal Penal Internacional (TPI) que ejercieron la acusación en el caso de los crímenes contra la Humanidad que ocurrieron en la antigua Yugoslavia durante la década de los 90. Su esposa es, además, miembro del Tribunal de La Haya. Viada, que hace tiempo había estado afiliado a la AF, está considerado un hombre independiente, con buenas relaciones personales y con un sólido prestigio dentro del Cuerpo. En algunos sectores se llega incluso a citar los nombres de los fiscales jefes de Gerona y Tarragona, José María Casadevall y Javier Jou respectivamente, considerados hombres próximos a CiU, aunque sus posibilidades de hacerse con la jefatura de Barcelona son muy reducidas.
La potestad de Torres-Dulce
“Es aventurado todavía hacer cábalas sobre el nuevo organigrama, porque en la carrera fiscal se han de solicitar las plazas, puesto que no es como en otras ramas de la Administración. El primer cargo que se dilucidará es el del fiscal jefe, pero Teresa Compte no ha dicho todavía si opta a ser reelegida. Evidentemente, siempre hay rumorología, pero la decisión de optar o no a una plaza es muy personal”, indican fuentes de la fiscalía barcelonesa a este diario.
Aún así, tras la presentación de candidaturas ha de deliberar el Consejo Fiscal y luego es el fiscal general del Estado, EduardoTorres-Dulce, quien decide y eleva al ministro Alberto Ruiz-Gallardón la propuesta de nombramientos.
En muchos sectores de la judicatura, sin embargo, se da como hecho que la actual fiscal jefe no repite y que el Gobierno tiene a sus candidatos. ”No es que se vaya a inmiscuir, sino que entre los fiscales que opten a las plazas puede escoger”, subrayan fuentes de la fiscalía. Para ser escogido fiscal jefe de Cataluña es preciso que el candidato tenga un mínimo de antigüedad de 15 años, mientras que para ser fiscal provincial se requiere un mínimo de 10 años en la carrera. Cumplido este requisito, el fiscal general tiene potestad para elegir a uno u otro. Y, en ese caso, incluso puede saltarse el escalafón de la carrera fiscal.
