EL CONFIDENCIAL.- Rajoy presume ante la derecha europea de reforma laboral y objetivo de déficit
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha aprovechado la reunión que el Grupo Popular Europeo celebra en Palma de Mallorca para defender su decisión de fijar en un 5,8 el objetivo de déficit para el próximo año y pedir medidas de reactivación económica en la UE una vez que están en marcha los ajustes. Ante eurodiputados de los principales países de la Unión, alemanes y franceses incluidos, presumió de la reforma laboral que el Congreso acababa de avalar y de la mayoría parlamentaria con que la aprueba.
“España cumple, ya lo está haciendo y cumplirá”, proclamó Rajoy en un foro compuesto, además de por diputados en el Parlamento europeo, por comisarios como Michel Barnier, ministros y secretarios de Estado de su Gobierno, el organizador del acto, Jaime Mayor Oreja, y el presidente de la Comunidad autónoma de Baleares, José Ramón Bauzá.
A pesar de la pluralidad de origen y condición de los reunidos, el jefe del Ejecutivo centró su mensaje en los principales responsables de la Unión Europea. Sobre el objetivo de déficit reiteró el argumentario completo ya conocido en España: se encontró una cifra real mucho más alta de la reconocida por el Gobierno anterior (el 8,5%), asume que tiene que recuperar en 2011 el tiempo perdido, pero tiene que aplazar para 2013 el cumplimiento final del compromiso del 3%. El plan es “ambicioso y realista”, proclamó.
Rajoy volvió a insistir en los pasos que ya ha dado para enderezar la situación económica: compromiso constitucional para el equilibrio presupuestario, reestructuración bancaria, techo de gasto para los próximos presupuestos aprobados y reforma laboral. Sobre el último punto, el presidente del Gobierno, recién llegado desde el Congreso, se extendió para destacar que sale adelante con “una sólida mayoría parlamentaria” y que tiene como fin último crear empleo.
“Sé que hay gente que no está de acuerdo con la reforma, pero después de más de treinta años de vida tengo la obligación y la responsabilidad de cambiarlo”, dijo Rajoy sobre el marco legal del mercado laboral, al que atribuye parte de la culpa de la tasa de desempleo disparada. El jefe del Ejecutivo insistió en que España queda homologada con el resto de Europa en la materia de las relaciones laborales con el decreto ahora convalidado y, sobre todo, servirá para crear puestos de trabajo “y acabar con las dudas de muchos jóvenes” sobre su futuro en la sociedad española. “Para eso lo hemos hecho”, remachó.
Para el presidente del Gobierno también es el momento de que la Unión Europea se movilice con el objetivo de “volver al crecimiento”. Al tiempo que anunciaba más reformas (“y nosotros las hacemos”) como la ley de emprendedores, Rajoy pedía liberalización, inversiones en investigación e innovación y un mercado europeo de la energía entre otras iniciativas para aprovechar el “efecto palanca” de la Unión para reactivar la economía y crear empleo.
El jefe del Ejecutivo sólo tuvo una breve referencia al Gobierno de Zapatero y a la ruinosa herencia recibida cuando citó “los muchos excesos y desequilibrios” en que había incurrido España en el pasado inmediato. Hubo también una proclama a favor del europeismo: “Europa es y sigue siendo sinónimo de prosperidad”.
