EL EJIDO.- Veterinarios, Policía Local y Consistorio trabajan en la difusión y el cumplimiento de la ordenanza de tenencia de animales
Veterinarios de todo el municipio, Policía Local y Ayuntamiento de El Ejido se han reunido estos días para trabajar de manera conjunta en la difusión y el cumplimiento de la Ordenanza Municipal Reguladora de la Tenencia de Animales.
Para ello, se han establecido distintas actuaciones encaminadas a informar y a concienciar a los propietarios de animales sobre la necesidad de cumplir el reglamento municipal sobre mascotas que existe actualmente en el municipio.
En breve se iniciará una campaña informativa a través de la que se persigue dar a conocer el contenido de la ordenanza y que consistirá en la colocación de carteles en las clínicas y centros veterinarios del municipio.
La concejala de Sanidad y Consumo del Ayuntamiento de El Ejido, Luisa Barranco, ha explicado que “el Consistorio, en colaboración con la Policía Local, ya viene trabajando desde el pasado mes de junio en el cumplimiento de la ordenanza, un trabajo que a partir de ahora se verá reforzado con la puesta en marcha de medidas complementarias”.
Barranco ha recordado que gracias a la excelente labor que están desarrollando las Patrullas de Servicio Específicas, que recorren todos los puntos del término municipal para velar por el cumplimiento de la Ordenanza Municipal Reguladora de la Tenencia de Animales, “se está consiguiendo un nivel de concienciación muy alto entre todos los propietarios, tanto en lo relativo a la identificación y registro de sus mascotas como en la colaboración para mantener calles, zonas verdes y espacios públicos en general limpios de excrementos y en buen estado de salubridad”.
La edil ha insistido en que lo que se pretende a través del cumplimiento de este reglamento es mejorar la convivencia ciudadana y prevenir los actos incívicos de muchos propietarios de animales. Del mismo modo estima que “gracias a las medidas puestas en marcha para dar a conocer este documento, el número de expedientes sancionadores se verá reducido este año en gran manera”, ha explicado.
Barranco ha querido también agradecer la colaboración de los veterinarios del municipio a la hora de facilitar datos sobre el número de mascotas que existen en el municipio que resultan imprescindibles para la actualización del Registro Municipal de Animales de Compañía.
La ordenanza
El objetivo que se persigue con la puesta en marcha de la Ordenanza Municipal Reguladora de la Tenencia de Animales es mayor eficiencia en el control y protección de los animales de compañía en el municipio, mejorar sus condiciones de vida y regular la convivencia entre animales y ciudadanos.
La ordenanza se centra en la prohibición del maltrato, abandono, mutilación, sacrificio y venta de animales a menores de 16 años, así como su participación en peleas organizadas.
Los propietarios están obligados a mantener a los animales en buenas condiciones sanitarias, vacunarlos y prestar la debida asistencia sanitaria, identificarlos mediante sistemas electrónicos y su inscripción en el Registro Municipal, recoger las defecaciones del animal de la vía pública y garantizar la no perturbación del descanso y tranquilidad de sus vecinos. El incumplimiento de estas obligaciones conllevará multas graves en los primeros casos y leves en los últimos supuestos.
Asimismo, los propietarios deberán conducir a sus animales en los espacios públicos, garantizando que no constituyan ningún peligro para el resto de transeúntes, sujetos por correa y provistos de identificación. Los de más de veinte kilos de peso deberán circular con bozal y correa resistente no extensible, además de ir acompañados de un mayor de edad.
En especial quedan prohibidas la luchas o peleas de perros, las competiciones de tiro con pichón (salvo las debidamente autorizadas) y las peleas de gallos. Con multa muy grave de hasta 30.000 euros, se penará el maltrato y abandono de animales, la mutilación del animal con fines estético, el envenenamiento, la experimentación no autorizada o el sacrificio de animales sin observar garantías de que no haya sufrimiento.
