El Teatro Casa de la Música se llena para revivir la magia de “Lawrence de Arabia” de la mano de Peter Beale
El cineasta ofrece una conferencia repleta de anécdotas e imágenes inéditas sobre la producción que transformó el municipio en Áqaba
El Teatro Casa de la Música de Carboneras se llenó de amantes de la cultura la noche del pasado miércoles para conmemorar el 64º aniversario de “Lawrence de Arabia”, una de las obras maestras del séptimo arte. Unas 150 personas se dieron cita para escuchar la conferencia de Peter Beale, cineasta y uno de los últimos supervivientes del equipo de rodaje de esta mítica superproducción que fue estrenada en 1962.
El alcalde de la localidad, Salvador Hernández, fue el encargado de dar la bienvenida al acto, destacando la trascendencia que el rodaje tuvo para Carboneras. Hernández recordó el impacto económico y social que supuso para el municipio, evocando cómo “unos 200 hombres de la localidad dejaron temporalmente de trabajar como marineros para hacerlo en la recreación sobre el río Alías que acabaría transformándose en la ciudad jordana de Áqaba para la gran pantalla”.
El regidor subrayó que este hito marcó el nacimiento de la relación de Carboneras con el mundo del cine y la televisión, un legado que comenzó con “Lawrence de Arabia” y que, décadas después, ha continuado atrayendo producciones nacionales e internacionales o fenómenos televisivos globales como la serie “Juego de Tronos”. Por otro lado, el alcalde trasladó el agradecimiento municipal a Peter Beale “por su vinculación y aportación a la vida cultural de la localidad desde que decidiera levantar su casa en la misma junto a su madre, Barbara Beale”.
Historia real
La conferencia, que se desarrolló de manera fluida en inglés y español gracias a la labor de traducción de Pablo Martínez, comenzó con un repaso por la fascinante vida real de Thomas Edward Lawrence. Beale desgranó cómo este arqueólogo británico se convirtió en un personaje clave del Ejército de su país durante la Primera Guerra Mundial, desempeñando un papel fundamental como enlace durante la rebelión árabe contra el dominio otomano.
A partir de ahí, el cineasta aportó la valiosa perspectiva que da la experiencia directa, explicando que puede hablar de primera mano de la película porque trabajó durante 18 meses en la misma, tanto en la Oficina de Londres como en las localizaciones de rodaje en Andalucía.
Ante un público muy interesado en el tema, Beale desveló un sinfín de detalles y secretos de producción, explicando por ejemplo que el personaje principal de la cinta iba a ser interpretado inicialmente por Marlon Brando, antes de que el papel recayera de forma definitiva en un desconocido Peter O’Toole. Asimismo, rememoró la dureza del carácter del realizador David Lean, que tuvo que tratar en terapia antes del rodaje, así como la importante logística que requirió el rodaje inicial en Jordania, donde se levantaron tres campamentos en mitad del desierto y el equipo tuvo que combatir tormentas de arena y la dureza del lugar. Llamó la atención que el propio rey de Jordania facilitara avionetas biplanas y la participación real de tribus beduinas para la película.
Contratiempos
El camino para sacar adelante “Lawrence de Arabia” estuvo lleno de contratiempos que merecerían en sí mismos otra película, incluyendo episodios tan singulares como el encarcelamiento del guionista de la cinta debido a su activismo contra la energía nuclear. Finalmente, según fue avanzando Beale, la inestabilidad en la zona de Oriente Medio obligó a la productora a buscar localizaciones seguras, encontrando en Sevilla, Granada y Almería los escenarios ideales para recrear Arabia.
Al llegar a Carboneras, el equipo se topó con el entorno perfecto para parte de la película pero, recordó Beale, “pobre y aislado, carente de buenas comunicaciones o de líneas telefónicas”. Hubo desafíos para poder levantar Áqaba en la playa de El Algarrobico, pero el resultado pasó a la historia.
En ese sentido, confesó que fue precisamente la luz en este lugar lo que cambiaría su vida, detallando que la escena final de la toma de Áqaba deja a Peter O’Toole en un atardecer frente al mar que es una maravilla. “En ese momento, que en realidad era un amanecer, mi madre y yo supimos que nos queríamos quedar en Carboneras. Y sigo viendo ese amanecer cada mañana”.
Tampoco olvidó mencionar otra proeza logística de la época, como fue convencer a Renfe para construir dos kilómetros de vía férrea sobre las dunas de dos metros de altura en el Cabo de Gata y trasladar trenes de vapor para la emblemática escena del ataque a este sistema de transporte.
El encuentro terminó con un turno de preguntas en el que los asistentes pudieron interactuar con el ponente. Así se cerró un homenaje a una obra maestra, a partir de un profesional cuya trayectoria posterior lo llevó a ser director de producción de 20th Century Fox en Londres, director ejecutivo de EMI y fundador de la academia BAFTA en Los Ángeles, dejando su impronta en títulos de la talla de “Star Wars”, “Alien, el octavo pasajero” o “Doctor Zhivago”.
