Entre el desconcierto y el estupor
La mayor preocupación de la ciudadanía es, sin lugar a dudas, la alta tasa de desempleo, principalmente en los primeros y últimos tramos de la vida laboral, pero… ¿Cómo revertir esta tendencia?
Para minorar esta enfermedad del siglo XXI, lo primero será reducir sustancialmente las cuotas a la seguridad social, lo cual revertirá, mientras la economía se estabiliza, en una disminución apreciable de las prestaciones contributivas y no contributivas. No debemos caer en el absurdo de pensar que estas reducciones, vendrán de la mano de pobreza y hambruna, este pensamiento sería muy cortoplacista, lo lógico será vislumbrar un escenario enfocado al progreso y la riqueza, ya que se dotará a la sociedad de la capacidad para generar empleo y, por consiguiente, se incrementarán los ingresos públicos y privados.
Veamos la abrumadora brecha existente entre lo que el trabajador percibe y el output de la empresa o, mejor dicho, lo que la empresa paga.
Para un empleado con un sueldo anual de 21.000 € (1500€/mes y dos pagas extras) contratado a tiempo completo por duración determinada para instalar y reparar puertas de las explotaciones agrícolas, la empresa transferirá en un mes cualquiera;
En el debe, (640) Sueldos y salarios = 1500€
En el haber, (475) Hacienda Pública acreedora por conceptos fiscales = 300€ (20%*1500€)
(465) Remuneraciones pendientes de pago = 1088€
(476) Organismo de la Seguridad Social acreedores = 112 (6.4%*1750€)
Es decir, con la acusada mordida de la Seguridad Social y las retenciones a cuenta del IRPF, el humilde trabajador que, en principio, podría llegar a pensar que un sueldo compuesto por 1500 €/mes, es un sueldo atractivo, percibe un salario neto de 1088 raquíticos euros.
Por otro lado está la empresa, quien sufre más si cabe. Ella, tras pagar su cuota a la Seguridad Social (37.8% * BC), 661.5€, tendrá que formular los modelos que procedan, el TC1 y el TC2 mensualmente, el modelo 111, en el que se incluyen las retenciones del IRPF, trimestralmente, y el modelo 190, que es anual. Además, no están exentas del tratamiento contable que estos trámites administrativos exigen. Por tanto, pagará, 1500€ + 661.5€ = 2151.5€ más los gastos inherentes a la asesoría, en concepto de lo expuesto anteriormente, más, el mes de vacaciones del trabajador, que tendrá que ser suplido por otro empleado, como es lógico. Se han simplificado ciertos trámites como la afiliación y alta del empleado o la adquisición del libro de matrículas.
El sistema está montado para que una pequeña parte de la población tire del resto, ya sea de forma parcial o íntegramente. De forma parcial podríamos encontrar al tejido productivo orquestado por del sector privado que subyace vía subvenciones y, de forma íntegra, nos encontramos con muchas de las empresas de naturaleza pública, las cuales están sustentadas, por esa pequeña porción realmente productiva.
Para reducir el paro, será necesario minorar las cuotas a la Seguridad Social, principalmente, en sectores como el hostelero, donde los gastos de personal pueden llegar a absorber hasta el 40% de la cifra de negocio.
-José Cristian Callejón Villalobos-
-Estudiante de 4º de Finanzas y Contabilidad-
@josecallejon91
