¿Exacerbada transferencia?
En mayor o menor medida y, dependiendo de la coyuntura económica, que como es lógico, repercutirá inexorablemente sobre el erario público, los dos grandes partidos, o como diría el escrupuloso lingüístico, los dos partidos grandes, apoyan, defienden e impulsan, un sistema de transferencias permanentes que contribuya al correcto reparto de riqueza entre personas físicas y jurídicas.
El objeto de esta arraigada invención persigue, lisa y llanamente, imputar a determinados segmentos de la población, una renta adicional a través del gasto público o, disminuir la carga impositiva vía bonificaciones y deducciones, en detrimento de las rentas más altas, que sufragarán el gasto canalizado hacia los agentes de menor poder adquisitivo.
La opción alternativa, aquella defendida por los economistas liberales, plantea una sociedad más libre, en un sentido estrictamente económico, que permita medrar, con más facilidad, a los usuarios de la función empresarial, esto es, al inversor o empresario. De este modo, brotarán puestos de trabajo secundados por los demandantes, generando valor que, no necesariamente irá de la mano de niveles de riqueza homogéneos.
¿Incrementos de riqueza de los ciudadanos sin atender a la paridad vigente o, mayores niveles de igualdad dejando en segundo plano el umbral de poder adquisitivo?
-José Cristian Callejón Villalobos-
-Estudiante de 4º de Finanzas y Contabilidad-
