Francesc Miralles: “Para que una persona se sienta bien y esté optimista, lo primero que hay que tener son ganas de vivir”
El escritor mantuvo una charla coloquio con el público que llenó la Biblioteca Municipal de Roquetas de Mar
El escritor Francesc Miralles mantuvo una charla coloquio con el público que llenó la Biblioteca Municipal de Roquetas de Mar. El autor fue presentado por Charo Serrano, coordinadora de la Red de Bibliotecas Municipales de Roquetas de Mar. Este acto organizado por la concejalía de Cultura contó con la presencia del concejal de Cultura, Daniel Salcedo. Fue un coloquio muy interesante, donde muchos de los asistentes elogiaron este tipo de actividades con autores de la talla de Francesc Miralles.
“Tenemos el privilegio de recibir a Francesc Miralles, una de las voces más destacadas de la literatura española contemporánea. Un autor que ha sabido conectar con lectores de todas las edades a través de historias, reflexiones y enseñanzas que invitan a mirar la vida con otros ojos”, explicó Charo Serrano.
Miralles que se mostró encantado de estar en Roquetas de Mar, inicio la charla hablando del libro ‘Ikigai’, que tanto éxito le ha dado y explicó un poco el significado de la palabra. “Iki significa vida, Igai significa merecer la pena. Por lo tanto, literalmente, Ikigai significa una vida que merece la pena ser vivida, una vida con sentido”.
“Cuando con Héctor García, que es un ingeniero de Calpe, en Valencia, nos conocimos en Japón, porque él está casado allí, su esposa es de Okinawa y decidimos ir a la aldea de los centenarios, pensamos cómo se traduciría Ikigai al español” explicó el escritor.
En ese momento empezaron a hablar de “el propósito de vida, la razón de ser, tu misión en el mundo, el motivo por el cual te levantas por la mañana con ilusión, es sostener un Ikigai”, subrayó Miralles que quiso diferenciar entre el Japón de las grandes ciudades y el Japón Rural.
El lugar más longevo del mundo es la ciudad japonesa de Okinawa. “Es una ciudad con un clima subtropical muy parecido al que hay en Filipinas. Ahí reciben mucho sol. En verano pueden tener entre 40y 45 grados y en invierno 20 grados. Entonces, es otro tipo de vida, más tranquila, más relajada. Y ahí fuimos con Héctor García hasta una aldea que se llama Ogimi, que es el lugar número uno del mundo en longevidad. Es decir, el sitio del planeta donde hay más centenarios cada mil habitantes. Y nosotros queríamos saber el secreto de esta gente. Porque no es un tema sólo cuantitativo, sino que esta gente vive mucho, pero además viven bien y viven activos hasta los últimos días de su vida”, subrayó Miralles.
Miralles y Héctor García se trasladaron a Ogimi, un pueblo agrícola, básicamente de árboles frutales, de cítricos, y vieron a una señora, que tenía una tienda, conducía un coche, presidía la asociación de empresarias con unos 100 años, y vieron que la gente ahí tenía una energía muy envidiable y querían aprender de ellos para escribir el libro Ikigai. Y a través de esas entrevistas averiguaron algunos secretos para llegar a más de 100 años.
“El clima favorece mucho la longevidad, ya que en Okinawa nunca hace frío. Luego, el ritmo de vida es lento y la vida aún es muy analógica, la gente sale de su casa, camina a casa del vecino, los invitan a comer y van al huerto. Prácticamente el 100 por cien de las casas de este pueblo tienen un huerto, con lo cual ya hay una actividad física suave, que eso se ha comprobado que tiene mucho que ver con la longevidad. Y además hay una rama de la ciencia muy interesante, que está avanzando mucho actualmente, que es la cronobiología, que es la ciencia de cómo estar al aire libre influye en la salud y en la longevidad”.
“Se ha comprobado que los agricultores, esta gente que vive al aire libre, vive mucho más. Y es así porque sus relojes internos están sincronizados con el gran reloj interno que es el sol, la luz solar. Los relojes internos de la persona es todo lo que tiene algún tipo de ritmo o periodo. Las pulsaciones, los ritmos del hambre, los ritmos del sueño, la microbiota, que va cambiando a lo largo del día. Por lo tanto, quien se levanta muy prontito por la mañana, desayuna a la misma hora, come a la misma hora, cena a la misma hora, y se acuesta temprano y se vuelve a levantar con el sol, pues hay una sincronización de los relojes internos y el reloj externo. Y la mayoría, llegan a los 100 años”.
“Vivir al aire libre se sabe, y se está estudiando mucho en Japón ahora mismo, que alarga la vida. Mejora la vista estar al aire libre. Los ojos humanos aún son iguales que en nuestra época de cazadores-recolectores, y están hechos para mirar de lejos. O sea, nuestro aparato para ver está hecho para ver el horizonte, para detectar animales en caza, para detectar tribus, para caminar y ver los caminos, y estamos todo el día mirando a una muy corta distancia. Entonces nos vamos cargando la vista”, apuntó Miralles.
También habló Miralles de los factores que dan bienestar. “Para que una persona se sienta bien, esté optimista, tenga ganas de vivir y pueda vivir mucho lo primero que hay que tener son ganas de vivir. Una persona que está amargada, que está aburrida, que no sabe qué hacer, que no le gusta su día a día, no tiene una motivación para cuidarse, no tiene una motivación para cuidar del vehículo de la vida, que es nuestro cuerpo. Y por lo tanto es más fácil que coma precongelados, comida basura, que sea sedentario, que esté todo el día ante la televisión, que no vaya a hablar con los amigos, con lo cual se envejece mucho más rápido”.

“En Okinawa comprobamos que la gente está siempre muy contenta, ya que tienen una filosofía de la vida donde las amistades están en primer lugar. Lo que se vio es que para ser feliz y vivir mucho tiempo, lo más importante no es el dinero, no es el éxito, incluso lo curioso es que no es la salud. Las personas con más salud no siempre son las más felices. Puedes tener limitaciones físicas por una enfermedad y estar contento con tu vida y puedes tener un cuerpo perfecto y estar amargado e incluso tener dinero”, apuntaba.
El factor número uno de bienestar humano son los buenos vínculos. “Las personas que tienen buena relación con la mayoría de sus familiares, que se tratan bien con sus amigos y con la gente con la que trabajan, que tienen buena relación de vecinos, que se ayudan los unos a los otros y que mantienen los amigos de la juventud, son mucho más felices que el resto”.
En la parte final de la charla de Francesc Miralles apuntó que “ademas de saber lo que te gusta, luego esta el talento de la persona. Y cada persona tiene más de un talento. Cuando lo que te gusta hacer coincide con algo que se te da bine, ahí hay una pasión”, dijo. El público estuvo muy participativo en el coloquio donde se produjeron una serie de preguntas que siempre preocupan a las personas en esta vida.
