Juan Antonio Barrios, desde el Cielo seguirá haciendo las crónicas de esta ciudad
Cuando el reloj no había marcado las diez horas del martes, día 21 de diciembre, el mismo día de la aparición de la Patrona Coronada de Almería, la Santísima Virgen del Mar, se comenzó a recibir la nota de comunicación de la Real e Ilustre y Sacramental Cofradía del Prendimiento, que nos indicaba el fallecimiento del hermano-cofrade Juan Antonio Barrios Fenoy. En ese momento, la duda al error al visualizar la misma y una punzada de dolor en el corazón, en el alma, en la razón.
En milésimas de segundo comenzaba a recordar los años que van desde 1976, año en el que lo conocí personalmente, y que comenzaba a impulsar junto con los hermanos Blas, Ico y Enrique Marín Sorroche, Juan Antonio Picón, Juan Vicente Simón, Jesús Villar, Pepe Miras Asensio, Andrés Felices, y algunos más que se me olvidarán, junto a la que fue posteriormente su esposa María del Mar Cerra Guirado, cordón umbilical para hacer la transición y renovación pastoral de la Cofradía de los Excautivos con lo que sería y es la Cofradía del Prendimiento con los Titulares de Jesús Cautivo de Medinaceli, al culto en ese momento en la Iglesia de San Sebastián, y la Virgen de la Merced, y el Prendimiento.
Juan Antonio Barrios, no solo fue el gran impulsor de la renovada Cofradía del Prendimiento, sino que puso los pilares para la restauración de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, impulsor y recuperador de las cruces de mayo, coadyuvador en la recuperación y ayuda para con las siete hermandades de penitencia existentes en aquellos momentos en todo aquello que precisaran, fue uno de los grandes artífices activos del movimiento cofrade en aquellos momentos junto a la dirección espiritual de Don Juan López Martín.
Juan Antonio Barrios que con sus manos primorosas y su gran sensibilidad humanística y cristiana supo vestir a todas las Vírgenes dolorosas de la ciudad, especialmente, para la que fue para él y su familia la Reina, la Virgen de la Merced, a la que profesaba auténtica devoción y fervor y que lo transmitía en su oratoria, especialmente, cuando ejercicio la noble acción evangelizadora de ser pregonero.
Un hombre formado, sociable, abierto, cariñoso, respetuoso, educado, con prestancia y saber estar en todas aquellas ocasiones que requerían por su solemnidad transmitir, sea a nivel radiofónico o amanuensemente, lo que estaba aconteciendo, no dejando nada sin expresar a los que le escuchábamos en Guion Cofrade de Onda Cero y, actualmente, en la Voz de Almería. Una persona que puede decirse, que fue un buen cronista de la provincia de Almería, de las noticias que acontecían en día a día en nuestra Almería y en todo su tejido socio-cultural.
Rezo por él, su gran familia a la que conozco, excelentes personas, además de unirme compañerismo a nivel funcionarial, ojalá a través de la Agrupación de Cofradías se eleve al bueno y bondadoso Alcalde una petición para que pueda tener una calle a su nombre y una plaza en donde correteó, anduvo, paseó y vivió el distintivo y preclaro cofrade almeriense Juan Antonio Barrios Fenoy. Juan Antonio Barrios, desde el Cielo seguirá haciendo las crónicas de esta indaliana ciudad a la que tanto amó y dio todo el tiempo de su vida terrenal, al igual, que a su amada Iglesia diocesana. Paz y Bien.
Requiem aeternam dona ei Domine. Et lux perpetua luceat ei. Requiescat in pace.
Fuente: Rafael Leopoldo Aguilera

