La actualización del invernadero por la incidencia de la inteligencia artificial centra el curso de verano de Dalías
La localidad del poniente almeriense acoge otro año más un seminario estival de la Universidad de Almería dedicado a la temática agrícola, una propuesta “mixta entre la investigación, la docencia y el ‘mundo real’ de la actividad diaria”
Será la última localidad de la provincia en ser sede de esta edición de los XXVII Cursos de Verano de la UAL en el programa general, ya que solo restará la parte académica del XXV Festival de Música Renacentista y Barroca de Vélez Blanco. Así, Dalías recibe entre este miércoles y el próximo viernes el seminario titulado ‘El invernadero del Campo de Dalías se actualiza’, una evolución temática más respecto a las propuestas de años anteriores bajo la dirección de Miguel Urrestarazu y Tatiana Pagan Loeiro. Plenamente consolidada como sede, tal y como ha puesto en valor el alcalde daliense, Francisco Lirola, esta localidad está siendo el epicentro del estudio del cambio de la agricultura a través de la digitalización.
Está dirigido a personas interesadas en el ámbito agroalimentario y a profesionales agrícolas que desean ampliar sus conocimientos sobre las nuevas tendencias en la gestión de invernaderos y cultivos mediante soluciones digitales accesibles, eficaces y eficientes. De hecho, el objetivo es que se aprenda cómo el uso inteligente de la tecnología, junto con la generación de valor añadido en la producción hortícola, permite tomar mejores decisiones, optimizar recursos como el agua, los nutrientes y la energía, reducir costes y aumentar la calidad y la rentabilidad de la producción. Todo ello se está planteando sin perder de vista lo más importante: producir de forma más sostenible, cuidando el medioambiente e integrando prácticas que aseguren el futuro de la actividad agrícola. Se trata, según sus organizadores, de una formación práctica, atractiva e ilusionante para avanzar con criterio, innovación y responsabilidad.
Francisco Lirola ha dedicado sus primeras palabras a “mandar el afecto de todos los vecinos de Dalías a las familiares y allegados de las víctimas y también a los afectados por el incendio de Los Gallardos y de Bédar”, así como su “agradecimiento a los servicios de emergencias por la gran labor que han hecho tanto en la extinción como en la atención a las personas”. Así ha explicado la ‘no inauguración’ del curso de verano que ha albergado su localidad un año más, convertido el acto en una bienvenida por su parte a los ponentes y al alumnado. Ha definido como “una satisfacción” el “ser sede del campus universitario de verano, y además con un tema como la agricultura en un municipio eminentemente agrícola”. Su localidad es “cuna histórica de los poblados íberos, fenicios, cartagineses…, es cuna de tradición, de fe, con el Cristo de la Luz, y es cuna de la agricultura, cuando en los años 50 o 60 del siglo pasado desde el Ayuntamiento de Dalías se le pedía al gobierno de entonces agua para nuestro campo”.
Desde entonces hasta ahora, una evolución imparable: “Se va avanzando tecnológicamente año tras año, y de ello da buena cuenta cada verano la Universidad de Almería”. En ese sentido, este curso “está ya implantado en la vida de los vecinos, que lo acogen con satisfacción y con alegría”. Ha puesto en valor que este formato estival también es “un reconocimiento a la labor que hace la UAL durante todo el año, en la que muchos dalienses ya se han formado, por lo que los propios vecinos se sienten identificados con ella”. Ha felicitado a los dos directores porque “han confeccionado un programa muy ambicioso, consiguiendo que vengan esos ponentes de tanto nivel universitario y profesional que van a aportar sus conocimientos, que, al fin y al cabo, son los que están mejorando la agricultura, la están haciendo más sostenible y más eficiente y están garantizando la seguridad alimentaria”. Ha recomendado que se disfrute de tres propuestas imperdibles de Dalías, como la Sierra de Gádor, con sus senderos y el Arroyo de Celín, como Santuario del Cristo de la Luz, con el Museo de San José María Rubio, y el Casino, sede del curso de verano, con una historia de 121 años.
Miguel Urrestarazu, por su parte, ha enfatizado en la relevancia que tiene “mantener una actualización” en la propuesta del curso de verano que de forma habitual dirige, junto a Tatiana Pagan, en Dalías. Lo hacen “con diferentes temas del máximo interés para la comarca”, y concretamente esta edición, “ya que pretendemos precisamente actualizarnos y modernizarnos, lo que más pega es la inteligencia artificial”, dicho de modo textual”. Así, “es el tema central de este curso, con diferentes expertos tanto nacionales como internacionales, tanto de la empresa como de la academia, tanto de investigación como de aplicación directa”. En ese sentido, “el concejal de Agricultura ha reconocido que la IA les interesa muchísimo, especialmente porque están aplicando ya robotización en el sulfatado, por ejemplo”.
La palabra clave del título del seminario es ‘invernadero’, “cuya dirección actual es un poco incierta, pero muy ilusionante porque estamos viendo que el campo está cambiando muchísimo y sabemos que va a dar un cambio más exponencial aún”. De hecho, “esto va a ser una brecha grandísima, pero todavía existe la incertidumbre de cómo se va a hacer, aunque no solo en el ámbito concreto de los invernaderos, sino en el mundo general de la industria, de la tecnología y de la sociedad”. Urrestarazu ha explicado que “el armazón del curso de este año es diferente, hay que evolucionar, y como siempre participamos algunos académicos que hacemos investigación especializada, pero se va a contar a su vez con el campo en dos partes: una ver qué se está haciendo fuera de la de España y otra el mundo real, o sea, la aplicación por parte de los agricultores y los técnicos que están día a día”.
Por lo tanto, este curso de verano, en el que también intervienen especialistas como el catedrático Diego Valera, es “mixto entre investigación, docencia académica y el ‘mundo real’ de la actividad diaria dentro de los invernaderos”, palabras que ha recogido Tatiana Pagan Loeiro: “Perseguimos transmitir la actualidad del campo para que el agricultor vaya evolucionando, porque se va ganando más conocimiento y este puede facilitarle un poco la vida”. Así, se establece un puente “entre lo que aporta la universidad, lo que hacen las empresas y los agricultores, a los que se busca llegar directamente para conseguir una transferencia de conocimiento efectiva y se beneficie”. También ese puente es con la propia localidad de Dalías: “Para nosotros es muy importante aportar al pueblo lo que hacemos en la UAL y establecer el nexo de unión con la empresa también, sumando entre todos”.
