La cultura baila por la esperanza en la I Gala ‘Dancing Day’ a favor de Proyecto Hombre
El talento de siete academias de danza de la provincia ha convertido el Auditorio en un espacio de solidaridad, compromiso social y promoción de hábitos de vida saludables
La cultura ha vuelto a demostrar esta mañana su capacidad para transformar realidades y tender puentes de solidaridad. El Auditorio Maestro Padilla ha acogido con una magnífica respuesta de público la I Gala Benéfica ‘Dancing Day’, una iniciativa celebrada a beneficio de Proyecto Hombre Almería que ha reunido sobre un mismo escenario a cientos de bailarines y bailarinas procedentes de siete academias de la provincia, en una mañana marcada por el arte, la emoción y el compromiso social.
Organizada con la colaboración del Área de Cultura, Educación y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería, junto a Proyecto Hombre Almería, FEDA Almería y Freedanz, la gala nace con el objetivo de apoyar la labor que desarrolla la entidad en la prevención y tratamiento de las adicciones, al tiempo que pone en valor la importancia de promover entre los jóvenes estilos de vida saludables a través de actividades culturales y deportivas.


Durante la apertura del acto, el concejal de Cultura, Diego Cruz, agradeció la implicación de todos los participantes y destacó el papel de la danza como herramienta educativa y social. “La danza es compañerismo, disciplina, constancia, respeto y superación personal; valores que contribuyen a construir una sociedad más saludable, más fuerte y más comprometida”, afirma. Además, ha subrayado que iniciativas como ésta ayudan a “fomentar espacios de convivencia positiva y desarrollo personal que actúan como factores de protección frente a conductas de riesgo”.


El edil ha agradecido a todas las personas, entidades y academias que han hecho posible esta primera edición, destacando que la solidaridad “se construye entre todos” y ha felicitado especialmente a Ana Mazón, presidenta de Proyecto Hombre Almería, y a Rosa de Miguel, responsable de FEDA Almería, por impulsar un proyecto que une cultura y compromiso social.


La gala contó con la participación de siete destacadas escuelas y colectivos de danza de la provincia: Arand B, Conchi Rueda, Asociación Cultural Impresión, Pretending Danza y Teatro, Escuela de Música y Danza EMMA, Damsha y Mar París, y Mar Casado. Cada una de ellas aportó su personalidad artística a un espectáculo diverso y dinámico que permitió al público disfrutar de diferentes estilos, lenguajes escénicos y propuestas coreográficas.
A lo largo de la mañana se sucedieron actuaciones con bailarinas desde edades muy tempranas a otras ya adultas, cargadas de energía, creatividad y sensibilidad artística, reflejo del intenso trabajo que desarrollan las academias de danza almerienses. Más allá del espectáculo, la cita sirvió para visibilizar la importante labor formativa que realizan estos centros, donde cientos de niños, jóvenes y adultos encuentran un espacio para desarrollar su talento, fortalecer valores como el esfuerzo y la disciplina, y crecer tanto en el ámbito artístico como personal.
Las academias participantes demostraron una vez más el excelente nivel de la danza en Almería, así como su capacidad para convertirse en motor de convivencia, inclusión y participación social. Cada actuación fue recibida con el reconocimiento de un público entregado que respaldó con su presencia una causa que trasciende el escenario.
La celebración de esta primera edición ha sido posible gracias a la colaboración de entidades patrocinadoras como Cajamar, MG Neocars, Localiza, Eurocésped y Alma de Cuba, además del esfuerzo de numerosos voluntarios que han contribuido a hacer realidad esta jornada solidaria.
Proyecto Hombre Almería trabaja diariamente acompañando a personas y familias afectadas por las adicciones, ofreciendo programas de prevención, tratamiento y reinserción que contribuyen a generar nuevas oportunidades de vida. Una labor que, como se recordó durante la gala, también pasa por promover hábitos saludables, fortalecer la educación emocional y romper el estigma que todavía rodea a las adicciones.
