LA GACETA.- De Juana, dos años huido y no figura en la lista de etarras más buscados
Mató a 25 inocentes. Cumplió menos de 20 años de cárcel. Y cuando la Justicia le reclamaba otra vez, en marzo de 2010, se esfumó. El asesino etarra José Ignacio de Juana Chaos lleva ya dos años huido. Pero ni siquiera está en el listado de terroristas más buscados que elaboran las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
De Juana residía en Belfast (Irlanda) cuando dejó de acudir a los juzgados para enfrentarse a la reclamación de extradición por parte de la Audiencia Nacional. Fuentes de la lucha antiterrorista consultadas por LA GACETA dan por hecho que en principio el Sinn Féin, brazo político del IRA, guareció al sanguinario terrorista. Después, este personaje realizó al menos un viaje a Venezuela, conocido santuario para etarras huidos de España. Los servicios secretos de Colombia detectaron al terrorista en tierras venezolanas ya en mayo de 2010, sólo dos meses después de su huida, tal y como reveló este diario meses atrás.
Ahora mismo, su paradero es una incógnita y crecen las especulaciones. Mientras algunas fuentes cercanas al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) le ubican en el país gobernado por Hugo Chávez, cobijado por otros etarras como el famoso Arturo Cubillas, otras fuentes policiales le sitúan todavía en suelo irlandés.
Eso sí, unas y otras coinciden en señalar que este terrorista responsable de 25 crímenes no ocupa hoy cargos de relevancia en ETA. Ya en prisión, De Juana siempre “iba por libre”, como hizo con sus huelgas de hambre durante el mal llamado proceso de paz. Nunca se reinsertó ni pidió perdón a sus víctimas, porque, según las mismas fuentes, se trataba del perfecto ejemplo de terrorista satisfecho con sus atrocidades. Lejos de arrepentirse, se sentía orgulloso de haber pertenecido al sanguinario comando Madrid de ETA que sembró el terror en la capital de España a finales de los años ochenta.
Tras protagonizar dos huelgas de hambre durante el llamado proceso de paz que a punto estuvieron de costarle la vida, De Juana salió de prisión. Pero el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco dictó una orden de busca y captura contra el terrorista en noviembre de 2008 por la comisión de un presunto delito de enaltecimiento del terrorismo. Un delito cometido presuntamente al escribir una carta que se leyó en el homenaje que le tributaron en el casco viejo de San Sebastián cuando salió de la cárcel, en agosto de ese mismo año.
Extradición
El 1 de marzo de 2010, el juez norirlandés Tom Burgess, ocupado del caso, sentenció que De Juana debía ser extraditado a España. El terrorista asistió a aquella vista con una camiseta de color naranja en la que aparecía el retrato del etarra Jon Antza, entonces desaparecido, cuyo cadáver apareció después en Toulouse (Francia). A las puertas de los juzgados, le mostraron su apoyo varias decenas de individuos que simpatizan con los terroristas del IRA y de ETA.
A pesar de la decisión de Burgess, el etarra tenía medios legales para retrasar durante bastante tiempo su extradición, ya que podía reclamar en dos instancias diferentes antes de que la sentencia fuera firme. Pero optó por no esperar a las decisiones judiciales. El 25 de marzo de aquel año se esperaba que De Juana se presentase, como debía, en una comisaría de Belfast. Pero no apareció. Y desde entonces, todo especulaciones sobre su paradero.
