La presencia femenina en la ciencia andaluza aumenta casi un 31% desde 2018 hasta superar las 14.000 mujeres
Los grupos de investigación liderados por mujeres se ha incrementado un 34,43% desde esa fecha hasta 2025, alcanzando un total de 851
El personal femenino empleado en I+D en Andalucía ha crecido un 30,8% en el periodo
comprendido entre 2018-2024, hasta alcanzar las 14.214 mujeres (equivalencia en
jornada completa) en el último año de esa horquilla. De igual modo, también han
aumentado en un 34,43% los grupos de investigación andaluces liderados por mujeres
hasta 2025, sumando un total de 851. Estos datos se recogen en el informe ‘Mujeres en
el Sistema Andaluz del Conocimiento 2026’ elaborado por la Agencia para la Calidad
Científica y Universitaria de Andalucía (ACCUA), dependiente de la Consejería de
Universidad, Investigación e Innovación, en el que se analiza la situación de la población
femenina en el conjunto de la I+D+I andaluza. Este documento se ha publicado con
motivo de la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia el 11
de febrero.
Las 14.214 mujeres dedicadas en 2024 a tareas de I+D en la comunidad incluyen a
investigadoras y a perfiles auxiliares y técnicos, siendo el grupo más mayoritario las
investigadoras, con 8.417; mientras que las auxiliares y técnicas suman 5.797. Desde
2018, este colectivo se ha incrementado en 4.167 personas.
Atendiendo a los sectores, la enseñanza superior (universidades), la Administración
pública (centros públicos de investigación) y el sector privado son los segmentos en los
que mayor presencia tienen. La enseñanza superior ha registrado desde 2018 a 2024
un aumento del 45%, pasando de 5.094 a 7.388 personas; y la Administración pública
se apunta un 44,6%, al escalar hasta las 3.784 mujeres frente a las 2.618 de 2018. En
ambas esferas, Andalucía ha tenido un mejor comportamiento que el conjunto de
España, donde las alzas fueron menores, del 37,6% y del 33%, respectivamente. El
sector empresarial también ha acumulado una evolución positiva en esos años, en
concreto del 30,1%, pasando de 2.317 a 3.015 mujeres.
Aunque las mujeres investigadoras siguen siendo minoría, los porcentajes por sexos se
encuentran ya cercanos a la paridad en los sectores públicos, observándose desde 2013
una tendencia creciente. Las investigadoras representan ya el 46,8% en la enseñanza
superior y el 50,3% del personal investigador en los centros dependientes de la
Administración pública, según los últimos datos de 2024. Por otro lado, en el sector
privado la presencia de éstas es del 27,5%.
851 grupos de investigación liderados por mujeres
Los grupos de I+D del sistema andaluz del conocimiento con mujeres como
investigadoras principales han aumentado un 34,43% de 2018 a 2025 (último dato
disponible), alcanzando un total de 851, frente a los 633 censados al inicio de esa
horquilla temporal.
El porcentaje de mujeres investigadoras principales ha ido en ascenso a lo largo de este
periodo, hasta suponer el 33,06% del total, frente al 66,94% que representan los
hombres. En cambio, aún se observa una infrarrepresentación de la mujer en los
escalones más altos de la carrera investigadora.
Trayectoria investigadora femenina
Si se analiza la carrera investigadora, se pone de manifiesto mediante los llamados
‘gráficos tijera’ cómo la presencia de la mujer va disminuyendo a medida que se avanza
en la escala profesional, perdiéndose así talento femenino. De esta forma, mientras que
en las categorías inferiores, las correspondientes a los contratos predoctorales,
profesorado ayudante y posdoctorales, la división por sexos es, incluso, más favorable
para las mujeres, en cotas superiores como las que se engloban en el grupo conformado
por profesorado universitario, catedráticos de escuelas universitarias y otras franjas
similares se observa un 54% de hombres y un 46% de mujeres. En el apartado de
catedráticos de universidad tan sólo un 27% son mujeres, dando como resultante un
gráfico tijera muy similar al que se observa en el conjunto del país.
En cualquier caso, Andalucía mantiene una tendencia positiva en cuanto al denominado
‘techo de cristal’, un indicador de referencia internacional que mide las oportunidades
relativas de mujeres frente a los hombres a la hora de alcanzar la posición más alta en
la jerarquía de la investigación. Este indicador manifiesta paridad cuando toma el valor
1 y desigualdad para las mujeres cuando es superior a 1. En el caso andaluz este índice
ha pasado del 1,69 en el curso académico 2018-2019 al 1,54 en 2024-2025, el valor
más próximo a 1 de los últimos años.
Mujeres en órganos de gobierno
Por otra parte, en lo que se refiere a la gestión de la I+D, en los órganos unipersonales
universitarios se sigue observando, tanto en Andalucía como en el conjunto de España,
un fenómeno similar al que ocurre con la carrera investigadora, ya que mientras la
representación de género resulta equilibrada a nivel de vicedecanato, decanato y
vicerrectorado, este equilibrio se rompe en los puestos de dirección de institutos
universitarios (29,9% de mujeres) y rectorados (11,1% de mujeres).
En cambio, al analizar la composición de los órganos de gobierno en las universidades
públicas andaluzas, se observa un 42% de mujeres en los consejos de gobierno y
sociales, mientras que la media nacional es del 41% y del 34%, respectivamente.
Asimismo, hay que resaltar que el 100% de las universidades andaluzas dispone
actualmente con un plan de igualdad de género.
