La Reforma Fiscal
Mientras que los programas económicos de los diferentes partidos que concurren a las próximas elecciones van en la misma, parchear el sistema fiscal para aumentar el gasto, se olvidan de acometer la verdadera reforma, consistente en atribuir al sistema fiscal las características propias de un verdadero sistema, como apunta la Constitución Española.
Actualmente tenemos una Hacienda estatal encargada de recaudar y dos comunidades con Hacienda propia: Navarra y el País Vasco. Además, cada una de las provincias del País Vasco tiene una Hacienda independiente. Esto genera costes innecesarios y conflictos derivados de la asimetría fiscal.
La Agencia Tributaria también ha cedido competencias al resto de Comunidades Autónomas, como el Impuesto de Patrimonio o el de Sucesiones y Donaciones. Por otro lado, el tercer nivel de la administración también gestiona tributos, como el Impuesto de Bienes Inmuebles.
La competencia fiscal no es negativa, pero la reforma fiscal debe, en primer lugar, tener presente el conjunto de impuestos que soporta cada contribuyente para así poder aplicar bonificaciones de forma adecuada. Otra cuestión importante reside en diferenciar entre flujos y fondos, es decir, entre renta y patrimonio, evitando posibles situaciones de iliquidez.
Después, podemos pasar a reclasificar bases imponibles. Por ejemplo, pasar la renta procedente de alquileres a la base del ahorro.
Llegados a este punto conviene controlar determinados instrumentos de inversión, como las SICAV, que en determinadas ocasiones no hacen la función de sociedades de inversión colectiva, sino que se ponen al servicio de uno o muy pocos patrimonios que utilizan mecanismos (como reducciones de capital) para evitar tributar. Esto no significa que las SICAV deban desaparecer, sólo que deben utilizarse de forma adecuada.
También es necesaria la homogeneización del IVA en el territorio Europeo para impedir que las tramas sigan expoliando a las administraciones estatales.
Todas ellas y muchas más son cuestiones inaplazables, pero la verdadera reforma pasa por constituir un verdadero sistema fiscal, aunque éste tenga competencias descentralizadas.
-José Cristian Callejón Villalobos-
-Economista financiero-
@josecallejon91
