LA VANGUARDIA.- Rajoy busca apuntalarse en Europa
Tomar relieve en Europa es la prioridad del Gobierno de Mariano Rajoy. De ahí que, salvo compromisos adquiridos con anterioridad, la actividad exterior del presidente del Gobierno español tendrá como objetivo a actores europeos, para apuntalar la influencia del Ejecutivo del PP en los foros de decisión y favorecer los intereses de la maltrecha economía.
Este semestre no será como el anterior, en el que Rajoy participó en foros internacionales en Chicago o Seúl o visitó Colombia, Brasil o México. Iberoamérica sigue siendo prioritaria, pero la cumbre de noviembre en Cádiz será la excusa para evitar desplazamientos. Así, Angela Merkel, Mario Monti y François Hollande volverán a centrar la agenda de contactos del presidente. Rajoy confía en su apoyo para que Europa no ponga muchas más condiciones a las ya incluidas en el memorándum de rescate a la banca si España acude finalmente al rescate total con la pretensión de rebajar los intereses de la deuda, por encima del 6% desde hace meses. Subrayan en el Gobierno que los intereses de financiación actual no pueden mantenerse mucho tiempo: España ya tendrá que pagar este año 8.000 millones más de euros en intereses que el año pasado.
Concentrados los esfuerzos en Europa, los viajes de Rajoy al exterior serán la excepción. El 12 de septiembre participará en Rabat en la cumbre de alto nivel hispano-marroquí tras más de tres años sin convocarse. Será la segunda visita de Rajoy a Marruecos, el primer país al que se desplazó tras llegar al Gobierno. La otra excepción será a finales de septiembre. El presidente participará en la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, donde coincidirá con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aunque sigue sin agenda la reunión oficial en la Casa Blanca a la que los dos mandatarios se emplazaron en su primer encuentro tras la llegada de Rajoy a la Moncloa. Según fuentes gubernamentales, esa cita no se prevé antes de las elecciones norteamericanas de noviembre, si Obama, inmerso en la precampaña electoral, reedita su mandato. A Estados Unidos viajará también a finales de septiembre el rey Juan Carlos, invitado por Bill Clinton como ponente en la reunión anual de la Iniciativa Global Clinton, un foro que reúne a dirigentes mundiales, premios Nobel y oenegés, para abordar los desafíos internacionales. El Monarca también viajará en octubre a India, en busca de oportunidades de negocio para España.
Pero Rajoy ha puesto todas sus bazas en Europa. Se reunirá a finales de mes en Madrid con el presidente del Consejo de la UE, Herman van Rompuy, para reiterar su demanda de celeridad en los procesos de unión bancaria y fiscal de la Unión Europea. Otra cita clave será el 6 de septiembre, también en Madrid, cuando el presidente recibirá a la canciller Angela Merkel, que viajará acompañada por empresarios alemanes interesados en invertir en España. La semana siguiente, el invitado de Rajoy en el palacio de la Moncloa será el presidente finlandés, Sauli Niinistö, a quien intentará convencer de que la ayuda europea a los países que atraviesan por dificultades beneficia a toda Europa. Finlandia es, junto con Alemania y Holanda, uno los países que más pegas ponen a las ayudas europeas, aunque tras reunirse con Monti hace unos días mostró cierta flexibilidad.
Rajoy se reunirá con el primer ministro italiano el 21 de septiembre en Roma. El Gobierno aprovechará una reunión de la Internacional Demócrata de Centro para celebrar la cita bilateral pendiente. El presidente viajará también a París para celebrar otra reunión bilateral con Francia, ya en octubre, después de que François Hollande se haya convertido en uno de los valedores de España frente a Alemania. También está en la agenda la visita a Madrid del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, en el marco de otra cumbre bilateral.
