Las finanzas públicas que merecemos
En un entorno cada vez más dinámico, complejo y competitivo, el gobierno del Partido Popular, encabezado por Mariano Rajoy, ya ha comenzado a asentar las bases de una recuperación económica sólida y sostenida, capaz de impulsar los niveles de renta, consumo y, empleo. En ese sentido, el desempleo se posiciona como el mayor problema de la sociedad española tras ocho años de políticas socialdemócratas, que sumieron al país en un proceso de verdadera descomposición interna. La situación es dramática, pero lo es principalmente en nuestra región, Andalucía, con la tasa de desempleo más inflamada del país. Para menores de 25 años es del 62.6%, un dato verdaderamente abrumador, máxime si tu edad está comprendida en ese tramo. La mía lo está.
La recuperación económica ya es una realidad, y no lo digo yo. Los indicadores macroeconómicos así lo atestiguan, aunque del mismo modo, muestran una consolidación lenta y prudente, basada principalmente en el sector exterior: las exportaciones, que ya suman un 35% del Producto Interior Bruto. En ese sentido, cerramos 2013 con un superávit de balanza por cuenta corriente del 0.7%. Magnífica noticia si nos remitimos a los datos históricos.
El coste de la deuda pública también representa una magnífica noticia. Hace tan solo dos años los tipos de interés superaban el 7%, ahora se encuentran por debajo del 3% para bonos a 10 años. Esto no solo propicia una disminución del Capítulo 3 del presupuesto de gastos, sino que permite acometer inversiones con una tasa de retorno menor.
Mientras tanto, las instituciones monetarias (el BCE) se han vuelto más activas. Han puesto en negativo el tipo de la facilidad de depósito, han disminuido el interés de intervención y han extendido esa famosísima “barra de liquidez”. Todas estas medidas expansivas no buscan sino estimular la inflación y animar el consumo. Cabe apuntar, además de lo expuesto, que la integración bancaria se está consolidando exitosamente, ya que todos los bancos comerciales quedarán supeditados al Banco Central Europeo en noviembre del presente ejercicio, siendo éste el supervisor único.
No podemos olvidarnos de la profunda reestructuración que a nivel bancario se está produciendo. Los desajustes sembrados en una época de crédito fácil y barato (sobredimensionamiento, exceso de exposición al ladrillo y dependencia de los mercados internacionales) se materializaron en una tasa de penetración del 0.99, es decir, a inicio de 2008 teníamos 1 sucursal bancaria por cada 1.000 habitantes, cuando la media europea era de 1 sucursal por cada 2.000 habitantes. Reino Unido tenía 1 por cada 5.000. Actualmente, por contra, estos datos están volviendo a la normalidad, principalmente en el sector concreto de las Cajas de Ahorro, que han pasado de 45 entidades a 13 grupos, manteniéndose tan solo 2 como Cajas propiamente dichas.
Estos datos avalan y animan al equipo de gobierno a seguir trabajando con la intensidad y determinación que lo viene haciendo, dinamizando la economía en su conjunto y modernizando los mercados. La racionalización y contención de gasto ha sido una premisa elemental que ha impregnado la agenda del Ejecutivo, amparada por el crecimiento y la creación de empleo, que ya son tangibles.
Para concluir, quiero sacar a colación las palabras de nuestro Secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz, quien apunta que “este año, por primera vez desde el inicio de la crisis, nuestro país tendrá un crecimiento anual positivo con creación neta de empleo y reducción de la tasa de paro.”
-José Cristian Callejón Villalobos-
-Estudiante de 4º de Finanzas y Contabilidad-
@josecallejon91

