Los niños del Congreso
Una discusión de patio para los problemas de España.
Supongo que a estas alturas todos ustedes estarán más que hartos de leer, escuchar y ver en los informativos diferentes interpretaciones y opiniones del primer debate sobre el estado de la nación de esta legislatura.
No era necesario calzarse el debate para saber que la situación está mal, muy mal o peor de lo que nos imaginamos. Pero bueno, siempre es alentador ver a nuestra clase política sumergida en un largo e intenso día de trabajo.
El debate se convirtió en una discusión de colegio, a los líderes políticos sólo les faltó llevar babero y enzarzarse en insultos, empujones, referencias a sus respectivas madres, que aflorasen sus virtudes negativas, etc. Por suerte, en España todavía nos queda algo de decencia, pero el debate no dejó de ser un simple digo, replico, justifico y critico; carecía de propuestas, de apoyos, de políticas sólidas y solidarias con las clases sociales más desfavorecidas.
Mientras los que estuvieron en la presidencia de España criticaban las decisiones del actual Ejecutivo, los que están les reprochaban exigir ahora lo que ellos no hicieron en su momento, y como dice el refrán “unos por otros y la casa sin barrer”.
En cuanto a los discursos, puedo excusar alguna frase mal construida, algún vocablo usado incorrectamente, alguna preposición equivocada, y no dudo, que todo fue fruto del nerviosismo por buscar formulas que les ayudasen a hacerse entender por el pueblo llano, pero olvidar el fonema /d/ en las terminaciones de los participios o en algunos sustantivos tiene delito y me parece una falta de tacto considerable, entre otros casos que les evito, imagínense por un momento que al Rey le hubiesen llamado el ‘Jefe del Estao’.
En definitiva, esperemos que la sociedad tome ejemplo de otra parte, porque hoy por hoy, el Congreso de los Diputados no sería un lugar al que llevaría yo a los alumnos, al menos, en sesión plenaria, mejor con los asientos vacíos.
-José Pérez Suria-
