Mensaje de Navidad del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno
Buenas noches, Andalucía.
Me dirijo a vosotros desde una cooperativa de aceite de oliva. Estoy en la provincia de Jaén, la mayor productora de aceite de oliva de España y del mundo.
En concreto, me encuentro en las instalaciones de Picualia, en Bailén, una ciudad hermosa, que hace más de doscientos años fue clave para la Historia de España y de Europa y que hoy es una referencia en el sector del aceite de oliva.
Picualia es una cooperativa con más de mil socios que son pequeños agricultores y que representan una Andalucía de la que podemos y debemos sentirnos orgullosos.
Cada vez que en Japón, en Grecia, en China o en Estados Unidos se premian los aceites de Andalucía aumenta el prestigio internacional de nuestra tierra y eso es gracias a las manos de los hombres y mujeres del campo.
¡Fijaos qué cosa más bonita! Desde el corazón más rural de Andalucía, desde pequeños puntitos del mapa, somos capaces de producir productos consumidos y admirados en todo el mundo. ¿No es para presumir?
Gracias a la innovación y a la tecnología, hemos convertido una práctica tan antigua como el cultivo del olivar en una industria avanzada y con alto valor añadido.
El olivar supone una de las fuentes de riqueza y empleo más importantes de Andalucía y es que casi medio millón de familias andaluzas viven del campo en general. La inmensa mayoría son pequeños propietarios que cultivan sus terrenos de una, de dos, de cuatro o cinco hectáreas y en muchos casos, además, son tierras que tienen un valor sentimental enorme porque han pasado de padres a hijos y de abuelos a nietos.
Sois gente que vivís del campo y os ganáis la vida cultivando la tierra, trabajando honradamente, para disfrutar, cuando se puede, o para darle a vuestros hijos esos estudios que muchos de nuestros padres no pudieron tener.
Sois muchas las personas y familias andaluzas del campo y de la mar, agricultores, ganaderos y pescadores, que vivís estos momentos con mucha inquietud.
La sequía ha provocado una mala cosecha de aceituna, llegando a la mitad de la producción, y en el caso concreto de Jaén hasta un 70% menos. Hay que encontrar soluciones a los problemas del campo y de nuestra economía y el primero es la falta de agua.
El agua es para la economía de Andalucía tan importante como el gas para la economía de Alemania. No solo es el campo, sino que el agua también es imprescindible y vital para el turismo, para la industria y para la vida.
El Gobierno de Andalucía está decidido a hacer frente a este problema y por ello vamos a poner sobre la mesa más de 4.000 millones de euros para obras dentro del Plan S.O.S. ‘Soluciones y Obras frente a la Sequía’.
Hay un atraso muy grave en las obras hidráulicas de Andalucía, que viene arrastrándose desde hace muchos años. Cuando llegamos al Gobierno de Andalucía nos propusimos impulsar esas obras paralizadas y ahora queremos dar un paso más impulsando la mayor red de obras hidráulicas en muchísimo tiempo como las obras de conexión que van a garantizar el agua potable a Almería y el Poniente, las obras de Los Vados en Granada, el Copero y la Sierra Sur en Sevilla o la Autovía del Agua de Málaga.
Estos son solo algunos ejemplos de las muchas inversiones que se están haciendo ya en las ocho provincias andaluzas. Queremos hacer mucho, pero no podemos hacerlo solos y para ello necesitamos la ayuda de todas las administraciones y, especialmente, la del Gobierno de España.
La política de aguas tiene que ser una política de Estado. Es preciso que el Gobierno central se comprometa más con Andalucía en esta materia y por ello, desde la más absoluta lealtad, pido al presidente Sánchez que incremente las inversiones del Estado en obras hidráulicas en Andalucía.
Sé que las necesidades son muchas en toda España, pero no pido más de lo que nos corresponde, pido lo justo y lo que es necesario para que esta comunidad pueda seguir creciendo con un objetivo que es el de convertirnos en líderes.
Andalucía ya es líder y referente en muchos aspectos como en la producción de aceite de oliva y Jaén es un buen ejemplo de ello. ¿Sabían que Andalucía produce tanto aceite de oliva como Grecia, Italia, Portugal, Turquía, Túnez y Marruecos juntos?, ¿sabían que solo la provincia de Jaén produce cada año el doble de aceite que Italia y el doble que Grecia?
Somos líderes y tenemos que creérnoslo, pero no solo lo somos en este ámbito, sino que en muchos otros también lideramos desde el Sur.
Desde mayo de 2021, somos líderes en autónomos y este año hemos consolidado esa posición. Las pequeñas y medianas empresas de Andalucía son capaces de vender fuera y prueba de ello es que este año vamos a alcanzar casi 40.000 millones de euros en exportaciones, una cifra récord en nuestra historia.
Además, la inversión extranjera en Andalucía casi se ha duplicado y la cifra de negocio en la industria ha crecido en el último año un 30%.
Ahora somos líderes en turismo nacional y nos hemos convertido en el segundo destino español más buscado en el mundo, prácticamente empatados con Canarias.
Todo esto demuestra nuestro enorme potencial y mi empeño es seguir mejorando Andalucía porque eso supondrá crear empleo.
El desempleo sigue siendo nuestra primera preocupación y hemos adoptado medidas económicas y fiscales como la rebaja de impuestos, la reducción de los trámites y de la burocracia porque todo nuestro empeño es crear el máximo empleo posible para que nuestros jóvenes no tengan que irse y aquí en Jaén saben de lo que estoy hablando.
Aspiremos también a liderar el debate político en España. Llevamos años viendo cómo Madrid y Cataluña marcan el paso de los debates nacionales. ¿Y por qué no Andalucía, que es el lugar donde vivimos más españoles?
Ahora, Andalucía es observada y goza de credibilidad y lo hemos visto con la bajada de impuestos y cómo muchos otros territorios se han sumado a nuestras propuestas, incluido el Gobierno de España, que por fin ha bajado el IVA a los alimentos básicos, una propuesta que hizo Andalucía en la Conferencia de Presidentes de la Palma el pasado mes de marzo.
Las propuestas de Andalucía funcionan, se nos toma como referencia y los andaluces podemos sentirnos orgullosos de ello. Por eso reclamo respeto a nuestra autonomía para aplicar nuestras propias decisiones. Los andaluces nos han dado su confianza para adoptar esas medidas y exijo respeto para ellos.
2022 ha sido un año complejo. En las Navidades pasadas, sin ir más lejos, había restricciones por culpa de la pandemia y con el esfuerzo de todos hemos conseguido superar esa situación y vivir esta Navidad con cierta normalidad, pero os voy a pedir que no nos confiemos.
Andalucía ha puesto más de veinte millones de vacunas, más que nadie en España y más que muchos países, pero hay muchas personas que no se han puesto la tercera dosis. Todo el que quiera puede pedir cita para ponerse la tercera o la cuarta dosis de la vacuna y os aconsejo que lo hagáis.
Me preocupa la situación que se está viendo en China tres años después y curarse en salud nunca está de más. Os pido prudencia y responsabilidad y ofrezco al Gobierno de España la mejor disposición de Andalucía para anticiparnos a lo que pueda venir.
2022 también ha sido un año de una guerra en Europa, una guerra que inició Putin con la invasión de Ucrania. El pueblo ucraniano vive momentos terribles y merece todo nuestro apoyo. Los andaluces hemos sido generosos, como siempre, enviando ayuda humanitaria y acogiendo en nuestra tierra a más de 20.000 refugiados. Me gustaría enviar un abrazo a todos los que todavía permanecen con nosotros, lejos de su país y de sus familias.
Este año también ha sido en el que se han celebrado elecciones autonómicas. Ya lo hice en su día, pero quiero volver a agradecer hoy de nuevo a los andaluces el enorme apoyo recibido. Siento una gran responsabilidad que me motiva para seguir trabajando en estos momentos difíciles.
La guerra ha agravado problemas que ya venían de atrás. La subida de los precios, muy especialmente los de la electricidad, el gas, la gasolina y la cesta de la compra, está provocando situaciones graves en muchas familias españolas y andaluzas.
Las hipotecas se encarecen de manera preocupante y cada vez son más los que tienen dificultades para llegar a final de mes. Por eso, desde el Gobierno de Andalucía hemos redoblado los esfuerzos para facilitar la vida de las familias andaluzas.
En este escenario, resulta fundamental la estabilidad política y la prueba de esa estabilidad es que, mientras vemos cómo en otros territorios de España no se pueden aprobar los Presupuestos, Andalucía aprobó la semana pasada el mayor presupuesto de su historia.
Más de la mitad del Presupuesto, 57 de cada 100 euros, se destinan a la Sanidad, la Educación y la Dependencia. Nunca antes nadie dedicó tanto esfuerzo a las políticas sociales, aunque siempre se puede hacer más.
Soy consciente, muy consciente, de los problemas que tiene la sanidad, unos problemas arrastrados desde hace muchos años. Hemos hecho un esfuerzo continuado y lo seguiremos haciendo en los próximos cuatro años y, por eso, hoy podemos decir que la sanidad está mejor que en 2019.
Hemos aumentado las retribuciones al personal sanitario en un 14 por ciento de media y hemos renovado los contratos a los 12.000 profesionales de refuerzo que contratamos por el COVID.
La pandemia pasó, pero los profesionales se han quedado en el sistema y ninguna otra comunidad autónoma puede decir lo mismo. A día de hoy, en la sanidad pública andaluza hay más médicos y más enfermeras que nunca.
En cuanto a la Educación, hay más maestros y más profesores y, aun así, sé que tenemos que seguir mejorando y así lo haremos.
También tenemos que mejorar, siempre, en la batalla contra la violencia de género. Este año han sido asesinadas once mujeres en Andalucía. Quiero enviar mi abrazo más cariñoso a sus familias. No nos daremos por vencidos mientras haya una mujer o unos niños que sufran la violencia machista.
Queremos que Andalucía sea referente y un modelo también en la lucha contra el cambio climático y la conservación del medio ambiente.
Todos hemos visto cómo las temperaturas cada vez son más elevadas, las lluvias son cada vez más escasas y que, cuando llueve, lo hace de manera torrencial.
Tenemos las mejores condiciones para convertirnos en el gran generador de energía limpia de toda Europa y vamos a aprovecharlo.
También tenemos que compaginar el desarrollo económico con el respeto al Planeta porque disfrutamos paisajes, bosques, parajes naturales de inmenso valor y no tenemos derecho a agotar los recursos de las siguientes generaciones ni a poner en riesgo su salud.
Me despido ya con el mejor deseo de paz para todos.
Sé que para muchos estas son unas Navidades con el cinturón apretado. Tengo muy claro que, en una situación complicada como la que vivimos, los andaluces no quieren ver cómo los políticos nos echamos los trastos a la cabeza.
Creo en la moderación y en el consenso por encima de todo y me gustaría que desde Andalucía transmitamos a España y al mundo ese sentido de la tolerancia que es tan nuestro.
Aquí nadie es imprescindible, todos pasaremos, pero lo que dejemos a nuestros hijos será lo que realmente hable de nuestro paso por la vida.
Por eso, hay que gobernar con sentido de la Historia, intentando acertar en el presente, pero también poniéndonos en el lugar de los que han de juzgarnos en el futuro.
Y ahora, si me lo permitís, voy a brindar por el nuevo año con algunos de los trabajadores y socios de esta cooperativa.
El aceite es algo que nos une. En algunas casas de Andalucía habrá estos días unos productos y en otras casas habrá otros productos distintos, pero lo que no suele faltar en ninguna de ellas es el aceite de oliva.
Os deseo que viváis estos días con el cariño de la familia y los amigos, que disfrutéis de ellos y que intentemos entre todos que nadie tenga que vivir estas fechas en soledad.
Os deseo Feliz Navidad y que el Año Nuevo nos traiga a todos prosperidad, felicidad y alegría.
Muchas gracias, buenas noches y Feliz Año Nuevo.
