No al Golpe de Estado = No a la Amnistía
Parece que Sánchez y Puigdemont, aunque mediáticamente tienen eclipsadas la vergüenza a las que nos va a hacer comulgar con ruedas de molino, ya tienen arreglado su acuerdo para aprobar una ley de amnistía con el apoyo parlamentario suficiente de los independentistas a la investidura y la aquiescencia del tribunal constitucional respecto a su legalidad y legitimidad.
Estamos ante un momento crítico, vital, un sainete jaleado, para que la sociedad civil reaccione con fuerza contra esta futura ley ilegal e ilegítima que solo busca reventar España para mantener el poder. Es hora de unirnos y hacer frente a este frankestein de comunistas, separatistas, proetarras y sanchistas, que amenaza lo que juntos hemos construido en los últimos años.
No le importa al Presidente en funciones del Gobierno de la Nación que sea ilegal, inconstitucional, de la mayor bajeza moral que hayamos visto en nuestra vida democrática, ni que hasta Felipe González, Alfonso Guerra, Joaquín Leguina y los antiguos líderes del PSOE y algunos actuales, le estén pidiendo que no lo haga. Sería acabar con el sistema democrático pactado en el proceso de Transición política de 1976 que culminó con la Constitución de 1978.
Los cimientos de nuestra democracia y convivencia están siendo atacados, y con ello nuestra Nación y el Estado de Derecho con el plan de ruptura de la unidad territorial de España. El problema es una parte del PSOE que es el veneno de la miseria moral y el culto al fracaso. Y la cobardía de otros que le ayudan. Es la imagen calcada historiográficamente de lo que tristemente aconteció en octubre de 1934 y febrero de 1936.
La amnistía no cabe en democracia porque no se puede ahora decir que quienes cometieron un delito muy grave contra el Estado español y fueron juzgados y condenados con respeto escrupuloso a los mecanismos procesales y procedimentales, aunque posteriormente indultados, fue todo un error policial y jurídico las acciones llevadas a cabo, revirtiendo las situaciones, siendo las víctimas los golpistas, elevándolos a los altares laicistas y quienes han aplicado las leyes con diligencia y praxis profesional son quienes han infringido el ordenamiento jurídico.
En fin, no podemos estar todos los días con esta pesadilla que terminará influyendo en los ámbitos sociales y económicos, y hemos tenido un ejemplo estos días con la entrada de los saudíes en Telefónica, síntoma de la debilidad de España, el hecho de que se lleve a puro y debido efecto la amnistía, cuya operación política cimentará un futuro de elevadas tribulaciones y de incertidumbres en los ciudadanos y mercados en España. Y sí no teníamos suficiente para la desintegración del Estado y romper España, las últimas palabras de Otegi que apuesta por reeditar el Pacto de Lizarra para avanzar en “la liberación de Euskal Herria”, la liberación de las Vascongadas.
Rafael Leopoldo AGUILERA MARTÍNEZ
