Oh Susana…Susanita
Griñán se va, dice él, o sea, que no repetirá como candidato a presidir la Junta de Andalucía; y ello, cuando le quedan tres años para seguir medio manejando los hilos visibles e invisibles del destino de este terruño mayor en extensión que Bélgica, Holanda y Luxemburgo (Benelux), es una noticia de largo alcance, tanto es éste, que puede alcanzar a la línea de flotación del mismísimo PSOE y al comandante Rubalcaba; a don Diego Valderas, bicéfalo del Presidente, la noticia le ha cogido igual que a mí me trincó Tejero el famoso 23-F, o sea, por sorpresa; Rubalcaba ve atinada la candela que ha prendido el andaluz en su ejecutiva; Gaspar, ya saben, Zarrías, comienza a preparar algo por Jaén y Cádiz; Zoido, alcalde de Sevilla, aplaude sin saber lo que se le viene encima; la Chacón no ve nada claro el asunto; Rajoy, ni claro ni oscuro; y Susasa, oh Susana, la única socialista que jura y no promete en las tomas de posesión de cargos, comienza a preparar su estrellato para las primarias andaluzas de julio.
Supongamos que Susana, oh Susana, sea la candidata elegida para los próximos comicios; ¿quién gobernará durante los próximos tres años, Griñán o Susana, oh Susana? ¿Permitirá don Diego que sea Susana, la siempre desconocida y misteriosa Susana, la que gobierne en la sombra, ella, la que jura y no promete?.
¿Aguantará el Concordato de Izquierdas (PSOE-IU) este próximo trienio de dudas o romperá el tratado don Diego o el sagaz alcalde de Marinaleda, Sánchez Gordillo?.
Y el PP de Andalucía, que hará: ¿verlas venir para dejarlas pasar, mientras Susana, oh Susana, va asentando su divina realeza?, ya saben, que si Zoido, Moreno Bonilla o Bendodo serán los contrincantes de Susana la desconocida, la que transitaba los caminos del Maestro.
Ustedes se preguntarán el porqué de esta reiteración del columnista con Susana. Muy fácil, escudriñen los evangelios y en ellos encontrarán un pasaje en el que el evangelista afirma: “Le acompañaban -a Jesús- las mujeres, entre ellas Susana”, oh Susana, años llevo intentando saber quién eres y hoy, tras la renuncia de Griñán, pareces emerger desde el insondable misterio.
No se cansen, escudriñen los dichos y hechos de Jesús; ningún teólogo ha sabido definir quién es Susana.

