Presupuestos: sostenella y no enmendalla.
“El día en que hablaba un tal Laffer, Montoro, De Guindos y Rajoy debían de estar fumándose un puro en Nueva York.”
Subidas de impuestos. Es lo único que, visto lo que van a colar en los Presupuestos Generales del Estado, se le ocurre al gobierno de Mariano Rajoy. Y esto pese al fracaso de las medidas anteriores, que han provocado el desplome de recaudación de impuestos por IVA, IRPF y Sociedades, pero no la dimisión de Cristóbal Montoro. Sociedades, por cierto, que se verán perjudicadas por la nueva ocurrencia –este gobierno no tiene ideas, sólo ocurrencias típicamente socialdemócratas- de los populares. Gravámenes que por afectar, afectarán incluso al Gordo de Navidad, exento de tributación desde tiempos de Carlos III, que ahí es nada.
Por supuesto, ni habrá bajada de las cotizaciones sociales, por eso de favorecer la contratación, ni los autónomos pagarán por IVA cobrado en vez de por IVA facturado. Los que se compren piso que se vayan olvidando de la deducción por compra de vivienda. Los que tengan acciones y quieran vender a corto que se preparen. Y los que tengan patrimonio… ¡capitalistas! ¡A pagar! Salvo que seas de Abengoa. Por decir alguna maldad. Carísima maldad. Presupuestos irreales (como los de ZP) que anuncian un crecimiento que no se va a producir, así como una bajada del paro que no se cree ni el Tato y que sólo nos puede llevar a un empeoramiento de la situación. Y eso que estamos al borde de la quiebra. Retrasada porque tocan elecciones.
Lo que queda claro es que el día en que hablaba un tal Laffer, Montoro, De Guindos y Rajoy debían de estar fumándose un puro en Nueva York. O eso o siguen empeñados en matar al padre Aznar, quien demostró con sus políticas, las del “milagro económico español”, que, pese a lo que rezan los dogmas socialdemócratas, si se bajan impuestos aumenta la recaudación. Sacar a España de la crisis no debe de ser progresista. Lo moderno debe de ser aprobar reforma financiera tras reforma financiera y que siga sin fluir el crédito hacia familias y PYMES.
No sorprende pues que JP Morgan ande avisando del desastre que tenemos aquí liado, con una clase política dedicada a salvar sus lentejas –se lo digan al ruinoso y arruinado Artur Mas- mientras la clase media comienza a desaparecer y la pobreza, Cáritas lleva tiempo alertando, se va cronificando. Qué desastre. Y se decían liberales. No extraña la huída o lo que fuera de Esperanza Aguirre. No hay quien los soporte.
-Almudena Negro-
