¿QUÉ OCURRE… NOS ESTAMOS VOLVIENDO LOCOS?
¿Qué está ocurriendo en España? ¿Nos estamos volviendo locos o estamos todos en el camino del desfibrilador de TONTOS? En varias ocasiones he dejado dicho que en la COPE, el maestro Carlos Herrera, tiene instalado un desfibrilador de TONTOS, pero mucho me temo que serán necesarios unos cuantos miles, porque si hay que pasar unos cuantos cientos de miles, que ya hay, de candidatos, con uno solo, tardaríamos demasiado tiempo y es posible, que hasta se fundiese el aparato.
El Club UNIDOS PODEMOS, quiere crear en España una anarquía tal que les dé la excusa, para luego, buscar la “oportunidad” de poder esclavizar al pueblo como ocurrió en la antigua UNIÓN SOVIÉTICA (Rusia), CHINA, VIETNAM, o como ocurre actualmente en COREA DEL NORTE, CUBA, BOLIVIA, VENEZUELA, etc., donde han pasado de ser ciudadanos a esclavos del correspondiente AMO, porque lejos de ser gobernantes, son AMOS, negreros esclavistas del Siglo XXI. Prometieron al pueblo, hasta lo imposible de prometer para poder hacerse con sus voluntades y anularles la personalidad totalmente, prometieron y prometieron… ¿Para qué? Para dejarlos sin personalidad, sin voluntad y sin criterio. Es más fácil manipular una vasija vacía, que una llena y lo mismo ocurre con las personas. Las llenas, con criterio, con voluntad y cargadas de valores no son fáciles de manipular, pero una persona vacía sin personalidad, sin criterio propio, exenta de valores, que incluso no se atreve ni tan siquiera a pensar, es muy fácil traerla y llevarla a capricho aún cuando no sepa hacia donde le llevan. No amigos no estoy exagerando RUSIA y CHINA ya están de vuelta, han despertado de la pesadilla. Vietnam está a medio camino. En COREA DEL NORTE, CUBA, BOLIVIA y VENEZUELA, resulta casi imposible explicar cómo las personas pueden vivir en medio de tantos padecimientos y tantas
carencias, entre tanta miseria y podredumbre, porque amigos, después de prometer como decimos en España: “el oro y el moro”. Ninguno de los dos aparecen por ningún sitio, ni el oro ni el moro, porque todas las promesas, como no eran más que humo, se esfumaron y los que mandan, no gobiernan, simplemente mandan con “látigo” en mano, para eso el país es suyo y los ciudadanos han quedado despojados de todo derecho son simples “marionetas” en manos del “titiritero de turno” llámese KIM JONG-UN, FIDEL O RAÚL CASTRO, el cocalero EVO MORALES, el golpista HUGO CHÁVEZ (q.e.p.d.) o el TARUGO MADURO, que, como a los del Club UNIDOS PODEMOS, no le gustan los reyes porque ellos, sólo han llegado a “reyezuelos” de la jungla creada, por ellos mismos, mediante la fuerza, el terror y en muchos casos, de los crímenes más horrendos y hasta del genocidio de sus propios pueblos. En Corea del Norte se calcula entre 600.000 y 1.000.0000 de muertos, como consecuencia de la hambruna padecida entre 1995 y 1998., por el solo hecho de ser disidentes de la “política esclavista” llevada a cabo por aquellos que prometieron lo que nunca pensaron cumplir, con el único fin de despersonalizar al individuo. Entre otras muchas cosas les prometieron bienestar a cambio de su libertad y, al final, se quedaron sin libertad, pero el bienestar… nunca se supo dónde quedó, por lo tanto los antes ciudadanos se han quedado sin libertad y sin bienestar. Bien es cierto que los “esclavos” nunca han tenido libertad, bienestar y/o derecho alguno. Han sido siempre “bestias de carga” en beneficio del AMO. A estos “esclavos” contemporáneos sólo les queda el amor de Dios y, por si fuera poco el sufrimiento de estos nuevos “esclavos”, pretenden hacerles olvidar a Dios, para no tener su amor y no tener en quien encontrar consuelo y refugio.
En la actualidad la gente huye masivamente de Venezuela por la frontera con Colombia, en la ciudad de Cúcuta, porque en su país no tienen ni tan siquiera que comer. Ya estoy cansado de decir que Venezuela es un país muy rico, pero voy a decir más, Venezuela es un país que dadas sus riquezas naturales, la belleza de sus paisajes y su no muy crecida población (aprox. 26.000.000) VEINTISEIS MILLONES, que puede que al día de hoy sean bastantes menos, entre
los muertos por el hambre, falta de medicinas, violencia incontrolada y por el éxodo masivo iniciado, como consecuencia de la tiranía del régimen del TARUGO MADURO, quiero decir que Venezuela reúne condiciones donde el nivel de vida podría ser el más alto y con mayor calidad de toda América y, con seguridad, uno de los primeros del mundo. Sin embargo el régimen chavista-madurista ha llevado a Venezuela a ser un país de los más inseguros y pobres del mundo. ¿Qué produce Venezuela hoy por hoy? NADA, sólo MISERIA, HAMBRE, VIOLENCIA, MUERTE y mientras tanto el TARUGO MADURO y sus adláteres viviendo en la mayor de las opulencias, con grandes lujos y amasando fortunas incalculables, regadas con la sangre de su pueblo escarnecido, maltratado y muerto de hambre, sin alimentos, sin medicinas, sin los servicios más elementales de agua, gas, electricidad, alcantarillado y seguridad ciudadana alimentando sólo a los “capos” del régimen y a los que les sirven de “palmeros” con las camisetas rojas que llevan a los mítines y/o manifestaciones. Los “palmeros” son gente pagada y disponible cada vez que lo ordene el PSUV (Partido Socialista Unificado de Venezuela, creado por H. Chávez en 2006) para rellenar los espacios propuestos por el régimen. (Obviamente no puedo citar nombres de personas y/o lugares pero conozco personalmente decenas de estas personas que viven sólo de hacer lo que el régimen les indica.)
Durante siglos en Europa y, sobre todo, en España hemos cultivado y hemos ido creciendo, unas veces con más y otras con menos dificultades, en la práctica del humanismo cristiano y en sus valores, por eso, el Papa San Juan Pablo II, un día clamó y reclamó por la recuperación del cristianismo europeo, porque Europa recobrara sus raíces cristianas, un Papa polaco y por lo tanto, con unas grandes experiencias y vivencias, ya que, incluso ni el nazismo, ni el comunismo, consiguieron acabar con la fe católica en su país. Entre otras cosas el Papa Juan Pablo II el día 9-11-1982, en la Catedral de Santiago de Compostela, dijo: “Por esto, yo, Juan Pablo, hijo de
la nación polaca, que se ha considerado siempre europea, por sus orígenes, tradiciones, cultura y relaciones vitales, eslava entre los latinos y latina entre los eslavos; yo, sucesor de Pedro en la sede de Roma, una sede que Cristo quiso colocar en Europa y que ama por su esfuerzo en la difusión del cristianismo en todo el mundo. Yo, obispo de Roma y pastor de la Iglesia universal, desde Santiago te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. Sé tú misma. Descubre tus valores. Aviva tus raíces. Revive aquellos valores auténticos, que hicieron gloriosa tu historia y benéfica tu presencia en los demás continentes. Reconstruye tu unidad espiritual en un clima de pleno respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades. Da al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.
Desde el siglo XVI el hombre ha estado empeñado en la secularización del hombre cristiano. En los inicios de los tiempos modernos se le hicieron al hombre enormes, divinas promesas. Se creía que la ciencia habría de liberar al hombre y convertido en amo y señor de toda la creación, y que un progreso automático y necesario lo conduciría a un reino terrenal de paz, a esa nueva y bienaventurada Jerusalén, que nuestras manos construirían al transformar la vida social y política y que sería el “reinado del hombre”, por el cual nos convertiríamos en los supremos gobernantes de nuestra propia historia y cuyos resplandores hicieron crecer las esperanzas y las energías de los grandes revolucionarios modernos. Durante el siglo XX no sólo se ha intentado la secularización del hombre cristiano, sino que se le ha perseguido con mayor virulencia que en las más encarnizadas persecuciones de los emperadores romanos, pero afortunadamente ya estábamos avisados por Jesús en el Evangelio cuando nos dice:”Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a las cárceles, y haciéndoos comparecer ante reyes y gobernadores, por causa de mi nombre. Esto os servirá para dar testimonio. Por ello meteos bien en la cabeza que no tenéis que preparar vuestra defensa, porque yo os daré boca y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os entregarán y matarán a alguno de vosotros, y todos os odiarán a causa de mi nombre.”(Lc 21, 12-17). Pero también nos dice: “Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi iglesia y los poderes del infierno no prevalecerán contra ella” (Cf. Mt. 16, 18-) y permítanme una última cita, ya que también nos dice: “Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta la consumación de los siglos”.(Mt 28-20) Por eso los cristianos seguimos firmes en nuestra fe y en el humanismo cristiano y no aceptamos el “humanismo antropocéntrico” que nos proponen y nos quieren “vender” los autodenominados “intelectuales”, los cuales no son más que una panda de indigentes, claro está “indigentes intelectuales” queriendo implantar la secularización total y haciendo promesas y más promesas, tratando de convencer que la verdadera libertad consiste en hacerse esclavo de la propiedad privada, de tener y no de ser, lo cual significa un “craso” error ya que en esta vida todo es efímero y pasajero, menos el ser, ya que somos un alma inmortal encarnada y aunque la carne perece, el alma perdura.
Jacques Maritain propuso el ideal del Humanismo Integral o de la
denominada Nueva Cristiandad: «Este nuevo humanismo, sin común medida con el humanismo burgués y tanto más humano cuanto no adora al hombre, sino que respeta, real y efectivamente, la dignidad humana y reconoce derecho a las exigencias integrales de la persona, lo concebimos orientado hacia una realización socio temporal de aquella atención evangélica a lo humano que debe no sólo existir en el orden espiritual, sino encarnarse, tendiendo al ideal de una comunidad fraterna»
Las fuentes del humanismo cristiano son, principalmente, la filosofía cristiana y la Doctrina Social de la Iglesia, las cuales establecen orientaciones fundamentales sobre la concepción de la persona, los valores del orden social, la justicia en las relaciones humanas y entre los Estados, el bien común como finalidad de la acción política y la ética como sustento de ésta.
La Doctrina Social de la Iglesia, iniciada con la célebre Encíclica Rérum Novarum (1891) del Papa León XIII, que denunció los excesos e injusticias del capitalismo y del liberalismo,- como luego otras encíclicas lo hicieron respecto del socialismo y del comunismo y, también, del neoliberalismo, traza las grandes líneas de la acción de los cristianos en la vida social y política, promoviendo su participación para realizar el bien común, la justicia social, la solidaridad y la ética.
Los ejes centrales del humanismo cristiano son los siguientes:
La noción de la persona humana, como ser digno, libre y social, que tiene un destino individual pero que sólo se desarrolla plenamente en sociedad, mediante la solidaridad con los demás.
La idea de la sociedad como el fruto y, al mismo tiempo, el espacio natural para el desarrollo de la persona, que crea la condiciones para el progreso espiritual y material de todos sus miembros, dentro de un clima de solidaridad.
El Estado, como una manifestación natural de la sociabilidad del ser humano, cuya finalidad es garantizar y promover el bien común y servir a la dignidad y libertad de las personas. La justicia social, que asegure la igualdad de oportunidades, elimine la discriminación y la exclusión social y promueva el bienestar, es la condición de eficacia en el logro del bien común por parte del Estado.
La democracia como forma de existencia del Estado, que asegura a todos el respeto de su libertad, el pluralismo ideológico y político, la libre expresión de las ideas, el respeto de las minorías y la participación de todos en la vida política, con sentido de responsabilidad cívica.
La política como vocación de servicio al bien común, orientada a la realización de éste y no de fines individuales, sectoriales o partidistas. La ética debe primar en la vida política, afirmando los valores de honestidad, verdad y tolerancia.
El humanismo cristiano, en tanto que doctrina o pensamiento general sobre la persona, la sociedad, el Estado y la política, no es patrimonio de ninguna ideología ni de un partido político. Su vocación es, inspirar la acción social y política, porque aspira a realizarse en la vida concreta y cotidiana de la sociedad y ser, en tal sentido, fundamento para la acción política y social de los cristianos, pero no por ello se agota, se identifica ni avala determinadas conductas políticas específicas, ya que el eventual desarrollo de ideologías o programas políticos, encarnados en determinados partidos, es responsabilidad exclusiva de éstos y de su particular interpretación y aplicación del pensamiento humanista cristiano.
El humanismo cristiano, por su relevante exaltación de la dignidad de la persona humana, pone en primer lugar, la cuestión de los derechos fundamentales de ésta, haciendo de ellos el eje de cualquier política concreta de Estado, porque entiende y sostiene que el Estado está al servicio de la persona y no la persona al servicio del Estado.
Mientras no pongamos en práctica el contenido de estos últimos nueve párrafos no será posible conseguir un mundo con VERDADERA JUSTICIA SOCIAL, SOLIDARIDAD Y FRATERNIDAD, para con todos los seres humanos, todo lo demás, no serán nada más que formas dolosas en beneficio de unos cuantos y en perjuicio de la totalidad de los pueblos.
En España, desgraciadamente, en los últimos tiempos nos estamos alejando muy aprisa de estos principios confiados en los “cuentos” falsas promesas y mentiras de aquellos que quieren que perdamos nuestras raíces para arrancarnos cual vendaval arranca las plantas poco fuertes o sin raíces, es decir, sin fundamento y sin principios, aplicado a las personas.
Permítanme una última referencia al Evangelio, cuando Jesús, dice a nuestros predecesores los apóstoles y por extensión a nosotros mismos: “¿También vosotros, queréis marcharos? Le respondió Simón Pedro ¿A dónde iremos Señor? Tú tienes palabras de vida eterna”. (Cf. Jn 6, 67- 68)
¡VIVA ESPAÑA! ¡VIVA CRISTO REY! Y ¡HAGAMOS POSIBLE UNA VERDADERA JUSTICIA SOCIAL!
- Francisco Cano, mscj E-mail: jfcanomscj@gmail.com
