Rodri, el prodigio masculino nacido del vóley femenino
Unicaja Costa de Almería ficha al joven líbero procedente de Grupo Herce Soria, que se enamoró de este deporte disfrutando del mítico CV Logroño y cuyo primer y gran referente en pista es Helia González
Nacer en Logroño en el año 2005 es lo que tiene. El 24 de junio de ese año vino al mundo en la capital riojana Rodrigo Jiménez Abeytua. Desde muy pequeño, sus padres lo llevaban a Lobete, fortaleza inexpugnable de las entonces reinas del vóley. Para empujar un poco más si cabe hacia este deporte a ‘Rodri’, que se quedaba maravillado con el espectáculo que veía en pista, encima su hermana empezó a practicarlo. “Recuerdo que cuando íbamos de vacaciones siempre me pedía que jugara con ella al vóley playa”. Felices coincidencias, “me empezó a picar el gusanillo”, y valentía, “en Logroño no había suficientes chicos”, mezcladas con amor, “mis padres se movieron para que pudiera competir”.
A raíz del mítico Voleibol Logroño, entonces dominador absoluto de la Superliga Femenina, muchos kilómetros, muchísimos más bien: “Me federé en La Rioja, pero no se podía montar liga, y por eso han sido muchas horas de volante para llevarme a jugar primero a Cantabria y después a Soria”. Es más, “incluso a veces en un día ida y vuelta solo para entrenar”. Él, en todo caso, “entrenaba con chicas en Logroño” para luego jugar en Soria. Así fue hasta que entró en dinámica de primer equipo: “Me llamaron para dos semanas en pretemporada y al final quisieron que me quedara todo el año”. Le tocó entonces “bus desde Logroño tres días a la semana para entrenar mientras hacía 1º de Bachillerato”. Por fin hizo la mudanza.
Ya viviendo en la capital soriana hizo 2º y entró en la universidad, “un doble grado de ADE y Recursos Humanos y Relaciones Laborales”, todo a la sombra de Los Pajaritos. Un chico normal de su edad, de videojuegos, series y quedadas, además de ratos de pádel y tenis, se confirmó como un prodigio que ahora busca su confirmación en Unicaja Costa de Almería sustituyendo a Paquillo Fernández. Sobre el murciano, “es uno de los líberos que más me gustan, técnicamente en recepción es muy bueno y en defensa es rapidísimo, y ha marcado una época en el club”. Cabeza bien amueblada, humildad y ambición: “Vengo a aprender, a intentar ayudar sabiendo que el listón está altísimo y, por qué no a seguir sus pasos”.
Pero sus referentes comienzan mucho antes, “siempre Helia González”, y suma a Alejandro San Martín, “por su desparpajo y garra”, y a Jenia Grebenikov: “Veo muchos partidos de él para intentar aprender”. Sabe que puede escalar a la cima y busca lo que más le hace falta: “Sobre todo, lo que me ha motivado a fichar ha sido la confianza que pusieron Isra y el club en mí, además de cómo me presentaron el proyecto deportivo”. También pesa “el hecho de que no sea un club cualquiera, sino un club histórico y de tal nombre”. Así, “el acuerdo fue muy rápido y en cuanto me llamaron, ni me lo pensé y dije que sí en el momento”, asegura textualmente. La figura de Israel Rodríguez, por lo tanto. fue definitiva.
Rodri ve voleibol, ha quedado claro, desde muy pequeño, así que “siempre he visto jugar a Almería las finales por absolutamente todo”, recuerda para insistir en que “es el histórico de la Superliga, por donde han pasado grandísimos jugadores y entrenadores”. Incluso sobre esos nombres, “tiene una afición que aprieta muchísimo en cada partido”. Además, todos los jugadores que conozco que han pasado por aquí solo han tenido palabras buenas para el club, la afición y la calidad de vida de Almería”. Su encaje será sencillo, porque ante todo se considera “un jugador muy trabajador que intenta dar su máximo en cada entrenamiento para así mejorar, e intentar llevarlo a la competición”.
Se define como “una persona bastante persistente que lucha mucho por lo que quiere”, y como “una persona muy abierta y social que intenta hacer equipo y que se vea reflejado en la pista”. En lo individual, busca “mejorar y crecer deportivamente en todos los aspectos del juego”. Asume, eso sí, el reto personal, “el hecho de dejar Soria, el club y la ciudad, después de tanto tiempo supone”. En lo colectivo pretende “crear un buen grupo tanto en rendimiento como en compañerismo”, y así “luchar por estar arriba en la clasificación para poder optar a la pelea por los títulos, que es donde se merece estar un club como este”. Además, cree que “se ha hecho un muy buen equipo” y está “seguro” de que “será un gran año”.
A su lado, especialmente Moya: “Lo conozco; jugamos una final de Campeonato de España Junior en contra hace unos años y, sin duda, era uno de los jugadores que yo destacaría de aquel equipo”. Elogios para su compañero: “Líbero muy completo y que tiene muchísima garra, lo cual es importantísimo en nuestra posición, y sé que hace muchísimo grupo, algo que para mí es importantísimo”. Solo le llegan buenas palabras de Alejandro “como jugador y como persona”, y Rodri considera que hará un gran tándem: “Podemos aportar cada uno un montón de cosas positivas al grupo para ayudar al equipo”. Eso se suma a que ya tiene “muchísimas ganas de estar por fin en el Moisés Ruiz”.
Eso sí, siempre en su corazón, como debe ser, Soria: “Lo siento mi casa, aunque yo no soy soriano, y ha sido el club que me ha visto crecer”. Joven, pero conocedor de la historia, “en el voleibol español Soria y Almería precisamente protagonizan el clásico de este deporte”. Viene “de un sitio en el que se vive el voleibol a su mayor intensidad y sobre todo en el que se vive la exigencia en el día a día, llevada a la competición”. Por ello ha “mejorado mucho en estos años, derivado de esa exigencia y la filosofía de trabajo duro que ha caracterizado a Soria este tiempo”. Sabe que es algo que tendrá que mantener una vez en manos de Isra, al que conoce bien: “Tuve la suerte de coincidir el verano pasado con él en Selección”.
Su nuevo técnico “es obvio la calidad y la repercusión que tuvo en el vóley español siendo uno de los integrantes del equipo que se llevó el Campeonato de Europa”. Muchos años ya después, el destino los cruzó: “En ese periodo de selección tanto para el grupo como para mí fue una suerte contar con una persona como él en el banquillo, con esa experiencia que tiene de haber jugado en las mejores ligas del mundo”. Insiste el joven líbero en que “ese ha sido uno de los factores que más me llamó la atención de Unicaja Costa de Almería”. A su juicio, su nuevo entrenador “puede transmitir esa experiencia y esa visión del juego al más alto nivel, que él ha vivido en primera persona”.
También le atrae que “su filosofía como entrenador es trabajar y entrenar mucho, justo lo que a mí me gusta”. Se hace obligado, además, por la competencia que aguarda: “Como ya nos viene acostumbrando estos últimos años, la Superliga está creciendo cada año más y más, y los equipos se están reforzando muy bien”. Guaguas, claro, y junto al club amarillo “Soria, Leganés y Manacor se han reforzado bien, y obviamente Unicaja Costa de Almería”. Solo piensa en “disfrutar de cada fin de semana” vistiendo el verde. El ya no tan niño, pero sí prodigio, confía: “Estoy seguro de que va a ser una temporada súper ilusionante y bonita, en la que tanto afición como equipo disfrutaremos al máximo”.
