¿Se han pasado los sindicatos de la raya?
Los sindicatos comienzan a rozar el límite. UGT y CCOO han amenazado con una “casi segura” huelga general y han anunciado movilizaciones para el próximo 11 de marzo contra la reforma laboral, una fecha que representa una de las mayores tragedias sufridas en nuestro país, con un atentado terrorista que provocó 192 muertos hace ahora ocho años. De este modo, utilizarán la guerra de Iraq como argumento contra el Ejecutivo que preside Mariano Rajoy.
Lo que faltaba. Los sindicatos han elegido el 11 de marzo como fecha para sus nuevas movilizaciones. Un día que representa una de las mayores tragedias sufridas en nuestro país, con un atentado terrorista que provocó 192 muertos hace ahora ocho años. Lo que ha sido desde entonces una jornada de respeto y recuerdo para las víctimas de esa brutal matanza, tanto para los fallecidos como para los miles de heridos, se va a convertir este 2012 en un domingo de reivindicaciones políticas por parte de los sindicatos, que aprovecharán ese día como una paso más en batalla contra la reforma laboral aprobada por el Gobierno.
Como recuerdan analistas políticos consultados por este diario, el diputado de Izquierda Unida y ex máximo dirigente de la formación, Gaspar Llamazares, “lo dejó muy claro hace quince días: la reforma laboral va a ser como la Guerra de Irak”. Y los hechos están demostrando, según las mismas fuentes, “que o bien tenía muy buena información, o bien las estrategias de movilizaciones callejeras no sólo se están diseñando desde las fuerzas sindicales”. La gota que ha colmado el vaso ha sido el anuncio por parte de UGT y Comisiones Obreras de aprovechar el octavo aniversario de la matanza cometida en Madrid por terroristas islamistas como nuevo día de protestas en la calle contra la reforma laboral. La convocatoria de manifestaciones para el próximo 11 de marzo es a nivel nacional, al igual que sucediera el pasado día 19. Y con factor añadido, como señalan las fuentes consultadas por “El Imparcial”, “intentar resucitar el fantasma de la guerra de Irak contra el Gobierno del PP, y con un punto que raya el cinismo —señalan- como es que los dos sindicatos hayan anunciado que convertirán esas movilizaciones en un homenaje a las víctimas de los atentados de 2004”. Los analistas consultados por este diario se preguntan si “los sindicatos se están pasando ya de la raya. Durante estos ocho años no han convocado unilateralmente una sola manifestación en recuerdo de las víctimas. Y ahora, mezclando churras con merinas quieren aprovechar una fecha grabada en lo más íntimo de millones de españoles para sus intereses políticos, comparando una reforma laboral con el mayor atentado cometido en la historia de España y la Guerra de Irak”.
Y todo ello, con los sindicatos calentando todavía más el ambiente para la huelga general. Los secretarios generales en Madrid de CC OO, Javier López, y UGT, José Ricardo Martínez, quien cobra 180.000 euros anuales como consejero de Bankia, han asegurado que “éste será el último toque de aviso. 19 de febrero, 29 de febrero, 11 de marzo: sota, caballo y rey, y a partir de ahí jugaremos el as”.
¿Se está empezando a ir ya todo de las manos y lo único que se quiere, desde el PSOE, Izquierda Unida, grupos de extrema izquierda y radicales, así como parte de los sindicatos es convertir a España en otra Grecia?. Las manifestaciones estudiantiles de hoy parecen otro indicio de que la corriente va en ese sentido. Sobre todo en Barcelona. Las calles de la Ciudad Condal se han visto convertidas en una batalla campal que se ha saldado con 12 detenidos y otros tantos heridos, seis de ellos agentes de los Mossos d´Esquadra. Las concentraciones estudiantiles han desembocado en enfrentamientos, cargas y carreras durante toda la jornada por los lugares emblemáticos de la capital catalana. Ataques a la sede de la Bolsa barcelonesa, quema de contenedores y acciones violentas contra entidades bancarias, toma de la sede del rectorado de la Universidad de Barcelona se han unido a los incidentes provocados por los manifestante, buscando la repercusión internacional, ante las puertas del Congreso Mundial de Telefonía Movil, por lo que la Policía autonómica se ha visto obligada a acordonar el acceso principal a este evento a través de la Plaza de España.
Y las cosas no parecen precisamente que vayan a ir a mejor, sino todo lo contrario. El enorme agujero en las cuentas del Estado provocado por el descomunal déficit público dejado por el Gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero ha obligado al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, a salir a la palestra. “Así es evidente que no podemos continuar. España no puede continuar como el año pasado, gastando 90.000 millones más de lo que ingresó”, ha afirmado el líder popular, para asegurar a continuación que “bajaremos el déficit público todo lo que podamos, sin prisas pero sin pausas. Lo va a hacer la Administración General del Estado. Lo tienen que hacer las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos”. Y no ha querido poner paños calientes ante la gravedad de la situación: “Les pido a todos los españoles que entiendan que las cosas no son fáciles, que tendremos que hacer esfuerzos”. Declaraciones previas a la participación de Rajoy en el Consejo Europeo que se celebrará este jueves en Bruselas, y en el que Gobierno español intentará convencer a sus socios comunitarios de elevar el techo de déficit público fijado para nuestro país en 2012, situado en este momento en el 4,4 por ciento del PIB.
El secretario general PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, ex vicepresidente del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero que dejó a nuestro país con este déficit y con 5.300.000 parados sigue a lo suyo contra la reforma laboral. En un encuentro celebrado con diputados y senadores de su partido ha criticado al Ejecutivo popular por “obligar a los ciudadanos entre la sartén y el fuego, entre sus derechos o la creación de empleo” con la modificación de la legislación laboral.
En el “caso Urdangarín”, la Fiscalía Anticorrupción ha rechazado la citación como imputada de la Infanta Doña Cristina, pues considera que no existen pruebas ni indicios de que conociera las presuntas actividades delictivas de su marido. En su escrito, el fiscal Pedro Horrach sostiene que no hay documentos ni testimonios de los que se pueda extraer que la esposa del Duque de Palma estuviera al tanto de los hechos investigados por el juez José Castro sobre el Instituto Nóos. Sobre este caso, también se ha conocido este miércoles que Iñaki Urdangarín, con el ya conocido argumento de “no recuerdo”, no contestó a 150 preguntas del magistrado instructor, la Fiscalía y las partes. Como ya se escribió en esta misma crónica, la actitud del Duque de palma provocó cierta “irritación” en el juez Castro, quien le llegó a recriminar que “para esto mejor que no hubiera venido”.
-Manuel Abizanda-
