Seguimos adelante
Si hay algo verdaderamente tímido, eso es un €uro. Por eso hemos de consolidar un contexto fértil remodelando la legislación vigente, de modo que impulsemos de forma considerable la inversión entre nuestras fronteras, tejiendo una amplia y profunda red empresarial donde los emprendedores y pequeños empresarios jueguen un papel fundamental.
Es requisito esencial, estar decidido a engendrar una empresa y para ello, además de dinero, como es lógico, necesitamos un clima favorable, se precisa de políticas que fomenten la inversión y promuevan el crecimiento, y ayuden en última instancia a dar ese gran salto, políticas exigentes, sin lugar a dudas, para un momento exigente, donde el arduo trabajo, el rigor, la transparencia y el compromiso, han de venir de la mano y estar orquestadas por unos líderes responsables y sensatos, con un cometido y dedicación total y absolutamente extraordinaria.
Aunque evidentemente no están exentas de matización, podemos encontrar una serie de avances, con respecto a esta línea de actuación, más o menos atrevidos, pero en la senda adecuada, en el camino correcto. Entre ellos, podemos destacar los siguientes;
La criticadísima reforma laboral, era tremendamente necesaria ya que aportaba la potestad y libertad necesarias y demandadas por empresarios y empresarias, para crear empleo estable e incrementar las oportunidades de encontrar un puesto de trabajo acorde a nuestra formación como resultado de dicha dosis de libertad.
La reforma financiera, otro pilar importante, era absolutamente inminente ya que era básico sanear el sistema financiero, el cual, es necesario en una sociedad con perspectivas de crecimiento y expansión. Aunque aún no es significativa en cuanto a resultados se refiere, ya que el crédito sigue congelado para familias y empresas (economía real) es cuestión de tiempo y de hecho, yo personalmente, estoy perfectamente convencido de que veremos sus frutos en un futuro inmediato.
La unidad de mercado, el reciente proyecto de ley, busca la homogeneidad en todo el territorio, de modo, que se pueda comercializar en las 17 comunidades autónomas esquivando la densa red burocrática.
El plan de pago a proveedores, cuyo fin es muy simple, saldar deudas pendientes, ha aportado liquidez a las empresas, principalmente a las pequeñas, al cobrar las deudas pendientes por parte de las administraciones, local y autonómica.
No podemos ni debemos olvidar la reforma de la administración pública, la cual dotará de los instrumentos necesarios a la administración para hacerla más eficiente y suprimir cualquier duplicidad posible.
En resumidas cuentas, se está ensamblando un marco fidedigno con ingredientes como la certidumbre institucional o la seguridad jurídica, entre otras muchas políticas discretas, que exigían de valentía para abordarlas como es debido y dar un respiro al esquilmado sector privado.
-José Cristian Callejón Villalobos-
-Estudiante de 3º de Finanzas y Contabilidad-
