Tres mejicanos bajitos con guitarra
Dime si no fuimos más que una foto desteñida por el tiempo; un verso triste que recuerdo esta noche de amor desesperado; una búsqueda de lo que fuimos y la memoria de lo que nunca tuvimos. Y dime ahora no lo que fuimos, sino lo que pudimos ser. Me imagino que se preguntarán todos ustedes dónde me he golpeado la cabeza o si es que me he desayunado una recopilación de boleros de Los Panchos y remuevo mi café con la melancolía propia del género. Pues no. Lo que pasa es que acabo de leer unas declaraciones de la coordinadora provincial de IU, Rosalía Martín, sobre la mesa del “Pacto por Almería” y me siento como llevase a tres mejicanos bajitos tocando la guitarra detrás mía. Y es que ya me dirán si no es para menos, porque la señora Martín ha animado a la sedicente Mesa a que vuelva a dar señales de vida o a “asumir que tan sólo fue una foto”. Esas declaraciones, recogidas por el diario que propició la ocurrencia de juntar al reparto habitual de ilustres para hablar de lo de siempre, sintonizan con lo que en su día dijeron los representantes del PP en ese foro de buenas voluntades: que si había que ir se iba, pero que ir por ir era tontería. Pero claro, como eso lo dijeron los del PP, les tildaron de desertores y dinamitadores del invento. Y en esas estamos un año después de la convocatoria de este cónclave cerebral: en un apasionante giro de 360 grados sobre nuestro propio ombligo, sin conclusiones, sin declaraciones y sin competencias. Eso sí; la aportación de la señora Martín ha puesto un tono de bolero en la pintoresca imagen de ver a los mismos hablando de lo de siempre: “somos un sueño imposible que busca la noche”. Yo creo que lo mejor que podríamos hacer para mantener vivo este foro es ampliar su ámbito de aspiración: ¿qué es eso de poner fronteras a los buenos deseos? Creemos una Mesa para un Pacto por el Mundo, porque así por lo menos la foto se la harían con el Google Earth, que mola más.

-José Fernández-
