¡Vamos, compañero!
Es el momento amigo. La hora ha llegado. Levántate y lucha como nunca imaginaste serías capaz de hacerlo, porque te necesitamos y contamos contigo, busquemos sinergias sólidas y atrevidas para avanzar en la senda del compromiso, del trabajo, del esfuerzo…
Las asociaciones, plataformas y demás grupos de presión compuestos por ciudadanos remando en la misma dirección, han adoptado un papel de primer orden, ya que se posicionan en un enclave único para demandar y exigir la defensa de los intereses de un determinado sector de la población, de los intereses colectivos, en definitiva. Este compromiso social es un bastión que no podemos perder, no lo vamos a dejar escapar porque no podemos permitirlo. No. Además, segrega beneficios implícitos de gran calado en la sociedad, como el impulso que aporta a las personas damnificadas en términos de ilusión y esperanza, algo tremendamente importante en ciertos momentos.
Dicho lo cual, voy a insertar unos pilares que han de erigirse como pieza axiomática en el puzle social, pero antes, vamos a tratar de otorgarle al concepto de “equipo” una serie de características. Son las que siguen;
En principio lo conforman un grupo reducido de personas, en caso de que éste sea demasiado amplio, será necesario nombrar a un ejecutiva encargada de coordinarlo.
Habilidades complementarias, los miembros tendrán competencias diferentes y, en ese sentido, necesitarán especializarse en su campo de actuación, del que serán responsables. Sin olvidar que una interacción constante y una perfecta comunicación será algo elemental para alcanzar lo evidente, unos objetivos comunes.
Por añadidura, se desprenden esas cuatro premisas perfectamente ensambladas y enormemente blindadas: Cohesión, confianza, normas y cooperación.
Cuento contigo 😉 !!
-José Cristian Callejón Villalobos-
-Estudiante de 3º de Finanzas y Contabilidad-
