Vuelta a los orígenes en el patio de un colegio: nace la Red Educativa de Voleibol Fundación Unicaja
Unicaja Costa de Almería celebra su ‘año 40’ de historia regresando a donde todo comenzó, a los centros escolares, para ‘predicar’ voleibol y formar junto a AVG, creando un nuevo sistema de escuelas deportivas
En 1986 se creó el club, pero desde un tiempo antes se había iniciado un proceso imparable para Almería. La incursión definitiva del voleibol se hizo por pasión y sin pensar en que sería el origen de una leyenda deportiva de este país. Unicaja Costa de Almería, 30 títulos nacionales y un subcampeonato de Europa después, vuelve a su origen, al patio de un colegio. El 40 Aniversario de la entidad ahorradora llega con una encomienda de ilusiones renovadas, y lo hace de la mano de la Fundación Unicaja. Se contará con AVG como aliado de garantías, y así nace la Red Educativa de Voleibol Fundación Unicaja.
De eso se trata, de renacer, relanzar, reinventar. No solo no se renuncia a las raíces, sino que se nutre de ellas para conseguir otro ‘re’, el de reverdecer’. Ambos clubes van a iniciar, gracias a la Fundación Unicaja, un nuevo sistema de escuelas deportivas desde el corazón de los centros escolares. Ya se ha llevado a cabo una ‘experiencia piloto’. Ha sido en parte gracias a un entusiasta del vóley, de la educación física y de Almería como es José Antonio López Ogalla. Su colegio, en el que día a día realiza una labor encomiable vinculada al deporte inclusivo, es el que ha recibido a Israel Rodríguez como el mito del voleibol que es.
En dos turnos de una hora, las niñas y los niños del CEIP Santa Isabel-Manuel Samper, en memoria de su añorado director fallecido a inicios del presente curso académico, referente humano y profesional, han disfrutado del vóley. Sobre la primera toma de contacto, Pablo Martínez, presidente de Unicaja Costa de Almería, explica que “revisar los orígenes es algo positivo” y que “en el caso del club se ve muy claro”. Al llegar a los 40 años de historia como entidad “es bueno volver a donde todo empezó, que fue en los patios de los colegios y con profesorado entusiasta que transmite pasión a las nuevas generaciones”.
Sin duda, “el CEIP Santa Isabel-Manuel Samper y Jose Ogalla son ejemplo y un excelente punto de partida para la nueva iniciativa de las escuelas deportivas que vamos a montar”. Martínez insiste en la máxima central: “Un club totalmente abierto a la sociedad”. En ese sentido, desvela todavía los primeros centros que se sumarán al proyecto porque “tenemos un máximo respeto por los consejos escolares, que son los que esta semana van a valorar la propuesta y decidir si se unen”. Eso sí, precisa que “se hará paulatinamente y con paso firme, asentando bases sólidas”. Importante es que “no se buscan estrellas del voleibol”.
Si sale alguna, “magnífico”, y si no, “no pasa nada” porque simplemente se quiere ayudar a los docentes y a las familias en la formación integral del alumnado desde los valores que definen a nuestro deporte”. Es más, para el presidente “la inclusión es una cuestión troncal”. Añade que “hay una coincidencia total con Fundación Unicaja, cuya labor se encaminada siempre a construir una sociedad mejor”. De este modo, Pablo Martínez subraya que en las escuelas deportivas en los centros escolares “se cuenta con su apoyo decidido tanto por lo que supone de formación como por la puesta en práctica de la inclusión”.
A su juicio, “el voleibol es una modalidad perfecta para que nadie se sienta excluido y que fomenta más que ninguna otra el espíritu de equipo”. López Ogalla, al que le gusta ser “un maestro de gimnasia”, como en sus inicios en la docencia, está satisfecho. “Fui jugador de voleibol muchísimos años, también por supuesto en Unicaja”, explica, “hasta que el cuerpo me dio fuerzas”. Lo dejó a los 45. De jugarlo, a predicarlo, por lo que este momento le hace estar exultante: “Muy contento y muy orgulloso de pertenecer a este colegio y de que una ‘eminencia’ como Israel Rodríguez venga a dar una ‘masterclass’ a nuestro humilde centro”.
Tal cual es, lo explica: “Nosotros queremos ser uno de los centros de referencia del club”. Su ilusión, “que Unicaja Costa de Almería tenga una nueva cantera, junto con otros centros, y volver a llevar al club a lo más alto de la élite de España y de Europa”. Confía ciegamente en “la base” para “conseguir este objetivo”, un deseo de la ciudad y la provincia: “Realmente los almerienses estamos deseando que vuelva el Unicaja dominador y desde los colegios se puede sumar a la cantera”. No lo duda: “Estos niños y estas niñas que hay aquí detrás -con Israel Rodríguez enseñándoles los toques- son el futuro del club”.
Entre el alumnado, además, chicos y chicas de diferentes capacidades haciendo visible la inclusión. El CEIP Santa Isabel-Manuel Samper está integrado en el Programa DIE, Deporte Inclusivo en la Escuela: “Solo hay cinco centros en toda Almería y nosotros somos uno de ellos”. Allí se enseñan “deportes paralímpicos” y se hace “integración” porque el deporte “lo comparten todos los miembros de la comunidad escolar sin importar si son aula específica o convencional”. Así, “el deporte es para todos y el vóley será una referencia para todo el alumnado”. Anima “a toda Almería” a apoyar “al club de nuestra tierra y de nuestras vidas”.


Pablo Martínez insiste: “La finalidad del proyecto es usar el voleibol como una herramienta educativa y social que sirva para favorecer el desarrollo integral de los menores”. La Red Educativa de Voleibol Fundación Unicaja “se desarrollará en centros educativos de Primaria y Secundaria mediante actividades adaptadas a cada etapa”. Se han establecido, siguiendo ese eje estratégico, cuatro líneas: “Estas son Escuelas educativas, Escuelas de comunidad, Tecnificación e Itinerario de rendimiento”. Como “pilares”, cinco, enumera Pablo Martínez: “Deportivo, educativo, emocional, social y salud”. Todo, “con una metodología dinámica”.


Recibido entre cánticos de ‘Unicaja’, con la escena presidida por una pancarta gigante en la que se leía ‘Bienvenido, Israel’, el técnico ahorrador disfrutó más incluso que los propios escolares con una actividad realmente bonita. Tras una breve introducción ‘teórica’ sobre los toques del vóley se pasó a la práctica, con un comportamiento ejemplar por parte de los escolares, muestra fehaciente de la gran labor que hacen en el centro. Antebrazos, dedos y golpeo de ataque fueron fluyendo a lo largo de la sesión con total naturalidad. El inicio de una nueva iniciativa de futuro para el club resultó un éxito rotundo.
