CLIMA HOSTIL
Dados los bajos tipos de interés que la renta fija otorga (plazos fijos) y, con el objeto de obtener el mayor rédito posible, es importante conocer y analizar las diferentes alternativas para canalizar nuestros ahorros, en función, como es lógico, del riesgo que estemos dispuestos a asumir.
En la renta variable -acciones- podemos hallar una opción atractiva, ya que en general, la capitalización bursátil de las empresas se ha venido desplomando en el último lustro y, a priori, se pueden vaticinar profundos recorridos al alza, debido a diversos factores, verbigracia, el bajo precio del dinero o tipos de interés, entre otros.
El sector bancario, desde mi humilde punto de vista, puede ofrecer, a muy largo plazo, rentabilidades atractivas, ya que se ha saneado buena parte de la banca dotándose provisiones ocasionadas por el desfase entre el valor contable y, el valor razonable de los inmuebles larvados en su contabilidad.
Empero, en el mundo de los negocios, debemos andar con “pies de plomo”, así pues, uno de los economistas más relevantes del momento, Daniel Lacalle, desvelaba en su último libro tres dislates de proporciones bíblicas, los cuales asegura, “hablan de elementos vagos e irrelevantes”;
-“Es una buena empresa”
-“Los fundamentales no han cambiado”
-“Tiene buena rentabilidad por dividendo”
Estas falacias, generalmente aceptadas, pueden devengar importantes minusvalías en nuestro capital, por consiguiente, mucho cuidado con seguir tendencias, ya lo vivimos con el boom inmobiliario…
Referente al último punto, “Tiene buena rentabilidad por dividendo”, es importante distinguir entre aquellos dividendos –retribución del accionista por asumir el riesgo inherente a la inversión- que se pagan con flujos de caja libres, es decir, con remanente de tesorería después de impuestos, de aquellos sufragados con deuda o, con ampliaciones encubiertas de capital, ya que estamos emitiendo una señal muy negativa al mercado y, dilapidando fondos futuros, en concepto de un volumen superior de intereses y dividendos.
“Sagaz como una serpiente, y prudente como una paloma”
-José Cristian Callejón Villalobos-
-Estudiante de 3º de Finanzas y Contabilidad-
