Cogobernanza y recogida separada para una gestión sostenible de residuos
La directora general de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular, Carmen Jiménez, participa en el V Encuentro ESGREM
La directora general de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular de la Junta de Andalucía, Carmen Jiménez, ha señalado la cogobernanza entre las distintas administraciones y la recogida separada como claves para una gestión sostenible de residuos, dentro del V Encuentro de Entes Supramunicipales para la Gestión de Residuos Municipales (ESGREM) celebrado en la localidad almeriense de Albox.
Representantes de un total de 41 entidades de todo el país que prestan servicio a más de 25 millones de personas se han reunido esta semana en la sede del Consorcio Almanzora-Levante-Vélez para debatir y compartir experiencias sobre cómo potenciar y formalizar la cooperación y coordinación de las entidades supramunicipales dedicadas a la gestión de residuos en todo el territorio nacional.
“La gestión de residuos ha dejado de ser una cuestión meramente operativa para convertirse en un pilar estratégico de la transición ecológica y la competitividad de nuestros territorios”, ha destacado Jiménez, que en ese sentido ha apuntado a la cogobernanza ante ese reto.
La responsable de Sostenibilidad Ambiental y Economía Circular ha insistido en que la cogobernanza “permite alinear estrategias, compartir responsabilidades, optimizar recursos y generar confianza”, para así “transformar la gestión de residuos en una herramienta real de economía circular y de mejora ambiental”.
“Los retos que tenemos por delante no pueden abordarse de manera aislada. Requieren coordinación, planificación y visión conjunta entre todas las administraciones: local, autonómica y estatal”, ha sostenido Carmen Jiménez, que ha desgranado las bondades de esa cogobernanza: “Supone compartir información de calidad, indicadores comparables y criterios técnicos comunes. Supone poder saber, con datos homogéneos, qué está funcionando mejor, dónde se están produciendo desviaciones y qué medidas correctoras son más eficaces”, ha añadido.
Para Jiménez, encuentros como este de ESGREM se erigen en el foro adecuado para tratar cuestiones como la optimización de las líneas de tratamiento, la mejora de la calidad de los materiales recuperados, la reducción de impropios en origen o la adaptación a los nuevos flujos de residuos y a los cambios normativos.
La cooperación no es una opción
“Si algo nos enseña ESGREM es que la cooperación no es una opción, es una condición para el éxito”, ha afirmado en esta doble jornada en la que han intervenido la subdirectora general de Residuos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD), Margarita Ruiz; el director de la Agencia de Residuos de Cataluña, Albert Planell; y el director de la Fundación Fórum Ambiental, Leandro Barquín, entre otros representantes de entidades supramunicipales.
En el encuentro de Albox, los presentes han intercambiado experiencias como la de la citada agencia catalana, con una dilatada trayectoria en el sector, y han tratado asuntos de actualidad como el camino que se debe transitar para el cumplimiento de los objetivos legales en lo tocante a gestión de residuos o la necesaria convivencia entre los residuos municipales y los procedentes del sector productivo.
La directora general ha querido además incidir en otro aspecto que considera decisivo en cuanto a la gestión de residuos como es la recogida separada, porque “no podemos alcanzar los objetivos de reciclado si no somos capaces de separar correctamente los residuos en origen. La calidad del sistema se juega en el primer gesto: en cómo y dónde depositamos cada residuo; y, en este sentido, la implantación de la recogida separada de la fracción orgánica es determinante”, ha dicho.
“No se trata solo de tener contenedores, sino de conseguir que funcionen correctamente”, ha asegurado antes de remarcar que no hablamos de “un cambio únicamente técnico; es también un cambio de mentalidad”. La representante de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha concluido recordando que “la transición hacia un modelo más sostenible no depende solo de las normas ni de las infraestructuras. Depende, en gran medida, de las instituciones para generar confianza, para implicar a la ciudadanía”, ya que, “sin ciudadanía, no hay sistema que funcione”.
