El castillo de San Ramón de Rodalquilar se cae a pedazos sumido en el abandono
El castillo de San Ramón de Rodalquilar se cae a pedazos sumido en el abandono
Este castillo construido entre 1764 y 1768 en tiempos de Carlos III formaba parte del sistema de fortalezas que sirvió para proteger la costa de ataques de piratas y berberiscos y permitió el progresivo poblamiento de la costa. Como todos los castillos y fortalezas de España, está declarado como BIC y protegido como monumento.
Tras la pérdida progresiva de su función militar una vez finalizada la Guerra de la Independencia y los daños consecuencia del abandono, fue vendido por el Estado a particulares en 1875. En 2017 volvió a salir a la venta por más de tres millones de euros generándose un debate sobre si la Junta de Andalucía debía ejercer el derecho de retracto para incorporarlo al patrimonio público.
Tras los proyectos fallidos de convertirlo en alojamiento turístico, su situación actual es deplorable: la piedra está muy afectada por el ambiente salino y por el viento, sufriendo de una fuerte erosión. Parte del muro exterior se derrumbó hace más de tres años, habiéndose producido pérdidas de sillares y mampostería. Los muros están cubiertos de numerosos grafitis y en el interior se acumulan los colchones y la basura con signos de ocupación y vandalismo.
Esta situación no es admisible bajo ningún concepto. “No podemos aceptar el típico peloteo entre Cultura y los propietarios en cuanto a las responsabilidades de mantenimiento como excusa de que esta vergüenza se mantenga”, apuntan ambas asociaciones. La reciente Ley 4/2026 de 24 de marzo de Patrimonio Cultural de Andalucía señala en su artículo 48:
“Las personas propietarias, titulares de derechos o simples poseedoras de bienes integrantes del patrimonio cultural de Andalucía, se hallen o no inscritos en el Registro General del Patrimonio Cultural de Andalucía, tienen el deber de conservarlos, mantenerlos y custodiarlos de manera que se garantice la salvaguardia de sus valores”.
Y en su artículo 60.1:“En el caso de que las personas obligadas por las órdenes de ejecución de obras o actuaciones de conservación, mantenimiento o custodia no las ejecuten voluntariamente… la Consejería competente en materia de patrimonio cultural podrá, bien imponer multas coercitivas cada mes en que se mantenga la situación de desobediencia, por importe máximo cada una del 10% del coste de las obras o actuaciones impuestas, bien proceder a la ejecución subsidiaria de las mismas con cargo al obligado a su realización…Si se optase por la ejecución subsidiaria, la Administración podrá exigir por anticipado el pago del importe previsto para las obras, realizándose la liquidación definitiva una vez finalizadas”.
Similares obligaciones para propietarios y administración están recogidas por la Ley 16/1985 de Patrimonio Histórico Español en su artículo 36.
“Y debemos recordar que la situación de grave e inadmisible deterioro puede ampliarse a buena parte del patrimonio castellológico del Parque: castillo de San Pedro, los Alumbres, los Escullos…así como al conjunto del patrimonio cultural y etnográfico, enorme y olvidada riqueza que nuestro Parque Natural posee: arquitectura popular y elementos valiosísimos de la cultura del agua entre otros”.
Añaden que “nuestro parque Natural es una de las joyas del Patrimonio almeriense y uno de los iconos más reconocidos de nuestra provincia. No debemos consentir que el ingente patrimonio cultural, etnográfico y castellológico que atesorase deteriore de forma irreversible. Y este es el sino que parece esperar al castillo de San Ramón si los responsables de su estado: Cultura y propietarios no lo impiden”.
Amigos del Parque Natural y Amigos de la Alcazaba han firmado un acuerdo de Hermanamiento en enero de este año que les compromete a unir sus fuerzas en defensa del Patrimonio tanto Natural como Cultural de nuestro Parque Natural más emblemático.
