El PP reclama al Gobierno una política migratoria “seria, ordenada y responsable” frente a la improvisación demostrada en Ceuta
El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Almería ha defendido este martes, durante el debate plenario de las diferentes mociones relacionadas con la situación vivida en Ceuta, la necesidad de que el Gobierno de España abandone “la improvisación y la gestión a salto de mata” y articule de una vez una política migratoria seria, ordenada, responsable y con capacidad de anticipación.
Así lo ha expuesto el concejal del Grupo Municipal Popular Óscar Bleda, encargado de defender la posición de los populares durante el debate de las mociones presentadas por PP, Podemos y Vox, en el que ha situado el foco no únicamente en la excepcionalidad de los últimos acontecimientos en Ceuta, sino en lo que, a juicio del PP, constituye el verdadero problema de fondo: la ausencia de una política migratoria definida por parte del Gobierno de España.
Bleda ha rechazado que lo sucedido pueda abordarse como un episodio aislado o exclusivamente como una emergencia puntual. A su juicio, las sucesivas crisis registradas durante los últimos años, aunque hayan cambiado las rutas y la intensidad de los flujos, han tenido un elemento común: “la respuesta del Gobierno”, que “ha actuado siempre una vez que ha estallado la crisis, a toro pasado”.
“Eso no es política migratoria, eso es ir a salto de mata”, ha insistido el edil popular, quien ha defendido que una verdadera política en esta materia debe permitir “controlar las fronteras, anticipar las rutas, combatir las mafias, exigir a los países de origen y tránsito que cumplan sus obligaciones, proteger al que haya que proteger y atender al que haya que atender”.
“¿Qué hacemos ante la próxima crisis?”
Para el Grupo Popular, la cuestión que debe plantearse después de lo ocurrido en Ceuta es qué respuesta tiene preparada el Estado si vuelve a producirse una situación semejante.
“¿Qué política migratoria tiene este país? ¿Qué se va a hacer ahora? ¿Y qué se va a hacer si vuelve a ocurrir?”, ha preguntado Bleda durante sus intervenciones, criticando un modelo que, a su juicio, se limita a activar recursos extraordinarios, declarar situaciones de emergencia, habilitar instalaciones o realizar traslados una vez que el sistema se encuentra ya sometido a una presión extraordinaria.
En este sentido, ha advertido de que “la solidaridad sin planificación puede terminar convirtiéndose en improvisación”, reclamando un plan que establezca de antemano recursos, capacidad de acogida, mecanismos de integración y respuesta ante futuras situaciones, en lugar de “esperar a que llegue la siguiente crisis”.
Los populares recuerdan además que la situación de Ceuta afecta directamente a una frontera exterior de España y de la Unión Europea, por lo que inmigración, control fronterizo, seguridad nacional y relaciones internacionales son competencias y responsabilidades que corresponden fundamentalmente al Estado. La moción del PP reclama, por ello, mantener los recursos humanos, materiales, económicos, tecnológicos y operativos necesarios en Ceuta, reforzar la vigilancia fronteriza y pide una mayor cooperación con Marruecos y una mayor implicación de la Unión Europea.
Humanidad y legalidad
Frente a cualquier intento de presentar el debate como una elección entre solidaridad y control migratorio, Bleda ha defendido que ambas cuestiones son perfectamente compatibles.
“España debe ser un país que acoge, rotundamente sí; España debe proteger a quien realmente necesita protección internacional, por supuesto”, ha señalado, defendiendo al mismo tiempo una inmigración regular, vinculada al empleo, a las posibilidades reales de integración y a la capacidad de acogida.
El concejal popular ha advertido de que no se puede transmitir el mensaje de que respetar los procedimientos legales para entrar en España constituye “el camino largo y difícil” mientras la entrada irregular acaba convirtiéndose en “un atajo” hacia la regularización. “Una política migratoria no se puede construir a base de atajos”, ha afirmado.
Para Bleda, tampoco puede confundirse “solidaridad con ausencia de límites”, porque una verdadera política de acogida no termina cuando una persona cruza la frontera. A partir de ahí, ha recordado, aparecen necesidades de vivienda, escolarización, sanidad, formación, aprendizaje del idioma, empleo e integración social.
Por ello, ha defendido que el debate no debe reducirse simplemente a cuántas personas entran, sino a cuántas pueden ser integradas realmente y con garantías, evitando situaciones prolongadas de precariedad, economía sumergida, dependencia de los servicios sociales o exclusión. “Solidaridad es ofrecer oportunidades reales. Integrar es compartir derechos, pero también obligaciones”, ha resumido.
Apoyo a Ceuta y defensa de las fronteras
El Grupo Municipal Popular ha reiterado igualmente su apoyo, solidaridad y cercanía con Ceuta, sus instituciones y sus ciudadanos, así como su reconocimiento a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Fuerzas Armadas, Policía Local, sanitarios, servicios de emergencias, empleados públicos y organizaciones que han trabajado para responder a una situación extraordinaria.
La iniciativa popular sobre Ceuta, única de las tres mociones debatidas aprobada por la Corporación, defiende además la españolidad de Ceuta y Melilla y reclama al Gobierno ejercer plenamente sus competencias en inmigración, fronteras, seguridad y relaciones internacionales, garantizando al mismo tiempo la identificación individualizada de quienes hayan accedido irregularmente, la protección de menores y personas vulnerables y de quienes tengan derecho a protección internacional, así como la aplicación, con todas las garantías legales, de los procedimientos previstos para quienes no tengan derecho a permanecer en España.
Óscar Bleda ha concluido defendiendo una posición que, según ha señalado, pretende conjugar humanidad, responsabilidad, seguridad y cumplimiento de la ley: “Queremos una España que siga siendo solidaria, humana y acogedora, pero también una España segura, ordenada, respetada y dueña de sus fronteras y de su futuro”.
“España necesita una política migratoria seria, responsable y de futuro; una política que no llegue tarde a la siguiente crisis”, ha concluido.
