Genocidio cristiano en Iraq: “¡Que los musulmanes hablen”!
La tragedia es que los musulmanes no hacen la autocrítica y siguen en silencio ante los crímenes del Estado Islámico, afirma el padre jesuita Samir Jalil, profesor de Historia de la Cultura Árabe y Estudios Islámicos en la Universidad Saint Joseph de Beirut.
No es necesario insistir sobre las atrocidades que están cometiendo en Siria e Iraq los yihadistas del denominado Estado Islámico, tampoco sobre la pasividad de Occidente, absolutamente acomplejado e incapaz de actuar para evitar otro nuevo genocidio, las horribles imágenes de crucifixiones y decapitaciones están ahí.
Pero ha tenido que ser un jesuita, el egipcio Samir Jalil Samir, profesor de Historia de la Cultura Árabe y Estudios Islámicos en la Universidad Saint Joseph de Beirut, quien ha puesto el dedo sobre la llaga sobre esta terrible situación, en una entrevista realizada en Radio Vaticana por la periodista Fausta Speranza, y de la que recientemente se hacia eco Análisis Digital, cuando afirmaba: ¡que los musulmanes hablen”!
Y es que hasta ahora sólo han alzado la voz contra este genocidio los más directamente afectados, los cristianos, y a su cabeza el Santo Padre, que ha pedido a la comunidad internacional que se pare inmediatamente esta matanza, y muy tímidamente algunos países y organizaciones internacionales. Pero ¿y los practicantes del Islam, qué dicen a todo esto?
Los expertos en cuestiones islámicas coinciden en afirmar que deberán ser los propios musulmanes los que acaben con este islamismo radical que se extiende como un virus por África y Oriente Medio. Los musulmanes de bien no pueden permanecer impasibles ante estas atrocidades en nombre de su Dios y deben atajar estas desviaciones de su fe de forma tajante o de lo contrario su credibilidad estará en entre dicho.
El Padre jesuita Samir Jalil Samir lo dice claro:“hemos llegado al punto más feroz en la historia del Islam. Nunca se había llegado a este punto de barbarie”. Así que se pregunta ¿qué es este el Islam? ¿Es una desviación? Por supuesto, explica, tiene su origen en la tradición islámica. Pero, por otro lado, sin duda no se puede decir que el Islam es lo que estamos viendo ahora. Es decir, es una derivación del Islam: ellos piensan que están haciendo el “califato”, la era famosa del siglo IX-X hasta el XIII, y eso es un error.
Curiosamente millones de musulmanes coinciden con lo que afirma el padre jesuita, también los grandes pensadores contemporáneos del Islam, pero la tragedia es, especialmente para los miles de asesinados y ciento de miles de refugiados, que los musulmanes no hacen la autocrítica, es decir: el pueblo musulmán sigue en silencio, haciéndose cómplice del genocidio.
Es el mismo silencio que mantienen las diferentes comunidades islámicas afincadas en España y los cientos de mezquitas registradas en nuestro país, salvo alguna manifestación individual, ningún rechazo claro y contundente de las diferentes organizaciones donde se integran los musulmanes españoles.
Por eso no es de extrañar que el jesuita pidiera en su entrevista que tanto los imanes, como el pueblo musulmán, hablen. En Oriente Medio “cuando se trata de una pequeña cosa, la gente (musulmana) habla y baja a la plaza, pero cuando se trata de asuntos islámicos, creen que no está bien y no hablan, no bajan a la plaza”.
Ante la pregunta de la periodista de qué se puede hacer para salir de todo esto, el Padre respondió que: “tiene que haber una colaboración con el mundo occidental, dar una visión universalista. Por ejemplo, ¿cuáles son los derechos humanos? Una visión común, humanista, que tardará décadas para llegar allí”.
