Nacido para dominar en la red: renueva Joaquín Cañadas
Unicaja Costa de Almería continuará impulsando una temporada más la proyección del joven central almeriense, que tiene previsto llegar lanzado a su consolidación al más alto nivel trabajando todo el verano
Non-stop’. Esta expresión inglesa dio título a una película de 2014. En España llevó el subtítulo de ‘Sin escalas’. La protagonizó Liam Neeson, tipo bastante alto, con 1,93 metros. Para quien todavía no la haya visto, es de acción. En Almería, año 2026, y más en concreto durante el verano, hay otro tipo alto, más que Neeson, que también está ‘non-stop’, es más, que sigue en acción ‘sin escalas’. De la temporada 2025/2026, sin parar a la temporada 2026/2027. Joaquín Cañadas, 18 años, 2,05 metros, almeriense, de Unicaja Costa de Almería, trabajará muy duro en junio, julio y agosto para entrar lanzado a la liga.
Club y jugador han acordado su renovación sin ningún problema para entenderse, sino más bien todo lo contrario. La figura de Joaquín encaja a la perfección en la idea de futuro que tiene la entidad ahorradora: juventud, talento, potencial, motivación… y también que es de la tierra. La filosofía del club encaja con lo que necesita a día de hoy Joaquín, herramientas, oportunidades, confianza en sus posibilidades. “Tanto por mi parte como por la de Unicaja Costa de Almería, queríamos seguir ‘en el mismo barco’, ambos con el mismo objetivo de dejar a la provincia lo más alto que se pueda”. Su madurez es innegable.
La demuestra también cuando desvela los motivos de su elección del verde otro año más: “He decidido renovar porque creo que es el mejor sitio en el que puedo estar actualmente para mejorar mi nivel”. Entre otras cosas, por el ‘non-stop’ antes referido: “También tengo la posibilidad de seguir con mis entrenamientos durante el verano para así poder llegar a la temporada de la mejor forma posible, lo cual agradezco y voy a aprovechar”. De la anterior campaña a la próxima llegará ‘sin escalas’, convencido de que ha nacido para dominar en la red, para la acción por encima de los 2,43 metros, para controlar ese espacio aéreo.
Es evidente que ha querido seguir vinculado al club desde el que se impulsó a la Selección Permanente de Palencia hace cuatro años porque tiene motivos de peso. De hecho, “esta pasada ha sido una temporada muy enriquecedora en todos los aspectos”, dice: “Es notoria la diferencia de preparación física y nivel de entrenos a lo que yo venía acostumbrado”. No solo no le ha amedrentado, sino que le ha motivado muchísimo más, además estando todo ese trabajo acompañado de protagonismo en pista: “He tenido la suerte de poder jugar más de lo que me esperaba, también ha habido ocasiones que me he sorprendido a mí mismo”.
Se refiera “al nivel de confianza que tenía” y también “a las cosas que hacía en la cancha”, sobre todo “teniendo en cuenta los jugadorazos con los que tenía el gran lujo de compartir vestuario”. En números, ha participado en 44 sets de 15 partidos y ha aportado 60 puntos, de los que 42 han sido de ataque, 14 de bloqueo y 4 de saque directo. En sensaciones, no hay nadie que dude de que en Joaquín Cañadas hay por muchos años un dominador de la red, tanto para hacer daño con su ataque, cada vez más variado, como para intimidar desde la invasión del espacio del atacante contrario. Poderío físico y lectura.
Los objetivos generales son claros y rotundos escuchados de su boca: “Quedar en la mejor posición posible y que ganar o perder sea dándolo todo cada partido y cada entrenamiento”. No se negocia el esfuerzo, no hay sitio para el lamento, siempre la mente puesta en el punto siguiente. Así crecerá Unicaja Costa de Almería a lo largo de una temporada ilusionante en la que en lo personal Joaquín se mantiene en sus propósitos de siempre. Estos pasan por “mejorar cada día en todo lo que se pueda” y por “jugar todo lo que pueda”. Peleará por la titularidad y estará preparado para cuando llegue cualquier oportunidad.
Será duro, lo sabe y lo asume, por el nivel de exigencia individual y por la competencia del grupo por hacerse con un sitio en el equipo inicial. Así, está muy seguro de que “se va a hacer un proyecto muy interesante y va a dar de lo que hablar”. Ese proyecto está en manos de Israel Rodríguez, que es el que lo está armando y con el que el central está encantado: “Isra es un entrenador que confía mucho en mí, que tiene mucha vocación por el deporte y sobre todo que trabaja para que nos desarrollemos los jóvenes”. Más aún, “al haber estado en la élite del deporte tantos años y ser tan observador, sabe mucho sobre vóley”.
Dejando de mirar dentro, más motivadora es todavía si cabe la calidad de los adversarios con los que habrá que medirse. En ese sentido, “cada año la Superliga va subiendo el nivel y este que viene, por lo que se va sabiendo, va a seguir así”. Más en detalle, “por lo que se va viendo, Guaguas va a venir fuerte, como de costumbre, y nosotros también espero que demos guerra, más Soria y Melilla seguro que harán las cosas bien”. Se remite a la amplitud de candidatos a todo de las últimas campañas, durante las que los pequeños detalles han sido de vital importancia para establecer la clasificación. Habrá igualdad… y es bonito.
En casa, Unicaja Costa de Almería cuenta con una empuje extraordinario de la grada que a Joaquín no se le olvida agradecer. Hace un punto y aparte para hablar de la afición, a la que da las gracias “por el ambientazo que hemos tenido este final de temporada”. Siente que hay una deuda con toda esa gente que no ha fallado jamás, así que su deseo es directo: “Espero que podamos traer muchas alegrías y que sean al lado de todos vosotros”. Seguro que esta campaña 2026/2027, entre otras cosas positivas, traerá la confirmación de que el vóley ha vuelto calar hondo en la ciudad y en la provincia.
Los primeros motivos para la llamada a la grada están puestos, tienen nombres propios y se sienten a su vez como propios. Los tres primeros jugadores del nuevo proyecto ahorrador son Alejandro Moya, Mario García y Joaquín Cañadas. Este trío de apuestas jóvenes tiene en común su condición de que está formado por almerienses, así como que todos tienen muy serias posibilidades no ya solo de jugar, sino de ser muy importantes esta temporada en el equipo de su tierra. En sí mismos representan una motivación para la cantera de este deporte, al ser la demostración viva de que se puede llegar a la élite si se trabaja duro.
